"Implicaciones profundas": COVID-19 aumenta el riesgo de diabetes en 40% un año después

Miriam E. Tucker

Conflictos de interés

24 de marzo de 2022

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La infección por SARS-CoV-2 parece aumentar significativamente el riesgo de diabetes en aproximadamente 40% en 1 año, según nuevos datos de una población muy grande de la Administración de Veteranos.[1]

"Si los pacientes tienen antecedentes de COVID-19, ese es un factor de riesgo para diabetes y ciertamente deberían someterse a pruebas de detección de diabetes", dijo el coautor del estudio Dr. Ziyad Al-Aly, nefrólogo y jefe de investigación y desarrollo en VA St. Louis Health Care, en Missouri, Estados Unidos a Medscape Noticias Médicas.

"Todavía es prematuro hacer pautas. Creo que tenemos que procesar el panorama de datos para comprender lo que todo esto significa realmente, pero está muy, muy claro que todos estos caminos apuntan en una dirección, que COVID-19 aumenta el riesgo de diabetes hasta un año después. El riesgo es pequeño pero no despreciable", agregó.

La base de datos incluye más de 8 millones de personas y 180.000 con un diagnóstico previo de COVID-19. En un análisis de subgrupos basado en la puntuación de riesgo de diabetes, el índice de masa corporal, la edad, la raza, el estado de prediabetes y el nivel de privación, e incluso después de ajustar los factores de confusión, se encontró un aumento significativo del riesgo de diabetes en comparación con las personas no infectadas, que van de 31% a más del doble.

Hubo un gradiente de riesgo de diabetes según la gravedad de COVID-19, es decir, si los pacientes no habían sido hospitalizados, habían sido hospitalizados o permanecieron en cuidados intensivos, pero se observó un exceso significativo de carga de diabetes incluso entre aquellos con COVID-19 leve. El riesgo de diabetes también fue elevado en comparación con los controles contemporáneos e históricos.

El estudio fue publicado el 21 de marzo en The Lancet Diabetes & Endocrinology por Yan Xie, maestro en salud pública, también de VA St Louis Health Care, junto con el Dr. Al-Aly.

Los datos se alinean con los de otro estudio recién publicado de una base de datos de atención primaria alemana a nivel nacional.[2] Ese estudio fue más pequeño y de menor duración que el nuevo estudio, pero consistente, puntualizó el Dr. Al-Aly, quien también es epidemiólogo clínico en la Facultad de Medicina de la Washington University en St. Louis, Estados Unidos.

Millones más con nueva diabetes como manifestación tardía de COVID-19

"Millones de personas en Estados Unidos han tenido COVID-19, por lo que esto se traducirá literalmente en millones de personas más con diabetes de inicio reciente. Es mejor identificarlos temprano para que puedan recibir un tratamiento adecuado", declaró el Dr. Al-Aly a Medscape Noticias Médicas.

"Las implicaciones a largo plazo de la infección por SARS-CoV-2 que aumenta el riesgo de diabetes son profundas", escribieron en un editorial acompañante el Dr. Venkat Narayan, y Lisa R. Staimez, Ph. D., ambos de la Rollins School of Public Health y el Emory Global Diabetes Research Center en la Emory University, en Atlanta, Estados Unidos.[3]

"Con un número grande y creciente de personas en todo el mundo infectadas con SARS-CoV-2 (434'154.739 casos acumulados al 28 de febrero de 2022), cualquier aumento en la incidencia de diabetes relacionado con COVID-19 podría conducir a casos de diabetes sin precedentes en todo el mundo, causando estragos en sistemas clínicos y de salud pública sobrecargados y con recursos insuficientes en todo el mundo, con un número de víctimas devastador en términos de muertes y sufrimiento", añadieron.

El editor en jefe de Medscape, Dr. Eric Topol, del Scripps Research Institute en La Jolla, Estados Unidos, está de acuerdo. Agregó que estos nuevos datos "son muy profundos. Los investigadores encontraron un aumento de 40% en la diabetes que no estaba presente 1 mes después de la COVID-19, pero sí lo estaba a 1 año. Aquí está ocurriendo algún tipo de manifestación tardía".  

El Dr. Al-Aly declaró a Medscape Noticias Médicas que se desconocen los mecanismos de la asociación y es probable que sean heterogéneos. Entre las personas que ya tenían factores de riesgo para la diabetes de tipo 2, como la obesidad o el síndrome metabólico, el SARS-CoV-2 simplemente podría acelerar ese proceso y "ponerlos al límite" para manifestar la diabetes.

