¿Residencia médica sin ENARM? Pros y contras de hacer la especialidad en Cuba

Perla Miranda

30 de junio de 2022

El próximo 6 de julio el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) dará a conocer los resultados de la primera edición de la convocatoria que ofrece becas para cursar una especialidad médica en Cuba sin necesidad de haber presentado el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM).

Esta convocatoria, publicada el 18 de mayo, ha causado controversia entre los profesionales de la salud; por un lado están quienes consideran que es una buena oportunidad para desarrollarse profesionalmente sin tener que pasar por el estrés y la ansiedad de sustentar el ENARM, además de no ingresar a un hospital nacional en donde las situaciones de violencia y discriminación hacia los médicos residentes son una denuncia constante.

Del otro lado están aquellos que piensan que las carencias derivadas del bloqueo económico inciden negativamente en la formación profesional; aunado a eso, resaltan que la exención del ENARM es una injusticia para todos los que se preparan año con año para demostrar sus conocimientos y habilidades y también temen que al regresar a México no cuenten con los conocimientos requeridos para obtener una buena oferta laboral.

Para postular a alguna de las 13 especialidades, los médicos solo tuvieron que cumplir con los siguientes requisitos: comprobar dos años de experiencia en Servicio de Atención Directa a pacientes en alguna institución pública o privada del Sistema Nacional de Salud de México, promedio general mínimo de ocho de la licenciatura de Medicina, contar con CURP, actualizar su currículum en el portal de Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y enviar la solicitud vía electrónica.

Ventajas: mayor atención de profesores y cero tolerancia de violencia contra residentes

Dra. Daniela Carballo

No contar con servicios de telefonía e internet en La Habana y una enseñanza médica pobre son escenas que rondaron la mente de la Dra. Daniela Carballo, así como los consejos de familiares y amigos de que era mejor que repitiera el ENARM para cursar la especialidad de anatomía patológica en México, pero su necesidad de especializarse y de comprobar si todo lo que se decía de Cuba era cierto la convencieron de aceptar la beca del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología por tres años y mudarse a la isla.

"Hay mitos de que es imposible conectarte a internet, se piensa que casi se dormirá debajo de una palmera o que llegaremos a la isla nadando. Que la beca no es suficiente para vivir dignamente, que los hospitales se están cayendo, pero he comprobado que no es verdad, que la enseñanza es sumamente humana, el trato a los pacientes es de calidad y cálido y también se protege a los residentes", relató a Medscape en español.

En noviembre de 2020, en medio de la segunda ola de COVID-19 en México, la Dra. Carballo presentó el ENARM, obtuvo el puntaje para ingresar a la especialidad deseada, pero en la primera vuelta para seleccionar campos clínicos no alcanzó hospital y en la segunda vuelta, al ver la opción de trasladarse a Cuba, pensó: ¿por qué no?

Recordó que la legalización de sus documentos fue lo más difícil porque los casos de coronavirus se extendían con más velocidad, al igual que las hospitalizaciones y defunciones, por ello en su natal Morelos estos procesos se retrasaron un poco, pero una vez que inició sus trámites todo avanzó con rapidez.

"Nos trajeron en un avión de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA); como llegamos en pandemia tuvimos que hacer un aislamiento, pero todos los gastos de comida, hospedaje y transporte corrieron por cuenta del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. Al arribar a Cuba nos aislaron con otra persona, nos hicieron dos pruebas de reacción en cadena de la polimerasa, que resultaron negativas y pudimos salir. Nos depositaron la primera beca y fue muy útil para hacer el pago para renta y comida".

Para la futura especialista en anatomía patológica las principales ventajas de hacer su especialidad en Cuba son que se encuentra en un hospital de referencia, que convive con residentes de países como Palestina, Colombia y República Dominicana, entre otros y lo que considera más importante es que no ha vivido ningún tipo de violencia, abuso o discriminación por parte de sus superiores, pues cuidar de su salud mental es una prioridad.

