Trabajadores de la salud con asma podrían tener mayor riesgo de infectarse con SARS-CoV-2

Amapola Nava

9 de agosto de 2022

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Los trabajadores de la salud que presentan asma podrían tener mayor riesgo de infectarse con SARS-CoV-2, es el resultado de una investigación realizada en un hospital mexicano.[1]

Dr. Martín Bedolla Barajas

"Los resultados nos sorprendieron mucho. El tema de asma y COVID-19 nos llamó la atención desde que en China comenzaron a surgir los datos sobre la pandemia, pues al analizarlos no parecía haber relación entre ambos padecimientos. Desde entonces comenzamos este camino de estudiar la asociación entre asma y COVID-19 y lo que encontramos no deja de sorprendernos", comentó a Medscape en español el Dr. Martín Bedolla Barajas, autor principal de la investigación

En una investigación previa, el Dr. Bedolla, jefe del Centro de Atención Respiratoria Integral del Nuevo Hospital Civil de Guadalajara "Dr. Juan I. Menchaca", especialista en pediatría, alergia e inmunología clínica, y su grupo de investigación descubrieron que en la población general el asma era un factor protector para la COVID-19 grave.[2]

Las razones de estas diferencias entre la población general y los trabajadores de la salud podrían deberse a que este último grupo ha vivido la pandemia en condiciones laborales que no le permiten aislarse. Y aunque no hay por qué alarmarse, es muy importante que los profesionales de la salud y todas las personas con asma, especialmente asma bronquial, se apeguen a su tratamiento para tener el padecimiento bajo control.

Personal médico y asma, factores asociados a COVID-19

La investigación incluyó a 2.295 trabajadores de un hospital público de segundo nivel de atención en Guadalajara, México; 67,5% (1.550) de los trabajadores lo integraba personal médico y el resto personal no médico, como administrativos, seguridad, limpieza, etcétera; 63,1% era de sexo femenino y la media de edad fue de 39,1 (± 11,1) años.

Se excluyó del estudio a las personas menores de 18 y mayores de 65 años, con diabetes, hipertensión, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y enfermedades cardiovasculares no controladas, además de los individuos con obesidad mórbida y enfermedades neoplásicas bajo tratamiento con fármacos inmunosupresores, y aquellas que cursaran un embarazo.

En esta muestra se confirmaron 529 casos de infección por SARS-CoV-2. La frecuencia de infección entre el personal médico fue de 24,8%, mayor que 19,5% en el personal no médico (p = 0,005). La prevalencia del asma en los trabajadores de la salud con COVID-19 fue de 8,3% (intervalo de confianza de 95% [IC 95%]: 6,25 a 11,0), mientras que en el grupo sin COVID-19 la prevalencia fue de 5,3% (IC 95%: 4,3 a 6,4; p = 0,011).

Al analizar los datos de otras poblaciones alrededor del mundo se observa que la prevalencia del asma entre personas con SARS-CoV-2 es de 4,3% y en México es de 5,0%, por lo que 8,3% obtenido en los trabajadores de la salud de esta investigación es mucho mayor, explicaron el Dr. Bedolla y sus colaboradores en el estudio. Aunque estos datos cambian según la prevalencia del asma en cada región geográfica.

Por otro lado, el análisis estadístico del estudio mostró una asociación independiente entre la COVID-19 y tener asma (odds ratio [OR]: 1,59; p = 0,007), además de una asociación entre ser personal médico o de enfermería e infectarse con SARS-CoV-2 (OR: 1,40; p = 0,003). Las variables de sexo, edad, diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y tabaquismo no mostraron asociación con la COVID-19.

¿Resultados contradictorios?

Diferentes estudios mostraron que las personas con COVID-19 no presentaban exacerbaciones graves de asma e incluso se observó una leve asociación entre tener asma y cierta "protección" ante síntomas graves de la infección, fenómeno que también reportó el Dr. Bedolla en un artículo diferente publicado en Journal of Asthma.[3]

"Algo importante a tomar en cuenta es que el estudio se realizó a inicios del año 2021, en un momento donde todavía no comenzaba la vacunación y el distanciamiento social y el aislamiento eran las principales medidas de protección ante la COVID-19. Pero los trabajadores de la salud no tuvieron la oportunidad de trabajar de manera remota y aislarse durante la cuarentena", señaló el Dr. Bedolla.

El especialista destacó que las personas con asma y otras comorbilidades tal vez tomaron mayores precauciones para no contagiarse durante la cuarentena, lo cual pudo haber disminuido su riesgo de enfermar.

¿Cómo cuidar a los trabajadores de la salud?

El Dr. Bedolla recalcó la importancia de llevar un adecuado control del asma en los pacientes, en especial de las personas que sufren de asma bronquial, pues los resultados que indican que no hay asociación entre asma y COVID-19 son para individuos que tienen un tratamiento y control adecuado de la enfermedad.

Dr. José Jesús López Tiro

"Los consensos han establecido que el adecuado control del asma es fundamental para disminuir las complicaciones inducidas por SARS-CoV-2/COVID-19; el mal control del asma está asociado a mayor respuesta y tormenta de citosinas propiciadas por un proceso inflamatorio previo. Diversos estudios han encontrado una alta tasa de intubación y ventilación mecánica prolongada en adultos con asma previamente no controlada", coincidió el Dr. José Jesús López Tiro, especialista en inmunología clínica y alergia en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Hospital Regional "Lic. Adolfo López Mateos", experto externo al estudio en trabajadores de la salud.

Ambos especialistas señalaron que el manejo de la infección por SARS-CoV-2 no debe diferir del tratamiento de un paciente con asma, pero que debe cuidarse siempre continuar con un control adecuado del asma.

"Las guías internacionales establecen seguir las pautas habituales para el inicio rápido de glucocorticoesteroides sistémicos durante las exacerbaciones del asma e infección por SARS-CoV-2/COVID-19, ya que retrasar el tratamiento puede aumentar el riesgo de una exacerbación potencialmente mortal. En caso de infección por SARS-CoV-2, los fármacos inhalados deben administrarse mediante un inhalador, en lugar de un nebulizador, para evitar la formación de aerosoles que contengan el virus y la propagación de la enfermedad", explicó el Dr. López.[4]

Se recomienda a los trabajadores de la salud realizar una revisión anual o bimestral por el alergólogo o el neumólogo, acompañado de un estudio de espirometría. "Hay diferentes genotipos de asma, que pueden ser asintomáticos, y cualquier factor precipitante, una infección por COVID-19, por ejemplo, puede generar una exacerbación severa del asma que comprometa la integridad del trabajador de la salud", señaló el Dr. López.

El Dr. Bedolla agregó no descuidar todas las medidas de protección que ya se conocen para evitar la infección por SARS-CoV-2, a pesar de que en muchos lugares el distanciamiento social ha dejado de ser obligatorio. "El aislamiento y el distanciamiento social son las mejores medidas que pueden tomar las personas con comorbilidades, además de tener muy bien controlada su enfermedad", concluyó el especialista.

Los doctores Bedolla y López han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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