TENDENCIA CLÍNICA

Cáncer de mama

Conflictos de interés

7 de octubre de 2022

Semanalmente identificamos un término de búsqueda frecuente, analizamos qué causó su popularidad y presentamos una infografía relacionada. Si tiene una sugerencia sobre cuál es la Tendencia Clínica destacada y por qué compártala con nosotros en Twitter o Facebook.

Octubre es el Mes de la concientización sobre el cáncer de mama, y en varios estudios recientes se han abordado diversos aspectos clave de esta enfermedad. Los hallazgos sobre la intimidad y la imagen corporal, el efecto del ejercicio como prevención, las metástasis cerebrales y las opciones de tratamiento despertaron el interés y convirtieron a la enfermedad en la tendencia clínica de la semana. En una presentación en el Congreso Anual de la European Society for Medical Oncology (ESMO) de 2022 se abordó un tema que con demasiada frecuencia se pasa por alto cuando se trata del bienestar de las pacientes con cáncer de mama: la salud sexual.

Para determinar el alcance de la disfunción sexual en mujeres con cáncer de mama, la Dra. Maria Alice Franzoi analizó los datos relativos a la sexualidad del estudio de cohortes CANTO. Las participantes en el estudio respondieron al cuestionario de calidad de vida EORTC-QLQ-BR23 en el momento del diagnóstico, un año más y luego dos años después del diagnóstico. Los resultados mostraron que la disfunción sexual empeora con el tiempo tras el diagnóstico. Se evaluaron 4 factores: mala imagen corporal, mal funcionamiento sexual (actividad y deseo), falta de placer sexual y ausencia total de actividad sexual. " Setenta y cinco por ciento de las pacientes refirieron al menos uno de los cuatro problemas durante el estudio", señaló la Dra. Franzoi durante su presentación. "La disfunción sexual es una importante necesidad insatisfecha con repercusiones importantes en la calidad de vida", dijo la Dra. Maryam Lustberg, oncóloga de la Yale School of Medicine en New Haven, Estados Unidos, quien fue invitada a comentar los resultados en el congreso.

Estas conclusiones se reiteran en un reciente estudio italiano. Cuando se preguntó a las mujeres con cáncer de mama sobre la relación que tenían con su cuerpo, 48,9% señalaron que la enfermedad tenía un impacto en su imagen corporal, y 7,2% tenían dificultades a la hora de reconocer su propio cuerpo. En cuanto al tema de la sexualidad, 55,4% dijeron que su vida sexual había empeorado tras el diagnóstico y 18,8% manifestaron una insatisfacción sexual significativa. Los autores aconsejaron a los médicos que fomentaran la comunicación sobre la sexualidad, un tema que normalmente se pasa por alto y no se incluye en las conversaciones con las pacientes.

En lo que respecta a los factores de riesgo, los nuevos hallazgos aportan evidencia más sólida de la causalidad entre el estilo de vida sedentario y el desarrollo del cáncer de mama. Los investigadores utilizaron datos de casos y controles a nivel individual y llevaron a cabo una aleatorización mendeliana de dos muestras, un método de estudio en el que se evalúa la causalidad mediante el uso de variantes genéticas como sustitutivas de determinados factores de riesgo. En este estudio, las variantes genéticas se utilizaron como sustitutivas de los niveles de actividad física y los comportamientos sedentarios en el curso de la vida. Las pacientes con más predisposición genética a niveles de actividad general más altos tenían un riesgo de cáncer de mama general 41% menor (odds ratio [OR]: 0,59). La actividad vigorosa predicha genéticamente se relacionó con un riesgo 38% menor de cáncer de mama premenopáusico y perimenopáusico (OR: 0,62 para 3 o más días frente a 0 días por semana según el autoinforme). Por el contrario, un mayor tiempo de sedentarismo predicho genéticamente se relacionó con un riesgo 77% mayor de cáncer de mama negativo para receptores hormonales (OR: 1,77), incluido el cáncer de mama triple negativo (TNBC), para el que el riesgo fue 104% más elevado (OR: 2,04).

