La Salmonella enterica serovariedad Typhi es cada vez más resistente a los antibióticos

Marcia Frellick

Conflictos de interés

28 de junio de 2022

Las cepas resistentes de Salmonella enterica serovariedad Typhi (Typhi), bacterias causantes de la fiebre tifoidea, son cada vez más resistentes a los antibióticos comunes en todo el mundo, según indica un nuevo análisis.[1] Casi todas originarias del sur de Asia, se han propagado a través de las fronteras casi 200 veces desde 1990.

Hasta ahora, el análisis ha estado limitado por muestras pequeñas. Este análisis del genoma es el más grande hasta la fecha e incluyó 3.489 cepas recién secuenciadas (obtenidas entre 2014 y 2019) de estudios de vigilancia prospectivos en cuatro de los países con mayor carga de tifoidea: Bangladesh, Nepal, Pakistán e India.

Los resultados del estudio, dirigido por Kesia Esther da Silva, Ph. D., de la División de Enfermedades Infecciosas y Medicina Geográfica en la Stanford University, en California, Estados Unidos, fueron publicados en versión electrónica el 21 de junio en The Lancet Microbe.

Muertes en el mundo: 100.000 al año

La fiebre tifoidea sigue siendo una amenaza para la salud pública mundial y es causa de 11 millones de infecciones y más de 100.000 muertes al año. La mayoría de los casos (70%) provienen del sur de Asia, pero la fiebre tifoidea también tiene una presencia significativa en el África subsahariana, el sudeste asiático y Oceanía.

Los resultados son una evidencia más de la necesidad de una respuesta global, afirmaron los autores.

El Dr. Jason Andrews, coautor y profesor asociado de la División de Enfermedades Infecciosas y Medicina Geográfica de la Stanford University, comentó con Medscape Noticias Médicas que la investigación ayuda a determinar dónde está la mayor carga y dónde se necesitan más las dos vacunas contra la fiebre tifoidea, que son muy eficaces.

"Estamos viendo niveles de resistencia más altos que los que hemos visto antes contra nuestros más nuevos y mejores antibióticos", apuntó.

Dijo que, hasta ahora, las estrategias para hacer frente a la fiebre tifoidea han implicado decisiones a nivel de país y financiación local, y que esto tiene que convertirse en una prioridad mundial. "Dados los patrones contemporáneos de migración de los viajes, lo que vemos es que cuando la resistencia a los antimicrobianos surge en un país, se extiende rápidamente a otros países".

El Dr. Andrews afirmó que en Estados Unidos se presentan de 300 a 500 casos de fiebre tifoidea al año. "Alrededor de 80% de esos casos corresponden a personas que viajan desde el sur de Asia", agregó.

Las infecciones también proceden de personas de Estados Unidos que visitan países con alta carga, especialmente para ver a sus familiares. A menudo no perciben el riesgo y omiten la vacunación, observó. Los médicos estadounidenses pueden ayudar a informar a los pacientes que viajan a regiones donde la fiebre tifoidea es endémica para que se vacunen antes de viajar, añadió.

Es importante también que los médicos sepan cuando los pacientes han regresado recientemente de esas regiones. Los datos de este estudio muestran la necesidad de considerar cuidadosamente qué antibióticos serán eficaces ante la creciente resistencia.

Solo queda una opción oral en Pakistán

"Nos estamos quedando sin opciones de tratamiento para la fiebre tifoidea", externó el Dr. Andrews. El patrón de resistencia en Pakistán, por ejemplo, ha dejado solo una opción oral, azitromicina, y la resistencia está aumentando.

Sin esa opción, "tendremos que hospitalizar a los pacientes y administrarles antibióticos por vía intravenosa", dijo. "Eso es preocupante".

Además, algunas cepas resistentes de Pakistán han aparecido en Estados Unidos.

"En realidad, hay algunos casos que no se han rastreado en absoluto hasta los viajeros que van a Pakistán y se cree que provienen de la transmisión local en Estados Unidos", comentó.

La Dra. Valida Bajrovic, profesora adjunta de medicina de enfermedades infecciosas en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, en Nueva York, Estados Unidos, declaró a Medscape Noticias Médicas que, además de vacunar a los viajeros antes de que se dirijan a zonas endémicas de fiebre tifoidea, los médicos deben aconsejar a los pacientes para que eviten la transmisión fecal de la fiebre tifoidea lavándose las manos, bebiendo agua embotellada y evitando los alimentos que puedan haberse preparado en condiciones insalubres.

La Dra. Valida Bajrovic, que dirige los esfuerzos de vigilancia de uso responsable de antimicrobianos en los hospitales de Nueva York Mount Sinai Morningside y Mount Sinai West, dijo que se necesitan esfuerzos de vigilancia más estrictos, particularmente en Europa y el sur de Asia, pero también en Estados Unidos.

"La restricción del uso de antibióticos es la forma de prevenir la resistencia a estos", aseguró, y añadió que tales restricciones deben formar parte de un esfuerzo global.

Las cepas del estudio se clasificaron como multirresistentes si contenían genes resistentes a ampicilina, cloranfenicol y trimetoprima/sulfametoxazol. Los autores también rastrearon la presencia de genes que demostraban resistencia a macrólidos y quinolonas.

Al principio, las fluoroquinolonas eran eficaces contra Salmonella enterica serovar typhi multirresistente y en la década de 1990 se convirtieron en el tratamiento principal. Sin embargo, en la década de 2010, la mayoría de los Salmonella enterica serovar typhi del sur de Asia contenían mutaciones en las regiones que determinan la resistencia a las quinolonas.

Los autores señalaron: "Encontramos evidencia de frecuentes transferencias internacionales (n = 138) e intercontinentales (n = 59) de Salmonella enterica serovariedad Typhiresistente a antimicrobianos".

Según el análisis, desde el año 2000, Salmonella enterica serovariedad Typhi multirresistente ha disminuido de forma constante en Bangladesh e India y se ha mantenido en menos de 5% de las cepas de fiebre tifoidea en Nepal, aunque ha aumentado ligeramente en Pakistán.

Sin embargo, están siendo sustituidas "por cepas resistentes a ceftriaxona (ampliamente resistentes a los fármacos), resistentes a las fluoroquinolonas de alto nivel o resistentes a azitromicina, que están invirtiendo el descenso del tamaño efectivo de la población de S Typhi", afirmaron los autores.

El análisis apoyó la urgencia de las medidas de prevención, incluido el uso de vacunas conjugadas contra la fiebre tifoidea en los países endémicos, indicaron los autores.

Pero dado el aumento de la propagación internacional de cepas cada vez más resistentes, concluyeron, las medidas preventivas no deberían limitarse a esos países.

El estudio fue financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates. Da Silva, Ph. D., y los Dres. Andrews y Bajrovic han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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