El consumo moderado de café, con o sin azúcar, se asocia a un menor riesgo de muerte

Will Pass

Conflictos de interés

3 de junio de 2022

El consumo moderado de café, con o sin azúcar, se asocia a un menor riesgo de muerte, según un estudio prospectivo de cohortes.[1]

Entre más de 170.000 personas del Reino Unido, las que bebían alrededor de dos a cuatro tazas de café al día, con o sin azúcar, tenían una tasa de mortalidad menor que las que no bebían café, informó el autor principal, Dr. Dan Liu, del Departamento de Epidemiología de la Southern Medical University, en Guangzhou, China.

"En estudios observacionales anteriores se ha señalado una asociación entre la ingesta de café y la reducción del riesgo de muerte, pero no se ha distinguido entre el café consumido con azúcar o edulcorantes artificiales y el café sin ellos", afirmaron el Dr. Liu, que también pertenece al Departamento de Salud Pública y Medicina Preventiva de la Jinan University, en Guangzhou, China, y sus colaboradores en Annals of Internal Medicine .[1]

Para saber más, los investigadores recurrieron a la base de datos del UK Biobank, que reclutó a aproximadamente medio millón de participantes en el Reino Unido entre 2006 y 2010 para que se sometieran a una serie de cuestionarios, entrevistas, mediciones físicas y pruebas médicas. De este grupo, 171.616 participantes completaron al menos un cuestionario dietético y cumplieron los criterios del presente estudio, entre ellos, no tener cáncer o alguna enfermedad cardiovascular en el momento de la inscripción.

Los resultados de estos cuestionarios mostraron que 55,4% de los participantes bebían café sin ningún edulcorante, 14,3% bebían café con azúcar, 6,1% bebían café con edulcorante artificial y 24,2% no bebían café en absoluto. Los bebedores de café fueron clasificados además en grupos según el número de tazas de café que tomaban al día.

En el transcurso de unos siete años, murieron 3.177 de los participantes, de los cuales 1.725 murieron de cáncer y 628 de enfermedades cardiovasculares.

Después de tener en cuenta otros factores que podrían influir en el riesgo de muerte, como las elecciones de estilo de vida, los investigadores descubrieron que los bebedores de café tenían una probabilidad significativamente menor de morir por cualquier causa, enfermedad cardiovascular o cáncer, que los que no bebían café. Este beneficio se observó para todos los tipos de café, incluidas las variedades molidas, instantáneas y descafeinadas. Los efectos protectores del café eran más evidentes en las personas que bebían alrededor de dos a cuatro tazas al día, entre las que la muerte era 30% menos probable, independientemente de si añadían o no azúcar a su café. Los individuos que bebían café con edulcorante artificial no vivían significativamente más tiempo que los que no bebían café en absoluto; sin embargo, los investigadores señalaron que este resultado podría haber sido sesgado por las mayores tasas de factores de salud negativos, como la obesidad y la hipertensión, en el grupo que tomaba edulcorante artificial.

El Dr. Liu y sus colegas señalaron que sus hallazgos coinciden con los de estudios anteriores que relacionan el consumo de café con la sobrevida. Al igual que esos otros estudios, los datos actuales revelaron una curva de beneficios de forma de "U", en la que el consumo moderado de café se asoció con una vida más prolongada, no así el consumo bajo o nulo y el consumo alto.

Si bien los hallazgos actuales parecen indicar que añadir azúcar no elimina los beneficios del café para la salud, el Dr. Liu y sus colaboradores siguen advirtiendo contra las bebidas azucaradas, citando asociaciones ampliamente conocidas entre el consumo de azúcar y la mala salud.

En un editorial adjunto, la Dra. Christina C. Wee, maestra en salud pública, editora adjunta de Annals of Internal Medicine, señaló un detalle clave de los datos: la cantidad de azúcar añadida al café en el estudio del Reino Unido puede verse empequeñecida por la cantidad consumida por algunos bebedores de café al otro lado del atlántico.[2]

"En el estudio la dosis promedio de azúcar añadido por taza de café endulzado era sólo un poco más de una cucharadita o unos cuatro gramos", escribió la Dra. Wee. "Esto está muy lejos de los 15 gramos de azúcar que contiene una taza de casi 237 ml de macchiato de caramelo en una popular cadena de café de Estados Unidos".

Aun así, la Dra. Wee, profesora asociada de medicina en la Harvard Medical School, en Boston, Estados, Unidos, y directora del Programa de investigación de la obesidad en la División de Medicina General del Beth Israel Deaconess Medical Center, también en Boston, señaló que el típico bebedor de café puede sentirse seguro en su hábito diario.

"La evidencia no sugiere la necesidad de que la mayoría de los bebedores de café –en particular los que lo beben sin azúcar o en cantidades moderadas– eliminen el café", escribió. "Así que beban, pero sería prudente evitar demasiados macchiatos de caramelo mientras se acumula más evidencia".

La Dra. Estefanía Toledo, del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra, en Pamplona, España, ofreció una conclusión similar: "Para quienes disfrutan bebiendo café, no están embarazadas ni amamantando y no tienen problemas de salud especiales, el consumo de café podría considerarse parte de un estilo de vida saludable. Yo recomendaría añadir la menor cantidad de azúcar posible al café hasta que se haya acumulado más evidencia".

La Dra. Toledo, que ya publicó un estudio en el que se demostraba la relación entre el café y la prolongación de la sobrevida, señaló que el consumo moderado de café se ha asociado "repetidamente" a tasas más bajas de "varias enfermedades crónicas" y de muerte, pero todavía no hay suficiente evidencia para recomendar el café a quienes no lo toman ya.[3]

Se necesitan más investigaciones a largo plazo, observó la Dra. Toledo, idealmente con estudios en los que se comparen los cambios en el consumo de café y los resultados en la salud en el curso del tiempo. Sin embargo, es posible que estos no se realicen, ya que tales ensayos "no son fáciles ni factibles de llevar a cabo".

El Dr. David Kao, profesor adjunto de Medicina-cardiología y director médico de la Facultad de Medicina de la University of Colorado en Denver, Estados Unidos, dijo que el estudio realizado por el Dr. Liu y sus colaboradores es un "análisis muy bien ejecutado" que refuerza nuestra confianza en el consumo de café a largo plazo, incluso para los pacientes con enfermedades cardiacas.

El Dr. Kao, que recientemente publicó un análisis que demuestra que un mayor consumo de café se asocia a un menor riesgo de insuficiencia cardiaca, se abstuvo de aconsejar a alguien sobre el incremento de su porción de café:[]"Sigo siendo cauteloso en afirmar con demasiada rotundidad que la gente debería aumentar la ingesta de café simplemente para mejorar la sobrevida. Dicho esto, no parece que sea perjudicial aumentar un poco, hasta que se beba de forma constante más de seis o siete tazas al día".

El estudio fue apoyado por la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China, el Programa de Patrocinio de Jóvenes Científicos de Élite de CAST, la Fundación de Investigación Básica y Aplicada de Guangdong y otros. Los Dres. Toledo y Kao han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Este artículo fue publicado originalmente en MDedge.com, parte de la Red Profesional de Medscape.

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