Estudio SuperWIN: consejos dietéticos en los supermercados mejoran el cumplimiento de la dieta DASH

Conflictos de interés

3 de abril de 2022

Las personas que recibieron educación nutricional personalizada en una serie de sesiones en su supermercado mejoraron significativamente el cumplimiento de una dieta saludable, en un nuevo estudio "primero en su tipo" en el que investigadores científicos se asociaron con una gran empresa de supermercados.[1]

En el estudio SuperWIN, los participantes recibieron consejos individualizados de dietistas de supermercados utilizando datos sobre sus propios hábitos de compra registrados en sus tarjetas de fidelización de supermercados. Esto se asoció con un mejor cumplimiento a la dieta DASH (enfoques dietéticos para detener la hipertensión), que enfatiza las verduras, las frutas y los granos integrales mientras limita los alimentos con alto contenido de grasas saturadas, azúcar y sodio y se ha demostrado que reduce la presión arterial y colesterol de lipoproteínas de baja densidad (c-LDL).

Un grupo de pacientes también recibió educación adicional sobre alimentación saludable y planificación de comidas a través de tecnologías en línea, y este grupo mostró un cumplimiento aún mejor de la dieta DASH.

El estudio fue presentado en el Congreso Anual del American College of Cardiology (ACC) de 2022 por el Dr. Dylan Steen, profesor asociado adjunto de medicina en University of Cincinnati College of Medicine en Ohio, Estados Unidos.

"El estudio SuperWIN proporciona evidencia del beneficio de brindar intervenciones de alimentación saludable en los supermercados modernos y las clínicas minoristas", dijo el Dr. Steen. "Demuestra la eficacia de las intervenciones dietéticas que aprovechan el entorno físico del supermercado, los dietistas minoristas que trabajan dentro de la tienda y los datos de compra capturados en las tarjetas de fidelización de la tienda", agregó.

El estudio se realizó en asociación con Kroger, la cadena de supermercados más grande de los Estados Unidos, que también opera una gran cadena de farmacias y clínicas de salud.

El Dr. Steen agregó que el estudio abordó uno de los mayores problemas de salud pública, la alimentación poco saludable, con un enfoque innovador. "Necesitamos pensar en cómo podemos extender el alcance de los sistemas de salud modernos a las comunidades y brindar mejores servicios justo donde están las personas; conózcalas donde viven", dijo en una conferencia de prensa del American College of Cardiology.

Al comentar sobre el estudio en la conferencia de prensa, Eileen Handberg, Ph. D., profesora de medicina en la University of Florida, en Gainesville, Estados Unidos, y expresidenta inmediata del Consejo del Equipo de Atención Cardiovascular del American College of Cardiology, dijo: "Estoy increíblemente emocionada con esto. Hay tanto potencial aquí. Realmente nunca antes habíamos aprovechado la explosión actual en el cuidado de la salud basado en el comercio minorista".

Handberg sugirió que el estudio tenía implicaciones importantes para la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular. "Los niños pequeños van de compras con sus padres, por lo que aquí tiene la capacidad de cambiar el comportamiento de los niños en adelante si puede cambiar la dinámica de las elecciones que hacen en la tienda", dijo.

En su presentación, el Dr. Steen señaló que, a pesar de las muchas recomendaciones de gran impacto sobre una alimentación saludable, alrededor de 75% de los estadounidenses siguen teniendo una dieta de mala calidad. Este ensayo se llevó a cabo para ver si un nuevo enfoque podría mejorar esa situación. "Si cambiamos el entorno en el que brindamos educación dietética, podemos marcar la diferencia", puntualizó.  

El estudio SuperWIN se llevó a cabo en 13 tiendas Kroger en Ohio y Kentucky; reclutó a 267 personas con al menos un factor de riesgo cardiovascular de una red de atención primaria que compraban regularmente en una de las tiendas del estudio. Todos los participantes también tenían que estar dispuestos a seguir la dieta DASH, que se enseñó en cada sesión educativa del estudio.

Todos los participantes recibieron una terapia de nutrición médica "mejorada" que se guió por el propio análisis de ingesta dietética del individuo.

Posteriormente, se asignó al azar a los participantes a uno de los tres grupos. El grupo de control no recibió más educación. El grupo de la estrategia 1 recibió seis sesiones de enseñanza adicionales en los pasillos del supermercado durante un periodo de 3 meses; cada sesión fue guiada por datos de compra individualizados actualizados proporcionados al dietista y al participante. Finalmente, el grupo de la estrategia 2 recibió las mismas seis sesiones de enseñanza adicionales que la estrategia 1, pero también recibió alguna enseñanza adicional sobre alimentación saludable y planificación de comidas de una variedad de herramientas de compras en línea, y aplicaciones de nutrición y atención médica.  

"Los análisis de los supermercados se recogieron automáticamente para que los dietistas pudieran saber qué le gustaba comer a cada persona, cuánto compraban de cada producto y cuánto gastaban", explicó el Dr. Steen.

La pandemia por el SARS-CoV-2 llegó a la mitad del estudio y 20 participantes fueron retirados por su propia seguridad, ya que ya no podían acudir físicamente al supermercado, pero el estudio continuó con el resto de los participantes con precauciones de seguridad mejoradas. La cohorte de análisis general fue de 247 participantes.

La edad promedio de los participantes fue de 50 años, alrededor de 70% de sexo femenino y la mayoría sin antecedentes de enfermedad cardiovascular.

Los hábitos alimentarios se evaluaron mediante tres recordatorios dietéticos de 24 horas evaluados al inicio del estudio y a los 3 y 6 meses. A partir de esta información se calculó la puntuación DASH, que es una medida del cumplimiento a la dieta DASH. La puntuación puede variar de 0 a 90 y una puntuación mayor muestra un mejor cumplimiento.

