Personal de enfermería acusa abandono institucional ante situaciones jurídicas, exige juicio justo para su compañero

Perla Miranda

25 de abril de 2022

El enfermero Miguel "J" fue vinculado a proceso el pasado 14 de abril, acusado presuntamente de abuso sexual tras haber realizado una citología vaginal y una exploración mamaria a una paciente, sin tener la facultad para hacerlo. La carpeta aún no es pública, pero el gremio médico se ha movilizado en favor del compañero, argumentando que la detención fue arbitraria al ocurrir dentro de las instalaciones de la Jurisdicción Sanitaria Cuauhtémoc mediante engaños, dado que el trabajador de la salud fue citado para firmar un acta administrativa.

Personal de enfermería, médicos, laboratoristas y demás trabajadores de la salud que han manifestado su respaldo, resaltaron que no exigen la liberación de Miguel "J", sino que su proceso sea llevado conforme a derecho. Al respecto, el Dr. Mauricio Sarmiento Chavero, médico y abogado en el Bufete Sarmiento, despacho especializado en derecho médico, consideró que la detención del enfermero fue ilegal y el caso refleja una crisis de autoritarismo en el Sistema de Salud que no está abierto a la crítica, con personal insuficiente, precariedad laboral y falta de capacitación que vulnera no solo a los profesionales de la salud, sino a los pacientes.

¿Se violentaron los derechos humanos del enfermero?

De acuerdo con la información que se ha dado a conocer sobre el caso, el Dr. Sarmiento comentó a Medscape en español que el proceso legal en contra del profesional de la salud ha estado lleno de inconsistencias, porque al existir una denuncia penal en su contra tuvo que ser requerido por la autoridad para asistir a una audiencia. Sin embargo, el sistema se valió de artimañas para proceder a su detención y trasladarlo a un reclusorio acusado de un delito grave.

Dr. Mauricio Sarmiento Chavero

"La detención es totalmente ilegal, se le tuvo que citar para que fuera al Ministerio Público a comparecer, si no iba habría sospecha de fuga, por lo que se podría girar una orden de aprehensión, pero muchas veces pasa eso, te citan para una cosa y lo que hacen es detenerte aunque no sea legal. Ahí vemos la cuestión de la prisión preventiva; es algo gravísimo porque ya fue castigado a pesar de que todavía no se sabe si es culpable o inocente, esa es la gran tragedia de la prisión preventiva, que a veces se determina con mucha facilidad", destacó el especialista.

El Dr. Sarmiento enfatizó que al no ser pública la carpeta de investigación, su opinión está basada en lo que se conoce. En ese sentido, resaltó que el caso del enfermero Miguel "J" tiene coincidencias con una recomendación emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) el año pasado: la 129/2021, que se debió a que un pasante de servicio social realizó un tacto vaginal sin que hubiera otro personal médico presente, por lo que la institución determinó que se violaron los derechos de la mujer al haberle practicado una revisión ginecológica de manera innecesaria.

"Vamos a juzgar con la información que es pública, que han dado a conocer el gremio y medios de comunicación. Hay similitud con la recomendación 129/2021 porque a Miguel 'J' se le acusa de hacer una citología vaginal y exploración mamaria, pero aquí el caso es que se le acusa de no estar autorizado ni capacitado para hacer estos procedimientos. Se debe precisar si se siguió la Norma Oficial que indica que no se puede realizar una exploración mamaria sin acompañamiento; el hecho de que sea culpable o inocente no implica que su detención haya sido arbitraria".

Recuento de los hechos

La detención del enfermero Miguel "J" se dio a conocer en redes sociales el 12 de abril; mediante un breve comunicado se relató que el trabajador del Centro de Salud T-III Manuel Domínguez fue acusado y detenido "por haber realizado sus labores".

En entrevista con Medscape en español, Juan Antonio Salinas Almaguer, enfermero adscrito a los Servicios de Salud Pública de la Ciudad de México e integrante del Comité de Enfermería conformado para apoyar a Miguel "J", relató que el 29 de marzo una paciente acudió para realizarse estudios preventivos para cáncer cervicouterino y de mama.

