Morbilidad y mortalidad por sepsis neonatal son altas en países de ingresos altos y bajos

Becky McCall

Conflictos de interés

6 de mayo de 2022

LISBOA, PRT. Un cambio hacia antibióticos de espectro más amplio y una mayor resistencia a los antibióticos ha llevado a altos niveles de mortalidad e impacto en el desarrollo neurológico de los neonatos que sobreviven, según un gran estudio internacional realizado en cuatro continentes.[1]

Los resultados del estudio de tres años se presentaron en el European Congress of Clinical Microbiology & Infectious Diseases (ECCMID) de 2022.

El estudio observacional NeoOBS, realizado por la Global Antibiotic Research and Development Partnership (GARDP) y socios clave de 2018 a 2020, exploró los resultados de más de 3.200 recién nacidos y encontró una mortalidad general de 11% en aquellos con sospecha de sepsis neonatal. La tasa de mortalidad aumentó a 18% en los recién nacidos en los que se detectó un patógeno en el hemocultivo.

Más de la mitad de las muertes relacionadas con infecciones (59%) se debieron a infecciones hospitalarias. Klebsiella pneumoniae fue el patógeno más frecuentemente aislado y generalmente se asocia con infecciones adquiridas en hospitales, que son cada vez más resistentes a los tratamientos con los antibióticos existentes, arrojó un informe producido por la Global Antibiotic Research and Development Partnership para acompañar los resultados.[2]

El estudio también identificó una tendencia preocupante: los hospitales utilizan con frecuencia agentes de última línea, como los carbapenémicos, debido al alto grado de resistencia a los antibióticos en sus instalaciones. Es de destacar que 15% de los neonatos con sepsis neonatal recibieron antibióticos de última línea.

La pediatra, Dra. Julia Bielicki, Ph. D., profesora titular del Grupo de Investigación de Enfermedades Infecciosas Pediátricas de la St. George's University of London, Reino Unido, y médica del Hospital Pediátrico de la University of Basel, Suiza, fue coinvestigadora del estudio NeoOBS.

En una entrevista con Medscape Noticias Médicas, explicó que, además de reducir la mortalidad, la investigación trata de controlar mejor las infecciones para prevenir eventos a largo plazo y mejorar la calidad de vida de los sobrevivientes de sepsis neonatal. "Puede tener un impacto que cambie la vida de muchos neonatos", aseguró la Dra. Bielicki. "Mejorar la atención es mucho más que asegurarse de que el neonato sobreviva al episodio de sepsis, se trata de garantizar que estos neonatos puedan convertirse en niños y adultos y llevar una vida productiva".

Además, solo una minoría de pacientes (13%) recibió las pautas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el uso estándar de atención de ampicilina y gentamicina, y hubo un aumento en el uso de agentes de última línea como carbapenémicos e incluso polimixinas en algunos entornos en países de bajos y medianos ingresos. "Esto es alarmante y presagia la inminente crisis de falta de antibióticos para tratar la sepsis causada por organismos multirresistentes", según el informe de la Global Antibiotic Research and Development Partnership.

Hubo una amplia variabilidad en las combinaciones de antibióticos utilizadas en los sitios de Bangladesh, Brasil, China, Grecia, India, Italia, Kenia, Sudáfrica, Tailandia, Uganda y Vietnam y, a menudo, dicho uso no estaba respaldado por datos subyacentes.

La Dra. Bielicki comentó que hubo un cambio hacia el uso de antibióticos de amplio espectro. "En un país de ingresos altos, se tienen patrones más restrictivos de uso de antibióticos, pero no necesariamente se trata de una menor exposición de los recién nacidos a estos, sino que, en general, se usan agentes de espectro reducido".

En África y Asia, por otro lado, los médicos a menudo tienen que usar empíricamente un antibiótico de espectro más amplio y es posible que deban cambiar a otro antibiótico muy rápidamente. "A veces no hay alternativas disponibles", señaló.

"Los médicos locales son muy perceptivos del problema de la resistencia a los antibióticos en su práctica diaria, especialmente en centros con alta mortalidad", dijo la Dra. Bielicki, y enfatizó que no es su culpa, sino de "las limitaciones en cuanto a los medicamentos disponibles para tratar a estos neonatos, lo que demuestra contundentemente el creciente problema de la resistencia a los antimicrobianos que afecta a los neonatos a escala mundial".

El Dr. Tim Jinks, Ph. D., jefe del Programa Prioritario de Infecciones Resistentes a Medicamentos de Wellcome Trust, comentó sobre el estudio en una serie de mensajes de texto a Medscape Noticias Médicas. "Esta investigación proporciona una prueba más de la necesidad urgente de mejorar el tratamiento de los recién nacidos que padecen sepsis y, en particular, la necesidad de nuevos antibióticos que superen la carga de infecciones resistentes a los medicamentos causadas por la resistencia a los antimicrobianos".

"El estudio es una contribución muy importante a nuestra comprensión de la carga que impone la sepsis neonatal a los países de ingresos bajos y medios", agregó, "y apunta hacia formas en que se puede mejorar el tratamiento de los pacientes para salvar más vidas".

Países de ingresos altos, medios y bajos

El estudio NeoOBS recopiló datos de 19 hospitales en 11 países de ingresos altos, medios y bajos, y evaluó qué antibióticos se usan actualmente para tratar la sepsis neonatal, así como el grado de resistencia a los medicamentos asociado con ellos. Los sitios incluyeron algunos centros en Italia y Grecia, donde actualmente se generan la mayoría de los datos de sepsis neonatal y esto ayudó a obtener los datos, dijo la Dra. Bielicki.