"Estoy en el Hospital Clínico Quirúrgico ʹHermanos Ameijeirasʹ, que es referente nacional; en México eso sería difícil por la alta demanda, otra ventaja es que en mi servicio somos 42 residentes y solo cuatro son de Cuba, es decir, convivo con médicos de diferentes naciones y esto abre mi panorama sobre distintos sistemas de salud. Pero lo que creo más importante, porque no solo debemos cuidar nuestro físico, sino nuestra salud mental, es que no he pasado por ninguna situación violenta, todos son sumamente accesibles, desde el adscrito hasta los residentes de otros años, nada de guardias de castigo, nada de maltrato psicológico".

Respecto a la convocatoria del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología para que médicos realicen la especialidad en Cuba sin haber presentado el ENARM, la doctora está a favor porque piensa que es una forma de fomentar la profesionalización en el personal médico y evitar el estrés, la ansiedad y angustia que provoca la prueba y señaló que esta oportunidad no tiene que ser sinónimo de injusticia, pues se debe alejar la creencia de que las nuevas generaciones tienen que pasar por lo mismo que las anteriores para alcanzar la especialidad.

Agregó que los cambios deben tomarse de la mejor manera y puso como ejemplo las residencias médicas en Cuba con apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, que desde 2020 han generado polémica y especulación a partir de prejuicios; asimismo, subrayó que esto no quiere decir que todo sea miel sobre hojuelas, que seguramente en el camino habrá retos que enfrentar, pero es necesario que cada médico viva experiencias a partir de su criterio.

"Antes de venir me dijeron que no sabía lo que hacía, que iba a morir de hambre y sí, es una realidad que entrar a las tiendas de moneda libremente convertible es una odisea, pero aprendes a cuáles ir, en qué horarios. Sobre esta convocatoria he leído y escuchado muchos detractores que dicen que no es justo que alguien haga su residencia sin ENARM, pero qué bueno, cuántos hubiéramos querido no pasar por ese proceso tan difícil, tan angustiante y laborioso; dejemos de pensar que porque uno sufrió las cosas deben seguir igual, porque con eso se normaliza la violencia contra los residentes, porque se vive bajo la lógica de que si yo lo sufrí, el que viene detrás de mí también".

En cuanto a su formación, la Dra. Carballo destacó la atención de sus profesores que desde el inicio de la residencia han estado al pendiente de ella, que no solo se empeñan en su enseñanza, sino en que esta sea humana y además fomentan la investigación.

"Vale la pena estar aquí, yo empecé en septiembre de 2021 y en este tiempo no he tenido problema con los insumos, lo más que ha pasado es un retraso en la llegada de laminillas, pero este ha sido de tres días y eso no importa porque la docencia es muy buena, son varios adscritos que todo el tiempo están dando clases, que te enseñan con empatía, vocación, que te meten mucho a la investigación y claro que hablo por mi especialidad, no sé en quirúrgicas porque no conozco a colegas que estén en esas áreas, pero de psiquiatría, geriatría y epidemiología he recibido comentarios similares en cuanto a infraestructura y buen trato", destacó.

Quedar desprotegidos en Cuba e incertidumbre laboral al regresar a México; principales preocupaciones

La Dra. R., que pidió mantenerse en anonimato por temor a perder su beca, llegó a Cuba en agosto de 2021; al igual que la Dra. Carballo sustentó el ENARM en 2020, pero para ingresar a la especialidad, en la tercera vuelta de asignación de campos clínicos aceptó viajar a Cuba. A casi un año de su llegada a La Habana no está convencida de terminar su formación y aseguró que la beca no es suficiente para pagar una renta, alimentarse y poder enviar dinero a sus padres que se hacen cargo de su hija de cinco años.

Aunque destacó que el trato de sus superiores ha sido respetuoso y no ha realizado jornadas extensas ni ha sido castigada de ninguna forma, no cree que la enseñanza sea óptima o que los docentes pongan su mayor empeño, como respuesta a la precariedad laboral en la que viven.

