El científico oaxaqueño que cazó microbios, estudió infartos y se declaró espía ruso en Estados Unidos

Perla Miranda 

19 de abril de 2022

Héctor Alejandro Cabrera Fuentes, Ph. D./Fuente: Facebook

Entre el béisbol y la lectura, Héctor Alejandro Cabrera Fuentes, Ph. D., eligió viajar a otros mundos a través de las letras. Tenía 12 años cuando un libro cambió su vida: Cazador de microbios, de Paul de Kruif. Ahí conoció a uno de sus más grandes ídolos: Ilich Mechnikov y soñó con servir a la humanidad a partir de la ciencia. A 25 años de distancia y con una trayectoria de éxitos, pareciera que protagoniza un libro de ficción, pues el 10 de mayo recibirá una condena tras declararse culpable por actuar como espía ruso en Estados Unidos.

Rusia, el gran sueño

Cabrera nació el 24 de marzo de 1985, en El Espinal, uno de los 570 municipios de Oaxaca, que según el último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) no supera los 9.000 habitantes y se ubica entre las comunidades más pobres de México.

Convencido de que el estudio de los microbios era lo suyo, se esforzó por continuar con su educación media superior e ingresó al Bachillerato Tecnológico Industrial de Ixtepec para convertirse en laboratorista clínico.

Estudiaba los primeros semestres de biomedicina en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) cuando se enteró de que había posibilidad de solicitar una beca para matricularse en microbiología en la Universidad Federal de Kazán, en Kazán, Rusia; de pronto su sueño de viajar al país natal de su ídolo Méchnikov se hizo realidad, pero no le bastó con concluir la licenciatura, cursó una maestría en Biología Molecular y los doctorados en Bioquímica y Microbiología.

Cardiología, su nueva pasión

De acuerdo con la página de Facebook Somos Héctor Alejandro, durante su doctorado en microbiología aplicada al cáncer el joven científico recibió una invitación de la Justus-Liebig-Universität Gießen, en Giessen Alemania, para formar parte de un grupo de investigadores encaminados a la cardiología molecular y uno de los proyectos se centraba en la aterosclerosis.

Aceptó, pero para integrarse al equipo fue necesario que se formara en el área de cardiología clínica en Barcelona, España y fue ahí que llegó uno de los mejores momentos de su carrera profesional, pues a lado de sus colaboradores demostró lo que sucedía en el cuerpo humano cuando una persona sufre un infarto.

"Un infarto se produce porque se cierra una arteria. Lo primero que ocurre es que todas las células alrededor mueren. Pero según el principio de evolución de la teoría de Darwin, todo evoluciona, entonces muchas células se adaptan y en vez de morir empiezan a vivir con la falta de oxígeno. Por eso hablamos de una ventana de unas diez o doce horas máximo. Al término del cual la arteria se tiene que abrir, pero cuando el cardiólogo reabre la arteria, estas células se mueren por un exceso de oxígeno", explicó el investigador a América economía.[1]

Cabrera tenía 29 años cuando recibió el premio Servier 2016 de la sección europea de la International Society of Heart Research (ISHR-ES) con el que desarrolló el estudio publicado en Pharmacology & Therapeutics en el año 2018, sobre inflamación después de un infarto agudo de miocardio; patología de importancia ya que en México hay una gran proporción de pacientes con enfermedades del corazón y estas son una de las principales causas de mortalidad.[2,3]

Figura 1. Héctor creó la iniciativa Por Oaxaca más investigadores con el objetivo de apoyar a estudiantes/Fuente: Facebook

Además de sus contribuciones a la rama de la cardiología, Héctor creó la iniciativa Por Oaxaca más investigadores con el objetivo de apoyar a estudiantes desde licenciatura hasta doctorado a realizar sus tesis en universidades de otros países, pues para él lo más importante es que las nuevas generaciones puedan cumplir sus sueños, para después regresar a El Espinal y seguir con esa cadena de servicio en beneficio de su comunidad.[4]

¿Espía ruso?

