La COVID-19 grave agrega 20 años de envejecimiento cognitivo

Dr. Rob Hicks

Conflictos de interés

6 de mayo de 2022

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El deterioro cognitivo de la COVID-19 grave equivale a 20 años de envejecimiento, informan los científicos detrás de un nuevo estudio y agregan que el deterioro es "equivalente a perder 10 puntos de coeficiente intelectual".

En su estudio, publicado en eClinicalMedicine, un equipo de científicos de la University of Cambridge, en Cambridge, y el Imperial College London, en Londres, ambos en Reino Unido, declaró que existe una creciente evidencia de que la COVID-19 puede causar problemas de salud mental y cognitivos duraderos. Los pacientes informan fatiga, "niebla cerebral", problemas para recordar palabras, trastornos del sueño, ansiedad e incluso trastorno de estrés postraumático (TEPT) meses después de la infección.

El estudio analizó datos de 46 personas que recibieron cuidados intensivos por COVID-19 en el Addenbrooke's Hospital en Cambridge, Inglaterra, entre marzo y julio de 2020 (27 mujeres y 19 hombres; edad media: 51 años; 16 requirieron ventilación mecánica) y reclutados para el Proyecto COVID-19 BioResource del National Institute for Health and Care Research (NIHR) de Reino Unido.

En un promedio de 6 meses después de la enfermedad aguda de COVID-19, los participantes del estudio se sometieron a pruebas cognitivas computarizadas detalladas utilizando la plataforma Cognitron, que comprende ocho tareas implementadas en un iPad que mide funciones mentales como la memoria, la atención y el razonamiento. También se evaluaron la ansiedad, la depresión y el trastorno de estrés postraumático utilizando escalas estándar de estado de ánimo, ansiedad y estrés postraumático, específicamente el Trastorno de ansiedad generalizada 7 (GAD-7), el Cuestionario de salud del paciente 9 (PHQ-9) y la Lista de Verificación de TEPT para el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales 5 (PCL-5). Sus datos se compararon con 460 controles, equiparados por edad, sexo, educación y primer idioma, y el patrón de déficit en las tareas se comparó cualitativamente con el deterioro normal relacionado con la edad y la demencia en etapa temprana.

Tiempos de respuesta menos precisos y más lentos

Los autores destacaron que esta era la primera vez que se realizaba una "evaluación y comparación rigurosas" en relación con las secuelas de la COVID-19 grave.

El Dr. David Menon, de la División de Anestesia de la University of Cambridge, y autor principal del estudio, dijo: "El deterioro cognitivo es común a una amplia gama de trastornos neurológicos, incluida la demencia e incluso el envejecimiento habitual, pero los patrones que vimos, la 'huella digital' del el deterioro cognitivo por la COVID-19, era distinta de todas estas".

Los científicos encontraron que los sobrevivientes de COVID-19 eran menos precisos y tenían tiempos de respuesta más lentos que la población de control, y agregaron que los sobrevivientes obtuvieron puntajes particularmente bajos en el razonamiento analógico verbal y mostraron velocidades de procesamiento más lentas.

Críticamente, la escala de los déficits cognitivos se correlacionó con la gravedad de la enfermedad aguda, pero no con la fatiga o el estado de salud mental en el momento de la evaluación cognitiva, dijeron los autores.

Recuperación "en el mejor de los casos, gradual"

Los efectos fueron más fuertes para aquellos con una enfermedad aguda más grave y que requirieron de ventilación mecánica, informaron los autores, quienes encontraron que la gravedad de la enfermedad aguda era "mejor para predecir los déficits cognitivos".

Los autores señalaron que estos déficits aún eran detectables cuando se hizo un seguimiento de los pacientes 6 meses después y que, aunque los puntajes y los tiempos de reacción de los pacientes comenzaron a mejorar con el tiempo, cualquier recuperación fue "en el mejor de los casos gradual" y probablemente estuvo influenciada por factores como la gravedad de la enfermedad y sus impactos neurológicos o psicológicos.

El Dr. Menon agregó: "Seguimos a algunos pacientes hasta 10 meses después de su infección aguda, por lo que pudimos ver una mejora muy lenta". Explicó cómo, si bien esta mejora no fue estadísticamente significativa, "al menos iba en la dirección correcta".

Sin embargo, advirtió que es muy posible que algunos de estos individuos "nunca se recuperen por completo".

Los déficits cognitivos observados pueden deberse a varios factores en combinación, dijeron los autores, incluido el suministro inadecuado de oxígeno o sangre al cerebro, el bloqueo de vasos sanguíneos grandes o pequeños debido a la coagulación y hemorragias microscópicas. Destacaron cómo el mecanismo más importante, sin embargo, puede ser "el daño causado por la propia respuesta inflamatoria y el sistema inmunitario del cuerpo".

Adam Hampshire, Ph. D., del Departamento de Ciencias del Cerebro del Imperial College London, uno de los autores del estudio, describió cómo alrededor de 40.000 personas han pasado por cuidados intensivos con COVID-19 solo en Inglaterra, y muchas más a pesar de haber estado muy enfermas no han sido ingresadas en el hospital. Esto significa que hay "una gran cantidad de personas que todavía experimentan problemas cognitivos muchos meses después. Necesitamos urgentemente ver qué se puede hacer para ayudar a estas personas".

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