En lo referente a las complicaciones, casi 1 de cada 7 pacientes con cáncer de mama metastásico necesitará radioterapia para tratar las metástasis cerebrales. En un nuevo estudio se identificaron los subtipos en los que esto es más probable. Los investigadores analizaron los datos de 3.916 mujeres identificadas con cáncer de mama metastásico de novo entre 2009 y 2018. De estas pacientes, 14% se sometieron a radiocirugía estereotáctica o radioterapia de todo el cerebro por las metástasis cerebrales. La incidencia acumulada de metástasis cerebrales fue más alta en las pacientes con enfermedad ERBB2+/HR-, casi 35%, seguido por 28% para aquellas con cáncer de mama ERBB2+/HR+, y 22% en aquellas con cáncer de mama triple negativo. Se espera que este análisis pueda ayudar a fundamentar los programas de cribado.

En lo que respecta a los tratamientos, se han identificado varias inquietudes recientes. En un reciente editorial, un equipo de oncólogos se manifestó en contra de la precipitación a la hora de recetar el inhibidor de la cinasa dependiente de ciclina (CDK) 4/6 abemaciclib (Verzenio) para el cáncer de mama en fase inicial. Teniendo en cuenta el "dudoso o incluso inexistente beneficio en un pequeño porcentaje de pacientes, creemos que es prematuro recomendar abemaciclib adyuvante (posquirúrgico) a pacientes con cáncer de mama temprano sin esperar a tener datos maduros", escribieron los autores.

En octubre de 2021, la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos aprobó el uso de abemaciclib junto con el tratamiento endocrino en el ámbito adyuvante para mujeres con cáncer de mama precoz positivo para HR y negativo para HER2, con alto riesgo de recaída y con una puntuación de Ki-67 de 20% o superior. En el editorial se señala que, si bien la aprobación se basó en la mejora de la sobrevida libre de enfermedad invasiva a los 36 meses (79% con tratamiento endocrino solo frente a 86% con la adición de abemaciclib), la sobrevida libre de enfermedad invasiva no ha sido validada como sustitutiva de la sobrevida global. Además, los autores señalan los efectos secundarios de abemaciclib: casi 50% de las pacientes experimentaron efectos adversos de grado 3 o superior. Con un precio de más de 300.000 dólares por periodo de 2 años, los autores se preocupan por la "sustancial toxicidad económica" de un fármaco con "beneficio incierto" y "toxicidades conocidas"

Para complicar aún más las cosas, otro estudio presentado en el Congreso de la European Society for Medical Oncology descubrió que las mujeres con carcinoma ductal in situ (CDIS) de mama suelen estar desinformadas sobre su diagnóstico y toman decisiones de tratamiento sin conocimiento de causa. Los investigadores encuestaron a 200 pacientes (promedio de edad: 59 años). Descubrieron que solo 34% de las mujeres respondieron correctamente a cuatro de las siete preguntas sobre el carcinoma ductal in situ de mama: 19% de las pacientes creían que el carcinoma ductal in situ de mama podía producir metástasis en los órganos; 31% no se daban cuenta de que el carcinoma ductal in situ de mama podía evolucionar a un cáncer de mama invasivo; 79% pensaban que el carcinoma ductal in situ de mama siempre podía verse en las mamografías; y 93% decían que la progresión siempre podía detectarse antes de que fuera "demasiado extensa".

Desde la imagen corporal y los problemas de intimidad hasta las preocupaciones sobre la metástasis y el tratamiento, los estudios sobre el cáncer de mama han producido muchos hallazgos recientes importantes. Con el Mes de la Concientización sobre el Cáncer de Mama a la vuelta de la esquina, parece apropiado que la enfermedad sea el principal tema de la Tendencia clínica de esta semana.

Para más información sobre el cáncer de mama, lea aquí.

Para más contenido suscríbase a nuestros boletines y siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....