Finerenona se asocia a menos neumonía y es beneficiosa en COVID-19

Mitchel L. Zoler

Conflictos de interés

7 de noviembre de 2022

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El antagonista de los receptores de mineralocorticoides no esteroideo finerenona demostró inesperadamente que podría proteger contra la presentación de neumonía infecciosa y COVID-19. El hallazgo se basó en análisis secundarios realizados a más de 13.000 personas inscritas en los dos ensayos para el registro de finerenona.[1]

La Food and Drug Administration de Estados Unidos aprobó finerenona en 2021 para frenar la disfunción renal progresiva y prevenir eventos cardiovasculares en adultos con diabetes de tipo 2 y nefropatía crónica.

"Sorprendente reducción del riesgo de neumonía"

La "sorprendente reducción del riesgo de neumonía" en un nuevo análisis indica que "la propagación de la infección pulmonar en la consolidación lobar o bronquial puede reducirse con finerenona", afirmaron el Dr. Bertram Pitt y los coautores en un informe publicado el 26 de octubre en JAMA Network Open.

También afirmaron que si otros estudios confirman que el tratamiento con finerenona reduce las complicaciones de la neumonía y la COVID-19, tendría "importantes implicaciones médicas", en especial dadas las escasas opciones disponibles actualmente para tratar las complicaciones de la COVID-19.

En los nuevos análisis se utilizó el conjunto de datos de FIDELITY, una fusión preespecificada de los resultados de los ensayos FIDELIO-DKD y FIGARO-DKD, que en conjunto reclutaron a 13.026 personas con diabetes de tipo 2 y nefropatía crónica, según se determinó con base en que los pacientes tenían una relación albúmina/creatinina en orina de al menos 30 mg/g.[2,3,4]

Los criterios principales de valoración de estos ensayos mostraron que el tratamiento con finerenona condujo a una lentificación importante de la progresión de la nefropatía crónica y a una reducción significativa de la incidencia de eventos cardiovasculares, en comparación con el placebo durante una mediana de seguimiento de tres años.

Los nuevos análisis secundarios se centraron en 6% de los participantes en los que había datos de neumonía y en 1,6% que tenía manifestaciones clínicas de COVID-19. La neumonía fue el efecto adverso grave más frecuente en los dos ensayos, un hallazgo coherente con el riesgo documentado de neumonía que tienen las personas con nefropatía crónica.

Finerenona se relaciona con una reducción del riesgo relativo de 29% de las neumonías

Cuando se analizó por tratamiento, la incidencia de neumonía fue de 4,7% en los que recibieron finerenona y de 6,7% en los que recibieron placebo. Esto se tradujo en una reducción significativa del riesgo relativo de 29% asociada al tratamiento con finerenona.

El análisis de COVID-19 como efecto adverso mostró una incidencia de 1,3% en los que recibieron finerenona y de 1,8% en los del grupo que recibió placebo, lo que se tradujo en una reducción significativa de 27% del riesgo relativo vinculado al tratamiento con finerenona.

Por el contrario, los datos no mostraron una menor incidencia de otras infecciones respiratorias para quienes recibieron finerenona, tales como nasofaringitis, bronquitis y gripe. Los datos tampoco mostraron que la neumonía o la COVID-19 fueran más graves para las personas que no recibieron finerenona, ni el tratamiento con finerenona pareció afectar a la recuperación de la neumonía.

Análisis basado en los informes de eventos adversos

Estos análisis secundarios están lejos de ser definitivos. Los autores se basaron en que la neumonía y la COVID-19 se notificaron como efectos adversos. Cada investigador diagnosticó la neumonía a su discreción y en los ensayos no se especificaron los criterios de diagnóstico. Los autores también reconocieron que las pruebas de COVID-19 "no estaban muy extendidas" y que uno de los dos ensayos para el registro del fármaco se realizó en gran medida antes del inicio de la pandemia de COVID-19, por lo que solo seis participantes desarrollaron síntomas de COVID-19 de los más de 5.700 inscritos.

Los autores plantearon la hipótesis de que varias acciones de la finerenona podrían contribuir a mediar un efecto sobre la neumonía y la COVID-19: mejora de la inflamación y la fibrosis pulmonares, regulación al alza de la expresión de la enzima convertidora de angiotensina 2 y mejora de la presión del hemicardio derecho y la congestión pulmonar. Además, el antagonismo del receptor de mineralocorticoides en monocitos y macrófagos puede bloquear la infiltración de macrófagos y la acumulación de macrófagos activos, que pueden mediar el daño tisular pulmonar causado por la COVID-19.

Los ensayos FIDELIO-DKD y FIGARO-DKD y la base de datos combinada FIDELITY fueron patrocinados por Bayer, la empresa que comercializa finerenona (Kerendia). El Dr. Pitt ha recibido honorarios personales de Bayer y honorarios personales y opciones sobre acciones de otras múltiples empresas. Varios coautores declararon tener una relación económica con Bayer, al igual que con otras compañías farmacéuticas.

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