El tratamiento de la pérdida ósea aumenta la sobrevida de los pacientes con cáncer de mama

Walter Alexander

Conflictos de interés

7 de junio de 2022

CHICAGO, USA. Un análisis final a largo plazo de un estudio diseñado para evaluar la seguridad de un medicamento común para la osteoporosis que se usa para tratar la pérdida ósea en mujeres que fueron tratadas por cáncer de mama encuentra que el tratamiento no solo reduce las fracturas a largo plazo, sino que también puede mejorar la sobrevida global y aumentar la densidad ósea.

El análisis final de "Denosumab adyuvante en cáncer de mama (ABCSG-18)" se presentó en el Congreso Anual de la American Society of Clinical Oncology (ASCO) de 2022.[1]

"El utilizar denosumab como adyuvante debe considerarse para uso clínico sistemático en pacientes posmenopáusicas con cáncer de mama positivo a receptores hormonales (RH+) en tratamiento con inhibidores de la aromatasa", dijo el autor del estudio, Dr. Michael Gnant, director de cirugía de la Medical University of Vienna, en Viena, Austria.

Actualmente, ASCO recomienda denosumab como una opción de tratamiento para la osteoporosis en pacientes que fueron tratados con éxito para la enfermedad no metastásica.

ABCSG-18 fue un ensayo de fase 3 prospectivo, doble enmascarado, controlado con placebo que incluyó a 3.420 pacientes (edad media: 64,5 años) de 58 centros de tratamiento. Incluyó pacientes posmenopáusicas con cáncer de mama temprano RH+ que fueron tratadas con inhibidores de la aromatasa entre 2006 y 2013. Entre las pacientes, 1.711 recibieron denosumab 60 mg y 1.709 recibieron placebo cada 6 meses.

El criterio principal de valoración fue el tiempo transcurrido hasta la primera fractura clínica, y los criterios de valoración secundarios relacionados con el resultado de la enfermedad fueron la sobrevida libre de enfermedad, la sobrevida libre de metástasis óseas y la sobrevida global.

El hazard ratio para la sobrevida libre de enfermedad en el grupo de denosumab fue de 0,83 (intervalo de confianza de 95% [IC 95%]: 0,71 a 0,97;p = 0,02) después de una mediana de seguimiento de 8 años. La sobrevida libre de enfermedad fue de 69,0% en el grupo de placebo y de 74,4% en el grupo de denosumab, con eventos que ocurrieron en 19,8% de los pacientes en general, incluidas las muertes en 8,3%.

Las tasas de sobrevida libre de metástasis óseas fueron de 81,3% y de 85,7% en los grupos de placebo y denosumab, respectivamente (HR: 0,81; IC 95%: 0,65 a 1,00;p = 0,05). La sobrevida global fue de 83,6% y de 88,8% en los grupos de placebo y denosumab, respectivamente (HR: 0,80; IC 95%: 0,63 a 1,01;p = 0,06).

No hubo nuevas toxicidades, ni hubo un solo caso positivo de osteonecrosis mandíbular durante el periodo de estudio, lo que puede deberse a la baja dosis de denosumab. La dosis de protección ósea de denosumab es mucho más baja que la utilizada para el tratamiento de metástasis, que puede ser 12 veces mayor. En esos casos, 4% a 6% de los pacientes pueden desarrollar osteonecrosis mandíbular. "Con estas dosis muy bajas, incluso después de 30.000 años de tratamiento, no observamos ni un solo caso confirmado de osteonecrosis mandíbular", dijo.

Las observaciones exploratorias mostraron que la mayoría de los eventos incluían recurrencias a distancia en huesos, hígado y pulmones. El análisis reveló una tendencia hacia la reducción del cáncer de mama contralateral en el brazo de denosumab (24 frente a 29 eventos), con una reducción en las segundas neoplasias malignas primarias no mamarias (101 frente a 127 eventos).

En un estudio ABCSG-18 mucho anterior de 2015, el criterio principal de valoración del riesgo de fractura se redujo significativamente con denosumab (hazard ratio [HR] = 0,50;p < 0,0001), con un tiempo significativamente más largo hasta la primera fractura clínica, un mayor porcentaje de aumento en la densidad mineral ósea (p < 0,0001 para ambos) y menos fracturas vertebrales (p = 0,009). Existe evidencia de que los bisfosfonatos de generaciones anteriores tienen potencial más allá de la salud ósea, como reducir el metabolismo (lo que beneficia el recambio óseo) y mejorar los resultados del cáncer de mama. Estos beneficios despertaron interés en la posible reducción del cáncer a largo plazo con denosumab, dijo Gnant.

"La médula ósea es una fuente putativa de recaída tardía. Las células tumorales pueden albergarse allí en un estado inactivo durante 10-15-20 años y luego, por alguna razón, despertar y causar metástasis. Por lo tanto, todos los agentes dirigidos al hueso también se evalúan para detectar reducciones en el cáncer, que es lo que buscábamos investigar aquí en estos datos de 15 años", dijo. El denosumab está más dirigido que los bisfosfonatos e inhibe directamente el ligando RANK, que es un mediador importante de la activación de los osteoclastos. "Se cree que este ligando apoya las metástasis en el proceso de despertar", dijo Gnant.

Una limitación del estudio es que los criterios de valoración finales de resultado de ABCSG-18 son secundarios, lo que hace que los resultados sean técnicamente descriptivos. El estudio fue patrocinado por Amgen.

Este contenido fue publicado originalmente en MDedge.com, parte de la Red Profesional de Medscape.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....