El tratamiento para el abuso de alcohol reduce el reingreso por hepatitis

Laird Harrison

Conflictos de interés

26 de mayo de 2022

SAN DIEGO, EUA. El tratamiento por abuso de alcohol para personas con hepatitis alcohólica puede reducir el riesgo de reingreso hospitalario, informaron investigadores.[1]

En un análisis retrospectivo de datos a nivel nacional, 7,83% de los pacientes que recibieron psicoterapia, consejería o tratamiento farmacológico para el abuso de alcohol reingresaron dentro de los siguientes 30 días, frente a 11,67% de los que no recibieron este tipo de tratamiento.

El hallazgo respalda el argumento de que los hospitales deberían invertir más en los tratamientos, a pesar de las complejidades que esto involucra.

"Se necesita un enfoque multidisciplinario, comenzando por el médico, junto con los farmacéuticos, especialistas en salud conductual o psiquiatra o psicólogo, así como coordinadores de casos también", indicó la Dra. Harleen Chela, residente de tercer año en la University of Missouri en Columbia, Estados Unidos, quien presentó los hallazgos en la Digestive Disease Week (DDW) de 2022.

Los investigadores partieron de la premisa de que los pacientes con hepatitis alcohólica pueden evitar que la afección empeore si se abstienen del alcohol. Para ver si las intervenciones destinadas a alentar esa abstención podrían prevenir los reingresos, la Dra. Chela y sus colaboradores analizaron los datos sobre reingresos durante los primeros 11 meses del año 2018.

Incluyeron pacientes que tenían al menos 18 años de edad y que tenían un ingreso no electivo con un diagnóstico principal de abuso de alcohol.

Usando códigos de procedimiento, compararon a los pacientes que recibieron psicoterapia (incluida la terapia cognitivo conductual), consejería formal para pacientes hospitalizados y tratamiento farmacológico para el abuso de alcohol con aquellos que no lo recibieron. Luego contaron cuántos pacientes fueron readmitidos en los siguientes 30 días.

Se identificó a 45.617 pacientes ingresados por hepatitis alcohólica, de los cuales 1.552 recibieron tratamiento por abuso de alcohol y 44.065 no.

No encontraron ninguna diferencia significativa entre los dos grupos en la demografía, los ingresos o en su estado del seguro médico.

Al ajustar estos factores, las personas que recibieron tratamiento por abuso de alcohol tenían 64% más de probabilidad de reingresar que las que no lo recibieron (hazard ratio [HR]: 0,64; intervalo de confianza de 95% [IC 95%]: 0,46 a 0,91; p = 0,01).

Si el tratamiento del abuso de alcohol es tan efectivo, ¿por qué no es sistemático? "No siempre es factible implementar esto en el ámbito del paciente hospitalizado, porque lleva más de uno o dos días poner en marcha algunas de estos procesos", explicó la Dra. Chela a Medscape Noticias Médicas.

Descubrieron que era más probable que las personas recibieran tratamiento por abuso de alcohol si ingresaban en un hospital de una gran ciudad en lugar de en una ciudad pequeña y si su hospital era propiedad de inversionistas privados en lugar de una organización sin fines de lucro o gubernamental.

"Los hospitales más grandes y las instituciones del sector privado tienen más acceso a recursos y dinero para tener ese tipo de sistemas para los pacientes", señaló la Dra. Chela.

Se interesó en el tema en su hospital cuando notó que los pacientes con hepatitis alcohólica no recibían orientación conductual. "La carga de pacientes hospitalizados en el lado de la salud comportamental es tanta que no tienen tiempo para este tipo de consultas", observó. "Ese es uno de los desafíos: la escasez de especialistas en comportamiento, como los psiquiatras".

Y los hospitales tienden a centrarse en el tratamiento de condiciones que amenazan la vida de sus pacientes a corto plazo. "Alguien que tiene un infarto cardiaco o una hemorragia gastrointestinal, hay más enfoque en los recursos para ese tipo de pacientes", apuntó.

La Virginia Commonwealth University en Richmond, Estados Unidos brinda tratamiento para el abuso de alcohol a pacientes con hepatitis alcohólica en parte mediante telemedicina, dijo el Dr. Richard Sterling, M. Sc., jefe de Hepatología, que no participó en el estudio. "Para las personas que viven demasiado lejos, no tienen transporte o tienen otras disparidades de salud, ahora tenemos tecnología y mecanismos para mantenerlos involucrados en su atención. Estamos haciendo muchas consultas por Zoom", dijo a Medscape Noticias Médicas.

La Dra. Chela y sus colaboradores también encontraron que aquellos que recibieron tratamiento por abuso de alcohol tenían menos probabilidades de ser derivados a un centro de enfermería especializada o a atención domiciliaria. Los datos no pudieron dar a los investigadores una explicación definitiva para esto, pero la Dra. Chela especuló que los pacientes que recibieron tratamiento por abuso de alcohol permanecieron más tiempo en el hospital y podrían haber estado en mejor estado cuando fueron dados de alta.

El sistema de atención de la salud de Estados Unidos no necesariamente brinda incentivos para mantener saludables a los pacientes, observó el Dr. Sterling. "Los sistemas hospitalarios ganan dinero llenando camas y brindando una gran cantidad de días de hospitalización y atención hospitalaria", enfatizó. "Eso puede no ser necesariamente congruente con un sistema de salud que se supone que brinda salud para las vidas de quienes cubre".

Los Dres. Chela y Sterling han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Este contenido fue originalmente publicado en MDEdge, parte de la Red Profesional de Medscape.

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