Peores desenlaces relacionados con la COVID-19 en hombres con artritis reumatoide

Jennifer Lubell

Conflictos de interés

5 de octubre de 2022

Encuentre las últimas noticias y orientación acerca de la COVID-19 en el Centro de información sobre el coronavirus (SARS-CoV-2).

Un estudio retrospectivo en el que se analizaron las discrepancias de sexo en pacientes con COVID-19 y artritis reumatoide mostró que los hombres tenían más comorbilidades de base y un mayor riesgo de desenlaces adversos relacionados con la COVID-19 que las mujeres.[1]

"Las diferencias genéticas entre el sexo y las hormonas esteroides sexuales pueden desempeñar un papel en la predisposición a la infección por SARS-CoV-2, así como en la modulación de la progresión de la enfermedad", según Xiaofeng Zhou, Ph. D., director sénior de Pfizer, en Nueva York, y autor principal del estudio.

Zhou presentó sus conclusiones en la Cumbre de The Lancet: Sex and gender in rheumatology a finales de septiembre.

Los pacientes con enfermedades reumáticas crónicas tratados con fármacos inmunomoduladores pueden tener más riesgo de sufrir desenlaces más graves de la COVID-19, incluyendo hospitalización, complicaciones y muerte. La investigación sobre las discrepancias basadas en el sexo en los pacientes con artritis reumatoide con COVID-19 en Estados Unidos es escasa, dijo Zhou, quien llevó a cabo un estudio retrospectivo de cohortes para examinar las características demográficas y clínicas de los pacientes con artritis reumatoide y COVID-19, y estimar el riesgo de los posibles desenlaces, por sexo, de la COVID-19.

Zhou y sus colaboradores utilizaron los datos sobre COVID-19 de Estados Unidos recopilados a través de los registros de salud electrónicos por Optum durante 2020 y hasta junio de 2021. El estudio incluyó a pacientes adultos con artritis reumatoide y un diagnóstico de COVID-19 (≥ 1 código de diagnóstico o prueba de laboratorio positiva para SARS-CoV-2) y ≥ 183 días de inscripción en la base de datos que recibieron tratamiento con fármacos inmunomoduladores antes de la fecha del diagnóstico. Se estratificaron por sexo.

Los investigadores utilizaron regresión logística para estimar el riesgo de 11 posibles desenlaces relacionados con la COVID-19 dentro de los 30 días siguientes al diagnóstico de esta (hospitalización, ingreso en la unidad de cuidados intensivos, neumonía, insuficiencia renal, episodio trombótico, insuficiencia cardiaca, síndrome de dificultad respiratoria aguda, sepsis/choque séptico, ventilación mecánica/oxigenación a por membrana extracorpórea, muerte intrahospitalaria y mortalidad por todas las causas), ajustando respecto a los datos demográficos y las covariables clínicas iniciales.

Un total de 4.476 pacientes con COVID-19 y artritis reumatoide (78% mujeres) participaron en el estudio. Los pacientes de sexo masculino tendieron a ser mayores (64 frente a 60 años) y con una menor representación afroamericana y una menor inscripción en Medicaid que las mujeres, pero tenían más comorbilidades de base como hipertensión (55% frente a 45%), hiperlipidemia (45% frente a 33%), diabetes (25% frente a 20%), arteriopatía coronaria (28% frente a 12%) y nefropatía crónica (20% frente a 15%).

Ocho de los 11 desenlaces de la COVID-19 fueron significativamente más probables en los hombres que en las mujeres: hospitalización: odds ratio [OR]: 1,32 (IC 95%: 1,11 a 1,56); ingreso en la unidad de cuidados intensivos: OR: 1,80 (IC 95%: 1,36 a 2,40); ventilación mecánica/oxigenación por membrana extracorpórea: OR: 1,48 (IC 95%: 1,04 a 2,11); muerte intrahospitalaria: OR: 1,53 (IC 95%: 1,13 a 2,07); mortalidad por todas las causas: OR: 1,42 (IC 95%: 1,09 a 1,86); sepsis: OR: 1,55 (IC 95%: 1,20 a 2,02); insuficiencia renal: OR: 1,46 (IC 95%: 1,15 a 1,85), y síndrome de dificultad respiratoria aguda: OR: 1,39 (IC 95%: 1,15 a 1,69).

Las hormonas sexuales son un factor de riesgo

Los datos mostraron que los hombres con artritis reumatoide tenían más comorbilidades de base y mayor riesgo de desenlaces de COVID-19 que las mujeres.

Las hormonas sexuales regulan la entrada del virus en las células del huésped, la función respiratoria, la respuesta inmunitaria, el sistema cardiovascular y la coagulación, explicó Zhou.

El estrógeno y la progesterona en las mujeres podrían ayudar a desarrollar respuestas inmunitarias más fuertes y eficientes contra los virus y a reducir la entrada del virus en las células del huésped. Además, "un mayor número de copias de los genes ACE2 en las mujeres, que se relaciona con la protección en los pulmones contra el edema, la permeabilidad y el daño pulmonar, podría asociarse con una menor incidencia de resultados graves de COVID-19, como la mortalidad relacionada con la respiración y la mortalidad", dijo Zhou.

En comparación, los andrógenos en los hombres pueden aumentar la entrada del virus en las células del huésped y promover una respuesta inmunitaria desfavorable mediante la inducción de la producción de citocinas y la reducción de la respuesta de anticuerpos al virus. Esto podría conducir a una infección grave, prosiguió Zhou.

Las diferencias en las hormonas esteroideas basadas en el sexo también pueden explicar la mayor incidencia de morbilidad y mortalidad que se ha observado en otros estudios de pacientes masculinos con otras enfermedades infecciosas, como el síndrome respiratorio agudo grave (SARS) y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS).

Un estudio refuerza la evidencia sobre las discrepancias entre los sexos

Los resultados añaden evidencia del mundo real a la escasa literatura sobre las discrepancias de sexo en los desenlaces de la COVID-19 en pacientes con artritis reumatoide en Estados Unidos, observó Zhou. "El papel diferencial en las hormonas esteroideas sexuales entre las mujeres y los hombres puede aclarar el manejo clínico de los pacientes con COVID-19 y la necesidad de considerar los enfoques específicos de sexo en los ensayos clínicos sobre la prevención y el tratamiento de estos pacientes", indicó.

Teniendo en cuenta que se recomienda a todos los pacientes que se vacunen contra la COVID-19, "es difícil decir cómo repercute esto en la práctica clínica", comentó la Dra. Janet Pope, profesora de medicina en la división de reumatología de la University of Western Ontario, en London, Canadá, quien no participó en el estudio.

Compartir los resultados con algunos pacientes puede ayudar a fomentar la vacunación y reducir así el riesgo de consecuencias desfavorables de la COVID-19, señaló la Dra. Pope.

En futuros estudios, Zhou recomienda utilizar múltiples bases de datos y considerar otros lugares aparte de Estados Unidos para comprender mejor la etiología del dimorfismo sexual en la COVID-19 y ampliar la posibilidad de generalización. "Además, las investigaciones futuras tratarán de aportar información sobre las deficiencias en materia de equidad en salud en el tratamiento de la COVID-19. Esto puede servir de base para el desarrollo de medicamentos y vacunas de precisión, especialmente para pacientes que reciben tratamientos inmunosupresores", finalizó.

El estudio fue patrocinado por Pfizer. Zhou y otros autores del estudio son empleados de Pfizer y tienen acciones de Pfizer.

Para más contenido suscríbase a nuestros boletines y siga a Medscape en Facebook , Twitter , Instagram y YouTube .

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....