Hábitos saludables se asocian a un menor riesgo de demencia en pacientes con alto riesgo genético

Lolita Osorio

Conflictos de interés

1 de junio de 2022

Las puntuaciones más altas con respecto a siete factores modificables de salud cardiovascular y cerebral están asociadas a un menor riesgo de demencia en personas de mediana edad con un alto riesgo genético para el trastorno, según muestra una nueva investigación.[1]

Los investigadores encontraron que las personas con la variante APOE ε4 que obtuvieron una puntuación alta en los factores de salud modificables Life's Simple 7 (LS7) de la American Heart Association (AHA) tenían un riesgo significativamente menor de desarrollar demencia, en comparación con sus contrapartes que tenían puntuaciones más bajas.

"Encontramos que, incluso en personas con alto riesgo genético, la puntuación Life’s Simple 7 más alta seguía estando asociada con un menor riesgo de demencia", indicó a Medscape Noticias Médicas la investigadora del estudio, Adrienne Tin, Ph. D., del University of Mississippi Medical Center en Jackson, Estados Unidos.

El estudio fue publicado en versión electrónica el 24 de mayo en Neurology.

Bueno para el corazón, bueno para el cerebro

Life’s Simple 7 fue propuesto originalmente por la American Heart Association para mantener la salud cardiovascular. Investigaciones anteriores muestran que adherirse a los factores de estilo de vida Life’s Simple 7 también mejora la salud del cerebro, dijo Tin. Sin embargo, anotó que la evidencia no ha sido muy clara en cuanto a si una puntuación Life’s Simple 7 más alta también se asocia con una reducción en el riesgo para los pacientes con alto riesgo genético de demencia. Tin señaló que el Life’s Simple 7 también se recomienda para mantener la salud cardiovascular.

"Sabemos que las personas con la variante genética APOE ε4 tienen un mayor riesgo de demencia. La investigación no ha sido muy definitiva sobre si la puntuación más alta de Life's Simple 7 también reducirá el riesgo de demencia entre las personas con alto riesgo genético".

"Por lo que, en nuestro estudio, además de estudiar la asociación de la puntuación con el riesgo de demencia en general, también dividimos a la población en diferentes estratos de riesgo genético y estimamos la asociación de una puntuación más alta de Life's Simple 7 con el riesgo de demencia dentro de cada estrato de riesgo genético", dijo.

Life’s Simple 7 incluyen cuatro factores de comportamiento: fumar, índice de masa corporal, actividad física y dieta, y tres factores biológicos: colesterol total, presión arterial y nivel de glucosa en sangre en ayunas. La puntuación total varió de 0 a 14 y cada factor contribuyó de 0 a 2 puntos; 0 representa la puntuación menos saludable y 14 representa la puntuación más saludable.

Dado que no hay tratamientos efectivos disponibles para la demencia, los factores de riesgo modificables han sido el área de enfoque como posibles intervenciones para la prevención y el manejo de la enfermedad, apuntaron los investigadores.

Para determinar si la adherencia a Life’s Simple 7 redujo el riesgo de demencia en personas con un alto riesgo genético, los investigadores examinaron los datos del estudio Atherosclerosis Risk in Communities (ARIC). Incluyó a 11.561 participantes adultos cuya edad promedio era de 54 años al comienzo del estudio.

De estos, 8.823 tenían ascendencia europea y 2.738 tenían ascendencia africana. Los participantes del estudio fueron seguidos durante 30 años, desde 1987-89 (visita 1) hasta 2019, e informaron sus niveles en los siete factores de salud. La puntuación media entre los que tenían ascendencia europea fue de 8,3; y de 6.6 para aquellos con ascendencia africana.

Los investigadores calcularon la puntuación de riesgo genético (GRS) al comienzo del estudio utilizando estadísticas del genoma completo de la enfermedad de Alzheimer, que se han utilizado para estudiar el riesgo genético de demencia.

La demencia incidente se determinó con base en los criterios de los grupos de trabajo del National Institute on Aging–Alzheimer's Association y el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Las asociaciones de puntuación de riesgo genético y Life’s Simple 7 con demencia incidente se evaluaron mediante regresión de Cox.

