El reto de la actualización en el maremágnum de la literatura médica

Dra. Daniela Ovadia

Conflictos de interés

5 de julio de 2022

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LONDRES, GBR. En una escala del 1 al 10, donde 1 significa "muy comprensible" y 10, "apenas comprensible", los médicos británicos califican el grado de dificultad de los artículos que leen en un 4. Este es uno de los resultados de un pequeño pero curioso estudio realizado por dos jóvenes estudiantes de medicina del último año de la University of Cambridge, en Cambridge, Andrew Zhou y Vianca Shah, presentado en el 27 Congreso de Medicina General de la WONCA de 2022 que se celebró en Londres, Inglaterra del 28 de junio al 1 de julio.[1]

"La pandemia de COVID-19 ayudó a descubrir un problema preexistente, que es el exceso de literatura médica. Durante el pico de la pandemia, se publicaron alrededor de 23.000 artículos sobre COVID-19 en un mes", dijo Zhou en respuesta a una encuesta informal realizada en la sala, de donde se desprende que la gran mayoría de los presentes luchan por mantenerse al día con la literatura científica y que en general la consideran poco relevante para su práctica diaria.

La investigación de los dos jóvenes, futuros médicos, involucró a 9 hospitales británicos y recogió un total de 79 respuestas, principalmente de médicos de medicina interna, pero también de cirujanos, pediatras y médicos de urgencias. Cada uno de ellos lee un promedio de 10 artículos por mes, pero hay una diferencia estadísticamente significativa entre los que tienen filiación académica y los que están en el hospital. Entre las barreras reportadas mencionaron el tiempo necesario para obtener el texto completo a través de todos los mecanismos de inicio de sesión, la jerga técnica de ciertas publicaciones, la falta de conocimientos estadísticos adecuados y, en general, la falta de formación específica para seleccionar, leer y comprender la literatura médica.

"La mayoría de los médicos que respondieron prefieren fuentes secundarias, entre las que destacan las institucionales, desde sociedades científicas como el Royal College of Physicians hasta el National Institute for Health and Care Excellence (NICE), el organismo británico que se ocupa de las recomendaciones y guías", explicó Shah. Los sitios de noticias médicas también se clasifican bien, especialmente si ayudan a identificar el contenido más importante y brindan marcos y comentarios a la luz de la práctica clínica.

"Para evitar que la literatura científica se convierta en una barrera para la actualización de los médicos, hay que mejorar la formación en este sector, incluida la estadística médica", concluyeron los jóvenes investigadores. "También nos gustaría sugerir que los editores de revistas revisadas por pares complementen los artículos originales con resúmenes, infografías y videos de resumen".

Este contenido fue originalmente publicado en Univadis, parte de la Red Profesional de Medscape.

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