Los adultos con asma podrían tener un mayor riesgo de desarrollar obesidad

Carmen Espinosa

Conflictos de interés

24 de mayo de 2022

Un nuevo estudio, con una muestra de casi 9.000 participantes de 11 países europeos y Australia, ha concluido por primera que las personas adultas con asma tienen más probabilidades de padecer obesidad en el futuro que las que no tienen asma.[1]

"Esto es importante porque hasta ahora se había observado la relación contraria, que la obesidad podía ser un factor de riesgo del asma. Y que se haya encontrado que esta relación sea bidireccional sugiere que el asma y la obesidad comparten vías metabólicas que son desconocidas", explicó a Univadis España, Judith Garcia-Aymerich, responsable del Programa de Enfermedades No Transmisibles y Medio Ambiente del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y autora principal del estudio.

"Al comparar los datos de las personas que tenían asma y de las que no, pudimos encontrar un aumento del 21% de riesgo de obesidad en las personas con asma comparado con los que no padecían asma", indicó esta investigadora del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación "la Caixa". 

El estudio, publicado en Thorax, ha mostrado además que el riesgo de aumentar de peso en pacientes con asma no alérgica es un 47% mayor. También tienen un riesgo de obesidad un 32% superior las personas que sufren la enfermedad respiratoria durante más tiempo. Los pacientes con asma en tratamiento con corticosteroides mostraron un riesgo de obesidad 99% mayor en comparación con quienes no utilizaban este tratamiento.

El estudio

Para realizar la investigación, el equipo de ISGlobal utilizó datos del estudio de cohorte European Community Respiratory Health Survey (ECRHS), recogidos durante 20 años en tres momentos diferentes entre 1990 y 2014. Se almacenaron datos de cuestionarios, pruebas de función pulmonar y medidas del índice de masa corporal, el estado y las características del asma de los y las participantes, así como el estudio de otras variables como la actividad física, el tabaquismo, el sexo y la edad.

Entre el primer y el segundo seguimiento, se constató que el 14,6% de los y las participantes no asmáticos desarrollaron obesidad, mientras que el porcentaje aumentó hasta el 16,9% entre participantes asmáticos.

No se encontraron diferencias de sexo, a diferencia de un estudio anterior que halló esta asociación entre el asma y el aumento de peso sólo en las mujeres. Cabe destacar, que otro estudio anterior había encontrado ya una relación entre el asma en los niños y la obesidad después de un seguimiento de 10 años.

Posibles mecanismos

Respecto a los mecanismos que pueden explicar esta relación bidireccional entre asma y obesidad, existen diferentes hipótesis. Por un lado, se pensó que podría ser la falta de actividad física por aumento de síntomas de la enfermedad. "Estudiamos si la actividad física podía ser mediadora de esta asociación, pero observamos que no. Al menos en este estudio parece que este mecanismo no es una afirmación confirmada", comentó la investigadora.

Otra opción podría ser que las personas con asma después del diagnóstico dejan de fumar y esto provoca un aumento de peso. "Pero tampoco pudimos confirmar esta opción".

Una explicación que se barajaba era que las personas con asma que siguen un tratamiento con corticoides orales aumentan de peso. "En este caso, sí que es cierto, y comprobamos que estas personas aumentaban de peso, pero también lo hacían las personas que no tomaban este tratamiento". 

En este sentido, la investigadora puntualizó que "es cierto que el tratamiento podría ser un mecanismo, pero no es el único porque las personas que no lo tomaban también aumentaban de peso. Por tanto, no sabemos por qué mecanismos metabólicos se produce este aumento de peso y se tendrá que estudiar en investigaciones futuras".

Lo que sí habría que tener en cuenta en el futuro a la hora de tratar a los pacientes con asma es que es recomendable controlarlos mejor para que no desarrollen obesidad: se tendrá que potenciar la actividad física y las recomendaciones nutricionales.

"Confirmada la asociación bidireccional entre obesidad y asma, también podríamos decir que, a más largo plazo, posiblemente comparten vías metabólicas y esto a larga puede dar información de la causa de estas enfermedades o puede ayudar a encontrar incluso un nuevo tratamiento farmacológico", concluyó Judith Garcia-Aymerich.

Este contenido fue originalmente publicado en Univadis, parte de la Red Profesional de Medscape.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....