En febrero de 2018 la Facultad de Medicina de la Justus-Liebig-Universität Gießen, le otorgó otro reconocimiento internacional a Cabrera por sus estudios sobre aterosclerosis. Sus días transcurrían entre Alemania, Singapur y México, pero en febrero de 2020 su éxito y tranquilidad fueron trastocados al quedar involucrado en un caso de espionaje.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que el 18 de febrero Cabrera, ciudadano mexicano con residencia en Singapur, había sido arrestado al ser acusado de "actuar dentro de Estados Unidos en nombre de un Gobierno extranjero (Rusia), sin notificar al Fiscal General".

Documentos judiciales enfatizaron que un funcionario del Gobierno ruso reclutó a Cabrera en 2019 y le ordenó alquilar una propiedad específica en Miami, Estados Unidos, además de mantener sus reuniones en secreto. Después, el científico viajó a Rusia para recibir detalles de su misión: "obtener el número de placa del vehículo de la fuente y anotar la ubicación física del vehículo de la fuente".

El 13 de febrero de 2020 Cabrera llegó a Miami desde la Ciudad de México, según indica el reporte de las autoridades estadounidenses y en pleno Día de San Valentín, en un auto alquilado que llamó la atención, pidió a su esposa mexicana tomar una fotografía de la matrícula del vehículo solicitado, motivo suficiente para que personal de seguridad interrogara a la pareja.

"La noche del 16 de febrero de 2020 Cabrera y su compañera de viaje arribaron al Aeropuerto Internacional de Miami para partir rumbo a la Ciudad de México. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos inspeccionó el teléfono de su esposa y encontró una imagen de primer plano de la matrícula del vehículo de la fuente del Gobierno estadounidense en una carpeta eliminada recientemente. El científico admitió que encargó a su esposa que tomara la foto de la matrícula del vehículo y que hizo esto ante las órdenes de un funcionario ruso, por lo que el 21 de febrero de 2020 se le dictó prisión preventiva".

Figura 2. Familiares y amigos comenzaron a vender diversos productos/Fuente: Facebook

En consecuencia, familiares y amigos exigieron la libertad de Cabrera mediante marchas. Con las cuentas congeladas del científico, comenzaron a vender diversos productos, como tazas, playeras y sudaderas con el rostro de quien consideran un ejemplo oaxaqueño e incluso enviaron cartas al presidente Andrés Manuel López Obrador y al canciller Marcelo Ebrard para solicitar apoyo, pero hasta el momento no se ha obtenido respuesta.

En un inicio Cabrera se declaró inocente de las acusaciones, pero conforme avanzó la investigación se dio a conocer que tenía otra esposa y dos hijas de origen ruso que no podían salir de Rusia hacia Alemania, lo que provocó especulaciones en el sentido de que el científico fue contactado por un hombre que le afirmó que ambos podían apoyarse, es decir, si él aceptaba la orden de ubicar una "fuente" estadounidense, quizá su familia podría salir de Rusia sin problema.

Casi dos años después de ser aprehendido, el mexicano de 36 años se declaró culpable de actuar dentro de Estados Unidos en nombre de un Gobierno extranjero, sin notificar al fiscal general.

"El acusado entiende y reconoce que el tribunal puede imponer un plazo máximo legal de diez años de prisión según el cargo en la acusación, seguido de un plazo de liberación supervisada de hasta tres años. Además de una pena de prisión y libertad supervisada, el tribunal podrá imponer una multa de hasta 250.000 dólares. El demandado está de acuerdo en que cualquier gravamen especial impuesto se pagará en el momento de la sentencia", indica el expediente 20-cr-20129-DMM.

La sentencia de Cabrera estaba programada para el próximo 17 de mayo en Miami, pero a solicitud del tribunal, se dará a conocer una semana antes, el 10 de mayo de 2022, a las 14:15 horas en la división de Miami, ante el juez Donald M. Middlebrooks.

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