"Las notas del compañero indican que la paciente dijo que no tenía tiempo para hacerse las pruebas y se retiró de la unidad médica, pero 45 minutos después regresó y pidió al enfermero que se le hicieran los estudios. El enfermero argumentó que ya no estaba la médica que lo acompañaba, que regresara otro día, pero ante la insistencia de la paciente y con un consentimiento verbal y por escrito le realizó ambos procedimientos".

Ocho días después la paciente acudió al centro hospitalario para reportar una queja en contra del enfermero y personal administrativo, argumentando que el trabajador de la salud no estaba facultado para ejecutar dichas actividades, lo que la motivó a interponer una denuncia penal.

"El 8 de abril citaron al compañero en la Jurisdicción Sanitaria Cuauhtémoc para firmar un acta administrativa por esta queja, pero ya lo esperaban agentes ministeriales para detenerlo, a quienes se les permitió el acceso para que lo llevaran al Reclusorio Preventivo Varonil Oriente y después se le avisó a su esposa que fuera a recoger las pertenencias del compañero. El sindicato solo ha redactado un comunicado en el que menciona que el compañero es inocente hasta demostrar lo contrario, pero no lo apoyó jurídicamente".

El enfermero Salinas comentó que Miguel "J" tenía cinco meses laborando en esta unidad médica y previamente se desempeñó en la Clínica de Salud Reproductiva del Centro de Salud T-III Beatriz Velasco de Alemán en la alcaldía Venustiano Carranza. Destacó que es licenciado en Enfermería y Obstetricia, por lo que de acuerdo con la NOM-014-SSA2-1994 para la prevención, detección, diagnóstico, tratamiento, control y vigilancia epidemiológica del cáncer cervicouterino, estaba facultado para llevar a cabo la citología vaginal.

"El apartado 8.1.1 menciona que el personal de salud de primer contacto, médicos, enfermeras y técnicos capacitados, ofrecerá a toda mujer entre 25 y 64 años de edad, en especial a aquellas con factores de riesgo, la prueba de detección de cáncer cervicouterino y se le realizará a quien la solicite independientemente de su edad", reiteró.

Al saber que la denuncia en contra de su compañero fue por extralimitarse en sus funciones, personal de enfermería decidió manifestarse afuera de los juzgados de control y juicios orales para pedir un trato justo para su compañero. La protesta fue pacífica, no se cerraron avenidas ni se exigió la libertad de Miguel "J", únicamente un juicio justo y que se establezca que el personal de enfermería cuenta con la facultad para llevar a cabo exploración mamaria y citología vaginal.

"Lamentablemente en la audiencia lo vincularon a proceso y se prevé que en un mes sea la próxima audiencia para conocer la decisión del juez. Queremos dejar muy claro que el personal de enfermería sí puede realizar estos procedimientos, sabemos que la paciente tiene 21 años e insistimos en que no damos por sentado la inocencia de nuestro compañero; si actuó de manera irresponsable, que se le juzgue, pero no bajo la ilegalidad y con el argumento de que no estaba capacitado para brindar dichos servicios médicos".

El Dr. Sarmiento, médico y abogado, recalcó que el personal de enfermería está facultado para hacer exploración de mamas y citologías cérvico-vaginales, pero la exploración de mama es a partir de los 25 años y debe hacerse con el acompañamiento de otro profesional de la salud o un familiar de la paciente.

La Norma Oficial Mexicana 041-SSA2-2011 para la prevención, diagnóstico, tratamiento, control y vigilancia epidemiológica del cáncer de mama, señala que el examen clínico de las mamas debe ser realizado anualmente a cada mujer mayor de 25 años que asista a las unidades de salud, por personal médico o de enfermería capacitado, en condiciones que garanticen el respeto a la privacidad de la mujer.

"La NOM es muy clara: la exploración se debe realizar en presencia de un familiar, enfermera, auxiliar o asistente de consultorio, usar bata para cubrir las mamas cuando no se están palpando. El asunto es grave y a la paciente hay que creerle, acompañarle y se debe aclarar por qué si tiene 21 años se le hizo tal exploración. El problema es que vemos que la institución en lugar de aclarar qué pasó y mediar entre la parte acusatoria y el trabajador, condenó al enfermero y al decir que no estaba facultado para hacer esas pruebas, pudo provocar que la parte quejosa lo considerara un abuso y procedió a la denuncia penal".

El experto señaló que en 2021 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió 174 recomendaciones, de las que 50% fue respecto a la salud y de ese porcentaje cada vez más se debieron a violencia obstétrica.

