La Organización Mundial de la Salud felicita a México por su etiquetado de advertencia en alimentos, pero la industria intentará bloquearlo este miércoles

Amapola Nava

16 de noviembre de 2022

La Organización Mundial de la Salud (OMS) felicitó a México por cumplir dos años de implementación del etiquetado frontal de advertencia en los productos alimenticios. Pero mientras el organismo internacional reconoce el esfuerzo del país por combatir las dietas poco saludables, la industria de alimentos y bebidas ha interpuesto más de 120 amparos para tratar de evitarlo.[1]

La mayoría de estos amparos no ha prosperado, pero cuatro lograron llegar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). El primero que será votado fue interpuesto por la refresquera Desde el Corazón Del Fruto, empresa de Arca Continental que se describe como la segunda embotelladora de Coca-Cola, la más grande de Latinoamérica y una de las más importantes del mundo. La votación está programada para el miércoles 16 de noviembre.

El objetivo del etiquetado frontal es advertir si un producto contiene exceso de sodio, grasas trans, azúcares, grasas saturadas y calorías, con lo cual los consumidores pueden tomar decisiones más informadas sobre su alimentación. Por esta razón diferentes expertos señalan que eliminar el etiquetado frontal de advertencia sería un golpe al derecho a la salud y a la alimentación, así como a los derechos de la infancia.

Dr. Simón Barquera

El Dr. Simón Barquera, director del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), experto en etiquetado frontal, señaló: "Para la salud pública, que este amparo proceda sería la pérdida enorme de una gran oportunidad de salvar vidas, de mejorar la alimentación, de disminuir los gastos en salud de países en vías de desarrollo y de avanzar en generar un ambiente alimentario más saludable para nuestros niños, con información más justa y más clara para los consumidores".

El especialista destacó que el apoyo que la OMS y los relatores especiales de Naciones Unidas han dado al etiquetado frontal es muy significativo, pues indica que es una política de excelencia que en unos cuantos años puede traducirse en ahorros de millones de dólares en gastos de salud, en una mejora de la calidad de vida y en una reducción de la obesidad y de las enfermedades crónicas a nivel poblacional.[2]

En este momento México se encuentra a la cabeza a nivel mundial en cuanto a esta y otras legislaciones de prevención de enfermedades crónicas, por lo que los resultados de la implementación del etiquetado frontal de advertencia y los esfuerzos por contrarrestar los intentos de la industria para bloquearlo serán un ejemplo para muchos otros países.

Más de 70% de los consumidores utiliza el etiquetado para tomar decisiones

Desde la implementación del etiquetado de advertencia el Instituto Nacional de Salud Pública ha seguido con diversas investigaciones los efectos en la población de esta política pública. Tiene más de 40 estudios publicados en revistas de investigación y ha dado seguimiento a una cohorte de consumidores.

"Con esta cohorte hemos aprendido que gracias a la información que les da el etiquetado, hasta 60% de los consumidores ha dejado de adquirir un producto y lo ha reemplazado. Más de 70% usa el etiquetado para tomar decisiones. Alrededor de 20% ha dejado de consumir por completo algún producto, derivado de la información en el etiquetado", comentó el Dr. Barquera.

Las investigaciones del grupo de especialistas señalan que si los mexicanos logran consumir 35 kilocalorías por día menos gracias a una selección de alimentos más saludables, es posible que en cinco años haya una reducción de 1,3 millones de personas dentro de las categorías de obesidad, además de ahorros muy importantes en salud.

Los investigadores también documentan las estrategias que ha desarrollado la industria para evadir el etiquetado frontal o para ocultarlo. Por ejemplo, el uso de dobles portadas, en donde una no presenta el etiquetado de advertencia. Además han documentado prácticas como uso de botargas, posters, regalos y otros incentivos que tienen un efecto de persuasión en los grupos vulnerables.

"Vemos que muchas empresas buscan burlar la norma con trampas en vez de reformular y hacer mejores productos. Por ejemplo, seguimos el marketing digital porque muchas empresas, ahora que ya no pueden poner los personajes en las cajas, en realidad con poca responsabilidad social, buscan dirigirse a los niños en redes con los mismos personajes para persuadirlos de consumir los mismos productos poco saludables", destacó el Dr. Barquera.

Privatizar los apoyos sociales a los productos alimenticios

El especialista comentó que las razones por las que la industria busca eludir el etiquetado frontal de advertencia son meramente económicas. Por un lado, porque pierden la posibilidad de realizar publicidad dirigida a niños y por el otro, porque al reformular para evitar el etiquetado de advertencia tendrían que elaborar sus productos con ingredientes que pueden ser más costosos.

"Los ingredientes críticos para la salud, como el azúcar, la grasa y la sal que se le agregan a la comida chatarra son sumamente económicos y permiten tener mayores ganancias. Además estos ingredientes suelen estar subsidiados por los sistemas alimentarios, lo que permite a la industria aprovechar ese apoyo y privatizarlo, es decir, generar ganancias. Por otro lado, los efectos negativos, como los daños al ambiente del plástico y de los subsidios a la agroindustria y los gastos en salud, los socializan, es decir, no los afrontan, sino que los transfieren a la sociedad", explicó el clínico.

De hecho, en el país se aprobó un decreto que busca reducir la inflación y mantener los precios en los productos de la canasta básica. "Pero estos acuerdos no eximen de cumplir las leyes a la industria y pueden promover una mejor alimentación", añadió.

"Hemos visto que el consumo de alimentos frescos, granos y semillas, como arroz, frijol y lenteja, permiten una dieta más saludable y más económica. Por tanto, se debe fomentar de manera muy enfática el hábito de dietas con la menor cantidad de bebidas azucaradas y productos ultraprocesados, lo que hace dietas más saludables, pero también más económicas, más resistentes y resilientes a los efectos de la inflación", finalizó el especialista.

Siga a Amapola Nava en Twitter @amapola_nava.

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