La vacunación contra la influenza se asocia con un riesgo reducido de ictus

Carolyn Crist

Conflictos de interés

17 de noviembre de 2022

La vacunación contra la influenza se asocia con un riesgo reducido de ictus entre los adultos, incluso si no tienen un alto riesgo de ictus, según una nueva investigación.[1]

El riesgo de ictus fue aproximadamente 23% más bajo en los 6 meses posteriores a la vacuna contra la influenza (gripe), independientemente de la edad, el sexo o las condiciones de salud subyacentes del paciente.

Jessalyn Holodinsky, Ph. D.

"Existe un vínculo establecido entre la infección de las vías respiratorias superiores, el infarto al miocardio y el ictus. Esto ha sido muy destacado en los últimos años durante la pandemia de la COVID-19", dijo la autora del estudio, Jessalyn Holodinsky, Ph. D., epidemióloga de ictus y becaria postdoctoral en la Clínica de Neurociencias de la Calgary University en Alberta, Canadá, a Medscape Noticias Médicas.

"También se sabe que la vacuna contra la influenza puede reducir el riesgo de infarto al miocardio y hospitalización de las personas con enfermedades cardiacas. Dadas estas dos observaciones, pensamos que era prudente estudiar si existe un vínculo entre la vacunación contra la influenza y el ictus.

El estudio fue publicado el 1 de noviembre en The Lancet Public Health.

Tamaño de efecto grande

Los investigadores analizaron datos administrativos de 2009 a 2018 del Plan de Seguro de Atención Médica de Alberta, que cubre a todos los residentes de Alberta. La provincia proporciona vacunas gratuitas contra la influenza estacional a los residentes bajo el plan de seguro. 

El equipo de investigación buscó el término ictus e incluyó: ictus isquémico agudo, hemorragia intracerebral, hemorragia subaracnoidea y ataque isquémico transitorio. Luego analizaron el riesgo de ictus entre aquellos con o sin una vacuna contra la influenza en los 6 meses anteriores. Tomaron en cuenta múltiples factores, incluidos la edad, el sexo, los ingresos, la ubicación y los factores relacionados con el riesgo de ictus, como el uso de anticoagulantes, fibrilación auricular, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, diabetes e hipertensión.

Entre los 4,1 millones de adultos incluidos en el análisis de los investigadores, alrededor de 1,8 millones (43%) recibieron al menos una vacuna durante el periodo de estudio. Casi 97.000 personas recibieron una vacuna contra la influenza cada año que estuvieron en el estudio, incluidas 29.288 que recibieron una vacuna en las 10 temporadas de influenza incluidas en el estudio.

Se registraron alrededor de 38.000 eventos de ictus, incluidos alrededor de 34.000 (90%) primeros eventos de ictus. Entre 10% de los ictus que fueron eventos recurrentes, el número máximo de eventos de ictus en una persona fue 9.

En general, los pacientes que recibieron al menos una vacuna contra la influenza tenían más probabilidades de ser mayores, ser mujeres y tener tasas más altas de comorbilidades. El grupo vacunado tenía una proporción ligeramente mayor de personas que vivían en áreas urbanas, pero los niveles de ingresos eran similares entre los grupos vacunados y no vacunados.

La incidencia bruta de ictus fue más alta entre las personas que alguna vez habían recibido una vacuna contra la influenza, con 1,25%, en comparación con 0,52% entre los que no habían sido vacunados. Sin embargo, después de ajustar por edad, sexo, condiciones subyacentes y nivel socioeconómico, la vacunación contra la influenza reciente (es decir, en los 6 meses anteriores) se asoció con un riesgo reducido de ictus en 23%.

La reducción significativa del riesgo se aplicó a todos los tipos de eventos cerebrovasculares, en particular el ictus isquémico agudo y la hemorragia intracerebral. Además, la vacunación contra la influenza se asoció con un riesgo reducido en todas las edades y perfiles de riesgo, excepto en pacientes sin hipertensión.

"Lo que más nos sorprendió fue la gran magnitud del efecto y que existía en diferentes grupos de edad de adultos, para ambos sexos y para aquellos con y sin factores de riesgo de ictus", dijo Holodinsky.

La vacunación se asoció con una mayor reducción en el riesgo de ictus en hombres que en mujeres, tal vez porque los hombres no vacunados tenían un riesgo inicial significativamente mayor de ictus que las mujeres no vacunadas, escriben los autores del estudio.

Promoción de la salud cardiovascular

Además, la vacunación se asoció con una mayor reducción relativa del riesgo de ictus en grupos de edad más jóvenes, grupos de ingresos más bajos y aquellos con diabetes, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y uso de anticoagulantes.

Entre los 2,4 millones de personas observadas durante todo el periodo de estudio, la protección vacunal aumentó con el número de vacunas recibidas. Las personas que fueron vacunadas en serie cada año tenían un riesgo significativamente menor de ictus que las que recibieron una sola vacuna.

Holodinsky y sus colaboradores están realizando investigaciones adicionales sobre la vacunación contra la influenza, incluido el riesgo de ictus en la población pediátrica. También están investigando si el riesgo reducido se aplica a otras vacunas para enfermedades respiratorias, como COVID-19 y neumonía.

"Esperamos que este efecto adicional de la vacunación aliente a más adultos a vacunarse contra la influenza. Algún día, las vacunas podrían considerarse un pilar clave de la salud cardiovascular, junto con la dieta, el ejercicio, el control de la hipertensión y el colesterol alto y dejar de fumar", reflexionó.

La investigación futura también debería investigar las razones por las que los adultos, en particular las personas de alto riesgo con afecciones subyacentes, no reciben las vacunas contra la influenza recomendadas, escribieron los autores del estudio.

"Llamado a la acción" 

Dra. Bahar Behrouzi

Al comentar sobre los hallazgos para Medscape Noticias Médicas, la Dra. Bahar Behrouzi, candidata a Ph. D. centrado en epidemiología clínica en el Instituto de Políticas, Gestión y Evaluación de la Salud de la University of Toronto, en Ontario, Canadá, dijo: "Hay una variedad de estudios observacionales estudios en todo el mundo que muestran que la aceptación de la vacuna contra la influenza es baja entre la población general y las personas de alto riesgo Al estudiar estas preguntas, nuestra esperanza es que podamos continuar generando confianza en las vacunas respiratorias virales como la vacuna contra la influenza al continuar generando pruebas con los últimos datos."

La Dra. Behrouzi, que no participó en este estudio, investigó la vacunación contra la influenza y el riesgo cardiovascular. Ella y sus colaboradores descubrieron que las vacunas contra la influenza se asociaron con un riesgo 34% menor de eventos cardiovasculares adversos importantes, incluido un riesgo 45% menor entre los pacientes con síndrome coronario agudo reciente.

"El mensaje de salud pública más amplio es que las personas aboguen por sí mismas y se vacunen contra la influenza estacional, especialmente si forman parte de un grupo de riesgo. En nuestros estudios hemos posicionado este mensaje como un llamado a la acción no solo para el público, sino también para los profesionales de la salud, en particular especialistas como cardiólogos o neurólogos, para alentarlos o recordarles que participen en una conversación sobre los amplios beneficios de la vacunación. más allá de simplemente prevenir o reducir la gravedad de la infección por virus de la influenza".

El estudio se realizó sin financiación externa. Holodinsky y la Dra. Behrouzi han declarado no tener ningún conflicto de interés económico.

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Comentario

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