"Es algo de lo que no se quiere hablar. Este caso es grave para ambas partes; para una mujer que acude por voluntad a medicina preventiva y que pasa por una situación incómoda, en donde no hay personal suficiente que garantice su seguridad y que no se sienta vulnerada. Y para el enfermero, porque si por temor a no ser reportado hizo los procedimientos sin presencia de alguien más, ahora corre el riesgo de ser declarado culpable, por lo que perdería su licencia y existe el agravante de ser una persona de autoridad al cometer el acoso sexual", indicó.

La crisis en el sistema de salud debe ser reconocida

Este caso significa un parteaguas para los profesionales de la salud, quienes coinciden en que las instituciones sanitarias los dejan vulnerables ante situaciones o conflictos de esta índole. El enfermero Salinas señaló que las NOM pueden establecer algo, pero en la práctica muchas veces es imposible realizarlo al pie de la letra, lo que compromete su integridad como profesionales de la salud.

"'Ayer fuimos héroes, hoy somos delincuentes', fue algo de lo que gritamos frente al búnker de juicios orales, porque así nos sentimos. El gremio de enfermería es muy castigado, discriminado y ahora podemos ser tratados como delincuentes porque los centros para los que laboramos no respaldan nuestro actuar. Si la norma exige que haya dos personas durante una revisión de mama, está bien, pero los hospitales muchas veces ni personal tienen", agregó.

El enfermero también mencionó que el caso de Miguel "J" podría derivar en que el personal de enfermería se niegue a realizar estos procedimientos por temor a ser denunciado de acoso o abuso sexual, pero al negarse también se corre el riesgo de ser reportado por no hacer su trabajo.

"Quizá mi compañero hizo mal en no esperar a que hubiera alguien que presenciara la exploración mamaria y citología vaginal, pero los centros de salud están abandonados y en todos los niveles hay poco personal para la demanda. Si en un futuro un enfermero o enfermera se niega a hacer este tipo de procedimientos preventivos también llevamos las de perder, porque si nos acusan lo primero que se dice es que no queremos trabajar, el despido es casi seguro y no es justo", comentó.

El Dr. Sarmiento reiteró que en este caso particular el Sistema de Salud tiene una doble responsabilidad: primero con los profesionales de la salud, porque al no aceptar la crítica castiga a quien se atreva a exigir y a denunciar. Recordó que muchos trabajadores de la salud no cuentan con una base laboral, que firman contratos de cuatro o seis meses y esa precariedad nadie la revisa, aun cuando hay promesas de basificación no se sabe para cuándo, lo que deriva en que el personal médico haga su trabajo con lo que tiene a la mano, aún si se incumplen normativas.

"El sistema está rebasado y los problemas se cargan sobre los trabajadores. No hay suficiente personal ni consultorios, las cosas se hacen improvisadas. Yo aplaudo al gremio de enfermería que se una y diga basta, porque a lo mejor este enfermero se equivocó, pero hay que preguntarnos por qué: si realmente tenía intención de hacer daño o solo pensó: 'Si no lo hago, nadie lo va a hacer'. El personal tiene miedo de no ser recontratado, de perder el trabajo, el problema es ese acoso laboral que amedrenta", añadió.

Agregó que el sector salud también es responsable de no generar la confianza en la sociedad para que acuda a los servicios de medicina preventiva en los servicios públicos, lo que incide en diagnósticos tardíos, cuando los pacientes tienen pocas probabilidades de sobrevivir y esto a causa de la falta de capacitación, de otorgar garantías laborales y de no pensar ni en el bienestar del trabajador de la salud, ni de los pacientes.

"Una citología cérvico-vaginal es uno de los grandes logros de la humanidad para evitar el cáncer cervicouterino; imagina a una mujer con una mala experiencia que a partir de ello decide no realizarse estas revisiones y eso le puede significar una sentencia de muerte. Estas fallas son un fracaso tremendo del sistema de salud, que debe abrirse a la crítica, dejar que sus trabajadores expresen qué les hace falta, dar contratos decentes y escuchar a los pacientes con el objetivo de solucionar problemas, no de encontrar culpables y castigar porque es lo más fácil", concluyó.

El Dr. Sarmiento y el enfermero Salinas han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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