Con base en la puntuación de riesgo genético, los de ascendencia europea se dividieron en cinco grupos y los de ascendencia africana se dividieron en tres. Aquellos con el riesgo genético más alto incluyeron individuos que tenían al menos una copia de la variante APOE ε4.

En total, hubo 1.603 casos de demencia en el grupo ascendencia europea y 631 en el grupo ascendencia africana (mediana de seguimiento: 26,2 años). Una puntuación de riesgo genético más alta se asoció con un mayor riesgo de demencia (ascendencia europea: hazard ratio [HR] por desviación estándar [DE]: 1,44; intervalo de confianza de 95% [IC 95%]: 1,37 a 1,51; ascendencia africana: HR: 1,26; IC 95%: 1,16 a 1,36).

Entre los individuos con ascendencia europea, las puntuaciones más altas de Life’s Simple 7 se asociaron consistentemente con un menor riesgo de demencia en los quintiles de puntuación de riesgo genético, incluido el quintil más alto (HR por punto, 0,91; IC 95%: 0,87 a 0,96). Entre las personas con ascendencia africana, las asociaciones entre Life’s Simple 7 y la demencia incidente dentro del estrato de puntuación de riesgo genético tenían la misma dirección que entre las personas ascendencia europea, aunque los amplios intervalos de confianza y los tamaños de muestra más pequeños limitaron las inferencias confiables, informan los investigadores.

Investigaciones anteriores muestran que la variante APOE ε4 presenta un riesgo de demencia, particularmente la enfermedad de Alzheimer, en todos los grupos raciales, tanto de ascendencia europea como africana, comentó la Dra. Tin.

En Estados Unidos, por ejemplo, los negros tienen un riesgo más alto de demencia, pero el riesgo más alto no se puede atribuir a la variante APOE ε4, "por lo que puede haber otros factores involucrados que no hemos investigado", anotó.

Todavía queda mucho por hacer en términos de prevención de la demencia, dijo Tin. Hay otros factores involucrados más allá de los investigados en este estudio. Señaló que, en 2020, la comisión de The Lancet informó que 12 factores modificables representan 40% del riesgo de demencia.[2] Estos incluyen lesión cerebral traumática, pérdida de audición en la mediana edad y aislamiento social.

"Puede haber otros factores que impidan que las personas tengan una puntuación Life’s Simple 7 más alta, incluido el acceso a la atención médica, el acceso a alimentos saludables o factores que impidan que las personas sean activas", observó. "También es importante comprender la conexión biológica entre estos factores y el cerebro. Si podemos identificar la conexión biológica, entonces tal vez estas conexiones podrían servir como objetivos terapéuticos".

Una mirada rigurosa

Al comentar sobre los hallazgos para Medscape Noticias Médicas, el Dr. Donn Dexter, consultor en neurología en Mayo Clinic Health System en Eau Claire, Estados Unidos, y fellow de la American Academy of Neurology, dijo que el estudio refuerza el valor de un estilo de vida saludable para la salud del cerebro.

"Conocemos algunos de estos hechos desde hace mucho tiempo, pero este fue un buen estudio de tamaño razonable en el que más de una cuarta parte de los participantes eran afroamericanos, lo que es un poco más representativo de la población del país.

"Analiza los riesgos genéticos con más rigor que antes, así como los factores del estilo de vida y los parámetros biométricos, como la presión arterial y los niveles de colesterol, que podemos medir en nuestros pacientes", agregó.

"Ha habido una serie de estudios que muestran el valor del ejercicio para la salud del cerebro y sabemos que la dieta MIND y la dieta mediterránea son importantes para la salud cerebral. La importancia de la dieta es un hallazgo clave que nuestros pacientes deben saber, así como hacer ejercicio durante más de 150 min a la semana o al menos 30 min al día. También hablamos con los pacientes sobre la importancia del sueño y el buen sueño, que no se estudió en este artículo. Pero se ha demostrado también que la apnea del sueño y los trastornos del sueño juegan un papel en el deterioro de la memoria.

"Cuantos más pacientes reciban el mensaje de múltiples fuentes de que hacer estas cosas reduce el riesgo de demencia, mejor", concluyó el Dr. Dexter. "Todavía no tenemos buenos tratamientos para la demencia, por lo que el objetivo sería prevenirla".

Los autores y el Dr. Dexter declararon no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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