"Pensé que cobraría en dólares, que podría sacar ese dinero y si me sobraba un poco enviar a México para ayudar a mis papás con la manutención de mi hija, pero no ha sido así, antes de volar hacia Cuba nos dijeron que nos depositarían en un banco cubano con una moneda electrónica libremente convertible y los dólares en realidad son pesos cubanos, por lo que es imposible ahorrar y sobre la enseñanza tenía expectativas muy altas, pero los docentes se muestran apáticos, cansados, no son groseros ni intolerantes, pero parece que no somos una prioridad y es entendible porque sus condiciones son muy precarias", compartió.

La doctora dijo que no está segura de concluir la residencia en Cuba y de hacerlo no considera que vaya a obtener los conocimientos que la validen como especialista, por lo que teme que al regresar a México no pase el examen de consejo que la avale como especialista y que sea discriminada por su formación en la isla.

"No creo que haya sido la mejor decisión venir a Cuba, sé que pude traer a mi hija, pero qué bueno que no lo hice, tengo compañeros que no han podido obtener la educación gratuita para sus hijos. No sé si vaya a terminar la residencia aquí, lo que sería lamentable porque ya hice un año, tendría que hacer de nuevo el ENARM y no es algo que quiera, pero terminarla tampoco me garantiza que a mi regreso a México encuentre un buen empleo, me da miedo no tener los conocimientos requeridos para lograr el aval como especialista y eso solo significaría que perdí tres años de mi vida".

Sobre la convocatoria lanzada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología  para que médicos obtengan una beca exenta del ENARM, la Dra. R. consideró que no es justo para todos los que han aplicado hasta tres veces el examen nacional y aun así tuvieron que viajar a Cuba porque en México no alcanzaron plaza, agregó que esto puede derivar en una falta de preparación por parte del gremio y creer que obtener una especialidad es fácil.

Reconoció que las dos veces que presentó el ENARM tuvo ansiedad y se cuestionó si realmente quería hacer una especialidad, pues el estrés la superó en varias ocasiones.

"No es envidia porque vaya a haber médicos que cursen la especialidad sin tanto estrés, pero creo que como médicos es un buen ejercicio saber cómo estamos de conocimientos, cómo los podremos poner en práctica; quizá es una medida para que más médicos vengan a Cuba por los convenios entre ambos gobiernos, pero eso no es justo, no se puede priorizar la relación diplomática sobre la formación de los profesionales de la salud; no se trata de crear especialistas ni de abrir plazas solo por hacerlo", concluyó.

¿En qué consiste la beca exenta del ENARM?

De acuerdo con el Tabulador de Especialidades Médicas 2021 y 2022, el apoyo económico para los médicos que realicen su residencia en Cuba será de 1.090 euros y de 1.362 para los becarios que tengan dependientes económicos, como esposo, esposa, concubino, concubina, hijos menores de 18 años o que se encuentren en situación de discapacidad.

Las bases de la convocatoria puntualizan que en caso de que el gobierno de Cuba determine que los médicos deben permanecer en aislamiento sanitario al arribar al país, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología otorgará por única ocasión un apoyo de 150 dólares el cuál será entregado a la institución que da seguimiento administrativo y académico del programa de especialidades médicas en Cuba.

Los nombres de los futuros especialistas se darán a conocer el 6 de julio; para formalizar la beca el médico deberá cargar en la plataforma del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología su visa de estudiante que emite el Consulado de Cuba en México, el certificado oficial de calificaciones de la licenciatura en medicina, su título y cédula profesional y un certificado de salud con una vigencia máxima de seis meses antes de postular para la beca.

Al llegar a Cuba el estudiante deberá proporcionar a la institución a la que pertenecerá la documentación que cargó a la plataforma del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, un resumen de experiencia profesional y tres fotos de 2,5 por 2,5 cm. Cabe destacar que la legalización de documentos y los gastos que rondan los 2.500 pesos deben ser cubiertos por el becario.

Las doctoras Carballo y R han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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