Sin embargo, para aquellos sin factores de riesgo de diabetes, "COVID-19 con toda la inflamación que provoca en el cuerpo podría estar conduciendo a una enfermedad de novo". (El estado de diabetes se determinó mediante los códigos CIE-10 y solo alrededor de 0,70% del total se registró como diabetes de tipo 1. Sin embargo, debido a que las pruebas de autoanticuerpos no se realizaron de forma sistemática, se desconoce cuántos de los casos pueden haber sido de diabetes de tipo 1 mal clasificados como diabetes de tipo 2, reconoció el Dr. Al-Aly).

El riesgo de diabetes aumentó significativamente después de COVID-19 en todos los análisis

El análisis incluyó a 181.280 personas en la base de datos de atención médica del Departamento de Asuntos de los Veteranos de Estados Unidos con un diagnóstico de COVID-19 y que sobrevivieron durante al menos 30 días, desde marzo de 2020 hasta el 30 de septiembre de 2021, con 4'118.441 controles contemporáneos sin COVID-19 observados durante 2019 y un grupo de control histórico de 4'286.911 personas atendidas en mismo departamento en 2017. El seguimiento promedio fue de aproximadamente un año.

En comparación con los controles contemporáneos, el grupo de COVID-19 tenía una carga excesiva de diabetes de 13,46 por 1.000 años-persona, con un índice de riesgo de 1,40. También tenían un mayor riesgo de uso incidente de medicamentos para reducir la glucosa de 12,35 por 1.000 personas-año, con un índice de riesgo de 1,85. Se observaron resultados similares en comparación con los controles históricos.

Los análisis de subgrupos mostraron un mayor riesgo de diabetes después de la infección por SARS-CoV-2 por edad (≤ 65 años y > 65 años), raza (blanca y negra), sexo (masculino y femenino), categoría de índice de masa corporal (> 18,5 kg/m² a ≤ 25 kg/m²), > 25 a ≤ 30 kg/m² y > 30 kg/m²), y cuartiles del índice de privación de área. El aumento del riesgo también se observó en los cuartiles de puntuación de riesgo de diabetes.

En particular, COVID-19 elevó significativamente el riesgo de diabetes en 59%, incluso en el subgrupo con un índice de masa corporal entre 18 y 25 kg/m2, y en 38% entre aquellos con el cuartil de puntuación de riesgo de diabetes más bajo.

La población con COVID-19 incluyó a 162.096 personas que no fueron hospitalizadas, 15.078 hospitalizadas y 4.106 ingresadas en cuidados intensivos. Aquí, los índices de riesgo para la diabetes en comparación con los controles contemporáneos fueron 1,25, 2,73 y 3,76, respectivamente (todos significativos).  

El Dr. Al-Aly dijo que su grupo está analizando más a fondo los datos del Departamento de Asuntos de los Veteranos para otros resultados, incluidas la enfermedad cardiovascular y la enfermedad renal, así como los síntomas de COVID-19 persistente ahora bien documentados, que incluyen fatiga, dolor y disfunción neurocognitiva.

El grupo también está investigando el impacto de la vacuna contra la COVID-19, para ver si los riesgos se mitigan en el caso de infecciones de avance. "Estamos haciendo una evaluación sistemática amplia. El próximo documento será más completo", agregó el Dr. Al-Aly.

El Dr. Narayan y Staimez escribieron: "La posible conexión entre SARS-CoV-2 y la diabetes destaca que las enfermedades infecciosas (p. ej., la COVID-19) y las enfermedades crónicas (p. ej., la diabetes) no se pueden ver en compartimentos estancos. Cuando salimos de la pandemia, las enfermedades no transmisibles muy olvidadas, como la diabetes de tipo 2, continuarán su trayectoria implacable, posiblemente de manera acelerada, como las principales cargas de la salud mundial". 

El Dr. Al-Aly ha recibido apoyo del Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos para el trabajo presentado. Asimismo, ha informado haber recibido honorarios por consultas de Gilead Sciences y financiación (no relacionada con este trabajo) de Tonix Pharmaceuticals. Es miembro de la junta directiva de la Fundación de Investigación y Educación de Veteranos de St. Louis, editor asociado de la revista científica de la American Society of Nephrology y miembro de varios consejos editoriales. El Dr. Narayan y Staimez, Ph. D., declararon haber recibido apoyo de National Institutes of Health de Estados Unidos.

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