En un análisis, los investigadores compararon las puntuaciones DASH de los dos grupos de intervención junto con el grupo de control, y en un segundo análisis compararon las puntuaciones del grupo de la estrategia 2 con las del grupo de la estrategia 1.

Antes de la pandemia, hubo una asistencia "casi de 100%" para las seis visitas durante el periodo de estudio de 3 meses, lo que el Dr. Steen calificó como "notable". Durante la pandemia, la asistencia se redujo a alrededor de 80%.

Los resultados mostraron que la puntuación DASH aumentó en los tres grupos a los 3 meses, con aumentos escalonados correspondientes a la intensidad de la intervención. Las puntuaciones DASH aumentaron 5,8 puntos en el grupo de control, 8,6 puntos en el grupo de la estrategia 1 y 12,4 puntos en el grupo de la estrategia 2.    

Las puntuaciones DASH difirieron de manera estadísticamente significativa entre los dos grupos de intervención y el grupo de control (p = 0,02). "Esto demuestra que la compra de recorridos guiados por datos en la tienda aumenta la eficacia de la educación dietética", explicó el Dr. Steen.  

La diferencia en las puntuaciones entre los grupos de la estrategia 1 y la estrategia 2 también fue estadísticamente significativa (p = 0,01). "Esto demuestra que las mejoras en línea aumentan aún más el cumplimiento a la dieta DASH", comentó el Dr. Steen.

A los 6 meses, las puntuaciones habían disminuido un poco, pero seguían aumentadas en comparación con el inicio: 4,4 puntos en el grupo de control, 6,6 puntos en el grupo de la estrategia 1 y 8,4 puntos en el grupo de la estrategia 2. "Hubo nuevamente un aumento gradual a medida que se intensificó la intervención, pero ya no hubo una diferencia significativa entre las intervenciones y el control", anotó el Dr. Steen.

Los criterios de valoración secundarios incluyeron la presión arterial y el índice de masa corporal. La presión arterial sistólica disminuyó ligeramente en los tres grupos: 2,8 mm Hg en el grupo de control, 6,6 mm Hg en el grupo de la estrategia 1 y 5,7 mm Hg en el grupo de la estrategia 2. El índice de masa corporal se redujo en 0,2, 0,4 y 0,8, respectivamente, pero las diferencias entre grupos no fueron estadísticamente significativas.

El Dr. Steen señaló que este es el primer estudio de este tipo hasta la fecha en el que investigadores científicos colaboraron con una gran cadena de supermercados. Explicó que también involucraron una red de atención primaria para que la información sobre la utilización de la atención médica esté disponible.

"Podemos integrar la información de atención médica minorista con la información de atención médica tradicional. Y también podemos comenzar a observar la utilización de atención médica posterior y los resultados de costos, lo que será importante a medida que empecemos a pensar cómo evolucionar el sistema de atención médica", reflexionó.

"La esperanza es que podamos hacer que más científicos trabajen con más minoristas para impulsar realmente la evidencia para dar forma a la evolución de nuestro sistema de atención médica", agregó.  

Desafíos a futuro

Handberg señaló que habría desafíos para llegar a la población marginada que no compra en los principales supermercados. "Necesitamos descubrir cómo lograr asociaciones en todo el espectro de tiendas de artículos alimenticios".

Asimismo, señaló que 3 meses (la duración de la intervención del estudio) no era mucho tiempo para cambiar los hábitos alimenticios de una familia. "Es posible que las intervenciones deban ser un poco más intensivas para obtener el cambio en la presión arterial y el peso que nos gustaría ver".

Agregó que esperaba que las principales empresas de supermercados vieran las oportunidades en este enfoque. "Cambiar el comportamiento es muy complicado y la clave será cómo hacer que las personas mantengan el cumplimiento de estos cambios. Pero las tiendas de artículos alimenticios son inteligentes. Nos hacen ir a sus farmacias, por lo que hacer que veamos a un dietista no es una gran diferencia”. 

La moderadora de la sesión en el congreso en donde se presentó el estudio, Dra. Pamela Morris, de la Medical University of South Carolina en Charleston, Estados Unidos, preguntó si el enfoque podría mantenerse. "Recuerdo el estudio de la barbería sobre el tratamiento de la presión arterial y, que yo sepa, esos farmacéuticos ya no están en esas barberías tomando la presión arterial, asesorando a los pacientes y recetando antihipertensivos. Kroger también mantiene un compromiso a largo plazo para brindar este educación, o cómo se puede financiar esto a largo plazo?", preguntó.

El Dr. Steen respondió que creía que la sostenibilidad era una de las fortalezas clave de este modelo. "La atención de la salud basada en el comercio minorista se está disparando en los Estados Unidos. La cantidad de establecimientos minoristas que ofrecen una lista completa de servicios aumenta todo el tiempo. Estos programas existen independientemente de si este ensayo se llevó a cabo o no".

Pero el Dr. Steen enfatizó que tener una base de evidencia será de vital importancia. "La validación es una parte enorme de esta evolución en la atención médica minorista, no solo para descubrir qué funciona, sino también para involucrar a los pagadores y a otros en el proceso de respaldar estas intervenciones. Creo que la sostenibilidad está ahí, está integrada en el modelo, pero la investigación será una parte importante para cimentar esto y ayudarnos a comprender lo que debemos hacer".

El estudio fue financiado por Kroger. El Dr. Steen es consultor de Sanofi y director ejecutivo y cofundador de High Enroll LLC. 

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....