Confirmado: terapia electroconvulsiva supera a ketamina en la depresión mayor

Megan Brooks

Conflictos de interés

26 de octubre de 2022

La terapia electroconvulsiva es más efectiva que el uso de ketamina intravenosa para pacientes que experimentan un episodio depresivo mayor, según los nuevos hallazgos que están en línea con el estudio KetECT, primer ensayo cara a cara de ketamina y terapia electroconvulsiva.[1]

De acuerdo con lo informado por Medscape Noticias Médicas, el ensayo KetECT que se publicó a principios de este año mostró que la terapia electroconvulsiva fue más efectiva que el uso intravenoso de ketamina para pacientes hospitalizados con depresión grave. La terapia electroconvulsiva produjo tasas de remisión más altas y una mayor reducción de los síntomas.

A pesar de la aparente superioridad de la terapia electroconvulsiva sobre ketamina, los investigadores del metanálisis actual advierten que las opciones de tratamiento para el episodio depresivo mayor "todavía deben ser individualizadas y centradas en el paciente, porque los efectos antidepresivos, que son más rápidos con ketamina aún pueden ser deseables para ciertos pacientes con un episodio depresivo mayor grave que requieren una recuperación rápida de la gravedad de la depresión".

El estudio fue publicado en versión electrónica el 19 de octubre en JAMA Psychiatry.

Datos confirmatorios

La revisión incluyó 6 ensayos clínicos con 340 pacientes con episodio depresivo mayor. De esos pacientes, 162 fueron tratados con terapia electroconvulsiva y 178, con ketamina. La edad promedio de los participantes osciló entre 37 y 52 años.

El principal desenlace de eficacia fue la mejora de los síntomas depresivos.

La terapia electroconvulsiva fue superior a ketamina en diferentes medidas de síntomas depresivos, informaron Taeho Greg Rhee, Ph. D., de la Facultad de Medicina de University of Connecticut, en Farmington, Estados Unidos, y sus colaboradores.

La diferencia de medias estandarizada (DME) fue de -0,59 (intervalo de confianza de 95% [IC 95%]: -0,85 a -0,33) en la escala de valoración de la depresión de Montgomery-Åsberg.

La diferencia de medias estandarizada fue de -0,83 (IC 95%: -1,22 a -0,44) en la escala de valoración de Hamilton para la evaluación de la depresión y de -0,86 (IC 95%: -1,50 a -0,22) en el inventario de depresión de Beck.

La diferencia de medias estandarizada combinada general para la terapia electroconvulsiva, en comparación con ketamina, fue de -0,69 (IC 95%: -0,89 a -0,48), lo que indica que terapia electroconvulsiva fue más eficaz que ketamina.

Los investigadores no encontraron ningún efecto moderador de varios factores, como la edad, el sexo masculino y la presencia de características de psicosis.

Para el desempeño de la cognición y la memoria, un estudio informó que el grupo de ketamina superó al grupo de terapia electroconvulsiva en la cognición, pero el tamaño del efecto fue de pequeño a moderado.

Un estudio separado, que informó sobre el rendimiento de la memoria, no encontró diferencias entre ketamina y la terapia electroconvulsiva, aunque ese estudio probablemente no tuvo la potencia suficiente para detectar tales diferencias, con un tamaño de muestra total de 32 participantes.

"Debido a los diseños de estudio con poco poder estadístico, no se pueden sacar conclusiones firmes con respecto al rendimiento de la cognición y la memoria en este metanálisis. Las investigaciones futuras deberían abordar este tema", escribieron los investigadores.

Efectos secundarios únicos

El uso de ketamina y la terapia electroconvulsiva tuvieron perfiles únicos de efectos adversos.

Con ketamina, hubo un menor riesgo de dolor de cabeza y dolor muscular, pero un mayor riesgo de síntomas transitorios disociativos o de despersonalización. Con la terapia electroconvulsiva, hubo un menor riesgo de visión borrosa, vértigo y diplopía/nistagmo.

Solo un estudio informó intentos de suicidio y muertes por suicidio, para los cuales no hubo una diferencia marcada entre terapia electroconvulsiva y ketamina.

Una limitación del metanálisis es la baja a moderada calidad metodológica de los estudios que se incluyeron, así como el uso de diferentes protocolos de tratamiento con ketamina o terapia electroconvulsiva, lo que podría haber influido en los resultados de eficacia y seguridad.

Los investigadores señalaron que se necesita más investigación para optimizar los desenlaces del tratamiento a largo plazo, tanto para ketamina como para la terapia electroconvulsiva, a fin de prevenir la recaída, "que es de importancia clave para la práctica clínica".

El estudio no contó con financiación específica. Rhee, Ph. D., actualmente se desempeña como coeditor en jefe de Mental Health Science y recibirá pagos de honorarios anualmente del editor, John Wiley & Sons. Una lista completa de los conflictos de interés relevantes de los autores está disponible con el artículo original.

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