El estudio identificó neonatos con sepsis clínica durante un periodo de cuatro semanas y observó cómo se manejaba a estos pacientes, en particular con respecto a los antibióticos, además de los desenlaces, si se recuperaban, si permanecían en el hospital o morían. Los investigadores obtuvieron cultivos bacterianos de los pacientes y los cultivaron para identificar qué organismos estaban causando la sepsis.

Es de destacar que la mortalidad varió ampliamente entre hospitales, desde 1% a 27%. La Dra. Bielicki explicó que los investigadores actualmente están explorando las razones detrás de esta amplia gama de mortalidad. "Hay muchas razones posibles, incluidos factores estructurales como la forma en que se brinda la atención, que es complejo de medir", comentó. "No es trivial medir por qué, en un entorno determinado, la mortalidad es baja y por qué en otro entorno de rango de ingresos comparable, la mortalidad es mucho más alta".

Aparte de los resultados de mortalidad, la Dra. Bielicki también enfatizó que los sobrevivientes de sepsis neonatal con frecuencia experimentan impactos en el desarrollo neurológico. "Un hospital puede tener una mortalidad baja, pero muchos de estos neonatos pueden tener problemas de neurodesarrollo y esto tiene un impacto a largo plazo".

"Aunque la mortalidad podría ser baja en cierto hospital, podría no serlo en términos de morbilidad", añadió.

Los investigadores también recolectaron resultados aislados de la cohorte de recién nacidos para determinar qué combinaciones de antibióticos funcionan contra los patógenos. "Esto nos ayudará a definir qué tipo de régimen antibiótico merece una mayor investigación", indicó la Dra. Bielicki.

El investigador principal, el Dr. Mike Sharland, también de la St. George's University of London, quien también es el líder del programa de resistencia a los antimicrobianos en Penta Child Health Research, compartió en un comunicado de prensa que el estudio había demostrado que la resistencia a los antibióticos ahora es una de las principales amenazas para la salud neonatal a nivel mundial. "Prácticamente no hay estudios en curso sobre el desarrollo de nuevos tratamientos antibióticos para neonatos con sepsis causada por infecciones multirresistentes".

"Este es un problema importante para los neonatos en todos los países, tanto de ingresos altos como bajos", subrayó.

El ensayo NeoSep1 compara múltiples tratamientos diferentes

Los resultados sentaron el camino para un nuevo e importante ensayo global de múltiples antibióticos incluyendo los ya establecidos y otros nuevos con el objetivo de reducir la mortalidad por sepsis neonatal: el ensayo NeoSep1.

"Este es un ensayo aleatorizado con un diseño específico que nos permite comparar diferentes tratamientos entre sí en términos de efectividad, seguridad y costos", explicó la Dra. Bielicki.

Entre los antibióticos del estudio se encuentran amikacina, flomoxef y amikacina, o fosfomicina y flomoxef en neonatos con sepsis de 28 días de edad o menos. Al igual que en el estudio NeoOBS, se reclutarán pacientes de todo el mundo y, en particular, de países de ingresos bajos y medios como Kenia, Sudáfrica y otros países de África y el sudeste asiático.

En última instancia, los investigadores quieren identificar factores de riesgo modificables y generar cambios en la práctica. Pero la Dra. Bielicki se apresuró a señalar que era difícil desenredar esos factores que se pueden cambiar fácilmente. "Algunos se pueden cambiar en teoría, pero en la práctica es realmente difícil. Un factor de riesgo modificable que se puede cambiar es probablemente el control de infecciones, por lo que cuando aparecen bacterias resistentes en una unidad, debemos asegurarnos de que no haya o que haya una transmisión mínima entre neonatos".

El Dr. Luregn Schlapbach, Ph. D., jefe del Departamento de Cuidados Intensivos y Neonatología del University Children's Hospital Zurich, en Suiza, dio la bienvenida al estudio y dijo que el reconocimiento reciente de la sepsis pediátrica y neonatal era un problema urgente en todo el mundo.

Se refirió a la resolución de la Organización Mundial de la Salud de 2017, que reconoce que la sepsis representa una de las principales causas de mortalidad y morbilidad en todo el mundo, que afecta a pacientes de todas las edades, en todos los continentes y sistemas de atención médica, pero que muchos pacientes son pediátricos. "En ese momento, nuestra comprensión de la verdadera carga de la sepsis era limitada, al igual que nuestro conocimiento de la epidemiología actual", dijo en una entrevista por correo electrónico. "El estudio Global Burden of Disease en 2020 reveló que casi la mitad de los aproximadamente 50 millones de casos de sepsis en el mundo afectan a grupos de edad pediátrica, muchos de ellos durante la edad neonatal".

El reconocimiento formal de esta gran necesidad enfatiza la "urgencia de diseñar intervenciones preventivas y terapéuticas para reducir esta carga devastadora", apuntó el Dr. Schlapbach. "En este contexto, el trabajo dirigido por la Global Antibiotic Research and Development Partnership es de gran importancia: está diseñado para mejorar nuestra comprensión de la práctica actual, los factores de riesgo y la carga de la sepsis neonatal en entornos de ingresos bajos a medios y es esencial para diseñar ensayos con poder estadístico adecuado para probar intervenciones como los antimicrobianos, para mejorar los resultados de los pacientes y reducir la aparición de la resistencia a los antimicrobianos".

Los doctores Bielicki y Schlapbach han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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