Los beneficios a corto plazo de la terapia hormonal superan los riesgos en mujeres sintomáticas

Pablo Hernández Mares

24 de julio de 2023

GUADALAJARA, MEX. "Solo 10% de las mujeres con menopausia con síntomas recibe terapia hormonal", aseguró la Dra. Margaret E. Wierman, expresidenta de la Sociedad Internacional de Endocrinología, al impartir la conferencia Pros and cons of HRT in women, durante The 2nd ISE Endocrinology Practice Latam SMNE 2023.

La Dra. Wierman hizo una descripción general de lo último en 2023 respecto a las ventajas y desventajas de la terapia hormonal para la menopausia, en una retrospectiva de cómo estas han cambiado en los últimos 25 años.

"La definición de menopausia es el cese de la producción de hormonas ováricas. La edad promedio a nivel mundial es de 51 años y se considera prematura si se presenta antes los 40", agregó la especialista.

Mencionó también que históricamente se han analizado los beneficios potenciales de la terapia hormonal con estrógenos y progestinas. Los datos son muy claros en cuanto a las dosis de estrógeno con o sin progesterona para tratar los síntomas vasomotores de la menopausia y la atrofia vaginal, ya que se sabe que la pared de la vejiga y la uretra tienen receptores de estrógeno alfa y beta y es por eso que las mujeres tienen frecuencia urinaria en el momento de la menopausia, así como la osteoporosis, pues que el reemplazo hormonal previene la pérdida ósea.

Sin embargo, aún no queda claro el efecto en el estado de ánimo, la cognición y la enfermedad cardiovascular, por lo que la especialista enfocó su presentación en detallar lo que se conoce hasta el momento al respecto.

"Los datos epidemiológicos que demuestran que las mujeres bajo tratamiento  de reemplazo hormonal tenían menos enfermedades cardiovasculares eran estudios prospectivos, retrospectivos o de casos y controles.[1] También había una plausibilidad biológica, sabíamos que el estrógeno disminuye poco a poco el colesterol de lipoproteínas de baja densidad y lipoproteína(a), provocando disminución de la presión arterial, del fibrinógeno, mejora de la reactividad vascular y disminución de los factores de adhesión", explicó la Dra. Wierman, quien advirtió que esos estudios retrospectivos se debieron a que las mujeres bajo reemplazo hormonal eran más sanas y por eso los datos eran sesgados.

Después se realizó un gran estudio con doble enmascaramiento, aleatorizado, controlado con placebo en Estados Unidos, donde se administraron estrógenos conjugados de origen equino, "porque era el estrógeno más común administrado en ese momento, con medroxiprogesterona diariamente o placebo a 16.608 mujeres con útero intacto; el seguimiento fue de 5 años", refirió la Dra. Wierman, agregando que aunque había un grupo de aproximadamente 30% dentro de los primeros 10 años de la menopausia, la mayoría tenía más de 10 años después de esta con una edad promedio de 63 años.[2]

"Los resultados que obtuvieron tenían una puntuación compuesta que les hizo detener el estudio; inicialmente se reportó un aumento de alrededor de 25% en cáncer de mama; la enfermedad cardiaca coronaria no fue significativa, pero los ictus sí fueron significativos con un hazard ratio de 1,4, con un exceso de riesgo absoluto [por 10.000 personas-años] de embolia pulmonar de 8, pero el cáncer de colon y las fracturas de cadera estaba protegidas ", recordó la Dra. Wierman, quien mencionó que fue el mejor estudio prospectivo que se ha hecho, pero que el momento de iniciar la terapia hormonal fue el problema por la dosis de estrógeno en mujeres mayores.

Además dos tercios de las mujeres en el estudio tenían obesidad. "Es decir, así es como se ve el mundo en la actualidad, pero ¿la obesidad juega un papel? El tipo de progesterona fue medroxiprogesterona, ¿es peor que la progesterona natural? También recibieron progesterona diaria frente a intermitente. Hubo una tasa alta de desenmascaramiento de aproximadamente 40% y una tasa de abandono de 38%, lo que hizo que los datos se vieran mejor y luego incluso con todo eso, el riesgo absoluto fue aproximadamente 1 en 1.000 o un evento para 100 mujeres tratadas durante 5 años ", resaltó la Dra. Wierman.

Cuando se publicó en la prensa, "todo el mundo dijo que si se prescribía estrógeno podría ser demandado, así que todo el mundo se detuvo en recetarla", detalló.

"Hubo otro estudio para mujeres que se sometieron a una histerectomía.[3] No necesitan progesterona porque es para eliminar el revestimiento del útero. Más de 10.000 mujeres de la misma edad recibieron estrógenos conjugados durante casi 7 años. No hubo un aumento en el riesgo de enfermedad cardiaca ni riesgo de ictus, pero hubo riesgo de trombos, el riesgo del cáncer de mama no fue significativo y [se perdió protección] ante el cáncer de colon, pero [no para] la fractura de cadera, entonces el estrógeno es bueno para los huesos, pero esto no tuvo mucha prensa", lamentó la especialista.

Respecto al estado de ánimo y la perimenopausia "debo decir que los datos sobre el estado de ánimo y la menopausia son bastante malos, son mixtos y de mala calidad.[4] Hay una idea de la sensibilidad biológica, de que las hormonas empeoran los síntomas vasomotores y hay interrupción del sueño. Sabemos que todo pasa por la deficiencia de estrógenos", explicó la especialista.

También recalcó que hay factores sociales que ocurren en el momento de la menopausia y que las mujeres que han tenido un trastorno del estado de ánimo previo tienen peores momentos en la menopausia o que en algunas sociedades no tienen síntomas de menopausia y en otras todas los tienen.

En cuanto a la relación con la cognición, la Dra. Wierman citó un estudio respecto a la vinculación del estrógeno y la demencia. "La enfermedad de Alzheimer es tres veces más común en las mujeres, aumenta con el envejecimiento; un estudio prospectivo de una cohorte de 1.357 hombres (73 años) y 1.889 mujeres (74,5 años) señaló que si las mujeres tenían antecedente de terapia de reemplazo hormonal su riesgo había disminuido drásticamente en aproximadamente 40%", resaltó la Dra. Wierman.[5]

La especialista en endocrinología reproductiva, citó un artículo reciente que utilizó los datos del Biobanco de Reino Unido, con el ADN de más de 150.000 personas, y analizaron una gran cantidad de mujeres en cuanto a su consumo de hormonas, si tuvieron menopausia quirúrgica o normal y si desarrollaron demencia vascular o enfermedad de Alzheimer.[6]

"Las mujeres que tuvieron menopausia quirúrgica tienen un mayor riesgo de demencia", advirtió.

En cuanto a las desventajas y los riesgos de la terapia hormonal, tienen más cálculos biliares que los hombres, debido al estrógeno que aumenta este riesgo.

"La trombosis venosa profunda (RR: 1,5 a 3,0) es real y probablemente en los próximos 15 años habrá una prueba de perfil molecular de las mujeres que van a tener un trombo con una píldora anticonceptiva o quiénes tendrán un trombo con el reemplazo hormonal y lo sabremos bien, pero por ahora lo desconocemos, solo sabemos que la dosis más baja es lo más recomendado", aseguró.

Respecto a algunas terapias alternativas, la experta concluyó que se debe asegurar que no hagan daño, pero que se necesita más investigación adicional al respecto.

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