La vacuna contra el virus del papiloma humano "desenmascara" las lesiones cervicales de tipos no cubiertos por la vacuna

M. Alexander Otto

Conflictos de interés

24 de junio de 2022

Las vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH) han sido aclamadas como un éxito: se ha demostrado que disminuyen la incidencia de lesiones cervicales asociadas con los tipos de virus del papiloma humano que se encuentran en la vacuna.[1]

Sin embargo, nueva evidencia sugiere que la vacunación contra el virus del papiloma humano hace que las mujeres sean más susceptibles que sus pares no vacunadas a los genotipos del virus no cubiertos por la vacuna.

Un experto que no participó en la investigación dijo que los nuevos datos "nos dicen que tengamos un poco de cuidado". Aunque los tipos de virus del papiloma humano no incluidos en la vacuna son más raros y menos agresivos, aún pueden causar cáncer.

Los datos provienen del ensayo de la vacuna contra el virus del papiloma humano de Costa Rica, en el que participaron más de 10.000 mujeres de entre 18 y 25 años.[1] La vacuna utilizada en el ensayo fue Cervarix, de GlaxoSmith Kline que cubre las dos principales causas de cáncer cervicouterino, virus del papiloma humano 16 (VPH-16) y 18 (VPH-18), y brinda protección parcial contra otros tres genotipos.

Después de un seguimiento de 11 años, entre las mujeres vacunadas, hubo un exceso de lesiones cervicales precancerosas causadas por genotipos no incluidos en la vacuna, lo que resultó en una eficacia vacunal negativa para esos tipos del virus del papiloma humano.

El aumento no fue suficiente para contrarrestar el beneficio general de la vacunación cuando se consideraron todos los genotipos, señalaron los investigadores, dirigidos por la Dra. Jaimie Shing, Ph. D., investigadora posdoctoral en el National Cancer Institute en Bethesda, Estados Unidos.

Las mujeres vacunadas "todavía tenían reducciones absolutas a largo plazo en las lesiones de alto grado".

La protección neta "siguió siendo considerable, lo que enfatiza la importancia de la vacunación contra el virus del papiloma humano para la prevención del cáncer cervicouterino", concluyó el equipo.

Los hallazgos se publicaron en versión electrónica el 13 de junio en The Lancet Oncology.

Los resultados son probablemente la primera evidencia hasta la fecha del "desenmascaramiento clínico" con la vacunación contra el virus del papiloma humano, lo que significa que la protección contra los tipos cubiertos por la vacuna deja a las mujeres más propensas a sufrir ataques de otros tipos cancerígenos del virus.

Este fenómeno "podría atenuar las reducciones a largo plazo de la enfermedad de alto grado tras la implementación exitosa de los programas de vacunación contra el virus del papiloma humano", comentaron los investigadores.

Resaltar la necesidad de tener precaución

El mensaje final del ensayo es que "debemos tener cuidado", dijo el Dr. Marc Steben, copresidente de HPV Global Action y profesor de la University of Montreal’s School of Public Health, en Montreal, Canadá.

Señaló que la vacuna contra el virus del papiloma humano utilizada en el ensayo no es la vacuna que se utiliza ahora en los países desarrollados.

La vacuna estándar actualmente es Gardasil 9 (Merck & Co.), que ofrece una cobertura más amplia contra nueve tipos (6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58) de virus del papiloma humano.

Hay 12 genotipos cancerígenos principales, por lo que aún con Gardasil 9 es posible desenmascarar otros tipos, apuntó.

Hay otro problema, agregó el Dr. Steben. El éxito de las vacunas contra el virus del papiloma humano, una reducción de casi 90% en el cáncer cervicouterino invasivo en mujeres que se vacunan a una edad temprana, ha generado dudas sobre el papel futuro de las pruebas sistemáticas de cribado de cáncer cervicouterino.

"Algunas personas dicen que si logramos una cobertura de 90%, podríamos eliminar la transmisión comunitaria y ya no sería necesario realizar pruebas", compartió.

Los resultados de estos ensayos "nos dicen que tengamos un poco de cuidado", continuó el Dr. Steben. Esos tipos de virus que son menos agresivos y más raros que el virus del papiloma humano 16 y 18 "todavía pueden causar cáncer y podrían estar allí y sorprendernos. Podría tomar más tiempo de lo que pensábamos" para llegar al punto en que se pueda eliminar el cribado.

"Podría haber un pequeño problema si nos detenemos demasiado pronto", observó.

Detalles del estudio

Durante el periodo de 2004 a 2005, los investigadores asignaron al azar a 3.727 mujeres de 18 a 25 años para recibir Cervarix y 3.739 a un grupo de control que recibió la vacuna contra la hepatitis A; después de cuatro años, el grupo de control también recibió Cervarix y abandonó el estudio. Fueron reemplazadas por un grupo de control no vacunado de 2.836 mujeres. El nuevo grupo de control y el grupo original de la vacuna contra el virus del papiloma humano fueron seguidos durante siete años adicionales.

En los años 7 a 11 del ensayo, los investigadores encontraron 9,2 neoplasias intraepiteliales cervicales adicionales de grado 2 o peor (NIC2+) de tipos de virus del papiloma humano no cubiertos por Cervarix por cada 1.000 mujeres vacunadas, en comparación con las participantes no vacunadas. Esto corresponde a una eficacia vacunal negativa de -71,2% contra lesiones NIC2+ de tipos de virus del papiloma humano no cubiertos por la vacuna.

Hubo 8,3 neoplasias intraepiteliales cervicales adicionales de grado 3 o peor (NIC3+) adicionales de tipos no incluidos en la vacuna por cada 1000 mujeres vacunadas, en comparación con las participantes no vacunadas, lo que corresponde a una eficacia negativa de la vacuna de -135%.

Sin embargo, en general, hubo un beneficio neto de la vacunación, con 27 lesiones NIC2+ menos cuando se consideraron todos los genotipos de virus del papiloma humano, cubiertos o no por la vacuna, por cada 1.000 mujeres vacunadas durante los 11 años completos de seguimiento.

También hubo 8,7 lesiones NIC3+ menos en todos los genotipos por cada 1.000 mujeres vacunadas, pero el beneficio no fue estadísticamente significativo.

Entre las limitaciones del estudio, el equipo no pudo evaluar el efecto del desenmascaramiento clínico sobre el cáncer cervicouterino, porque las mujeres fueron tratadas por lesiones cervicales de alto grado antes de que los casos pudieran progresar a cáncer de cuello uterino.

El ensayo fue financiado por National Cancer Institute y NIH Office of Research on Women's Health. GlaxoSmithKline proporcionó la vacuna Cervarix y apoyó aspectos del ensayo. Dos autores se encuentran nombrados como inventores de patentes de vacunas contra el virus del papiloma humano propiedad del gobierno de Estados Unidos con licencias vencidas para GlaxoSmithKline y Merck. El Dr. Steben es asesor/conferencista de muchas empresas, incluidas GlaxoSmithKline y Merck & Co.

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