Estudio de la vida real demuestra que ustekinumab es efectivo y seguro para tratar a pacientes con enfermedad de Crohn

Perla Miranda

16 de marzo de 2022

Ustekinumab, un anticuerpo monoclonal, es efectivo y seguro para tratar a pacientes con enfermedad de Crohn en el corto y largo plazos, aun en aquellos con enfermedad refractaria, según los resultados del estudio SUSTAIN publicados en Inflammatory Bowel Diseases.[1] No obstante, el acceso a terapia podría ser limitado por costos elevados.

El anticuerpo monoclonal IgG1κ completamente humano que se une con especificidad a la subunidad de proteína p40 compartida de las citocinas humanas interleucina-12 e interleucina-23, demostró efectividad y seguridad a largo plazo en pacientes con enfermedad de Crohn moderada a gravemente activa en ensayos clínicos, por lo que se aprobó su uso clínico, sin embargo, era necesario contar con datos del mundo real que los confirmaran.

Al incluir a 463 pacientes con enfermedad de Crohn procedentes de 61 hospitales españoles y darles seguimiento por hasta 24 meses, el estudio SUSTAIN es considerado el de la cohorte más amplia y con uno de los periodos de seguimiento más prolongados entre los estudios reales publicados de pacientes con enfermedad de Crohn que fueron tratados con ustekinumab.

Los resultados indicaron que 447 pacientes (96%) habían recibido tratamiento previo con fármacos biológicos; 141 (31%) fueron tratados con 3 biológicos antes de ustekinumab, mientras que 35,2% recibió inmunosupresores concomitantes y 47,1% tuvo una cirugía abdominal. Tras la inducción con ustekinumab, 56% de los pacientes alcanzó la remisión, 70% respondió y 26,1% requirió aumento de dosis.

Respecto a los beneficios a largo plazo, la investigación refiere que después de una mediana de seguimiento de 15 meses, 356 pacientes (77%) continuaron el tratamiento. Los pacientes que fueron sometidos a una cirugía intestinal previa y los que tuvieron tratamiento concomitante con esteroides en el momento del inicio de ustekinumab se asociaron con una mayor probabilidad de interrumpir el tratamiento a largo plazo.

Dr. Manuel Barreiro de Acosta

El Dr. Manuel Barreiro de Acosta, responsable de la Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal del Hospital Clínico Universitario de Santiago en Santiago de Compostela, España, y uno de los investigadores principales del estudio SUSTAIN, aseguró a Medscape en español que los resultados del estudio cobran relevancia porque corroboran en la vida real los datos de los ensayos clínicos, en tanto que comprobar la eficacia y seguridad de ustekinumab brinda a los pacientes con enfermedad de Crohn otra oportunidad de tratamiento, no obstante, señaló que una posible desventaja será el acceso a este fármaco, debido a que al ser una terapia biológica, su costo es muy elevado.

"En el mundo real se comprobó que ustekinumab tiene tasas altas de efectividad y que es seguro; prácticamente no ha habido efectos adversos, con lo que demuestra que es un fármaco que podremos utilizar con bastante comodidad y tranquilidad. Es relevante su seguridad, porque la mayoría de los pacientes es joven y llevará esta enfermedad mucho tiempo, por lo que contar con este fármaco podría ayudarles a normalizar su vida. La gran desventaja radica en que no es una terapia barata, que si lo vemos a largo plazo y los costos se redujeran, habría menos tasas de hospitalidad nacional, de cirugías, de abandono de los tratamientos; pero de manera inmediata, el precio podría ser la principal desventaja en cuanto a acceso".

El Dr. Barreiro recordó que él, la Dra. María Chaparro y Javier P. Gispert, del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas (CIBERHD) del Hospital Universitario de La Princesa, decidieron que era indispensable diseñar un estudio de cohorte a nivel nacional de pacientes con enfermedad de Crohn, que permitiera comprobar los efectos de ustekinumab en la práctica clínica real, además de identificar a corto y largo plazos el impacto del anticuerpo monoclonal; esos fueron los objetivos del estudio SUSTAIN y con base en los resultados consideró que no solo cumplieron con ellos, sino que los superaron.

"Queríamos una foto del día a día de los pacientes tratados con ustekinumab; ese era el objetivo, el cual pensamos que cubrimos y los resultados fueron mejores de los esperados. Cuando inicias un estudio en vida real no sabes bien lo que pretendes, pero estamos hablando de que encontramos que el fármaco fue eficaz en la práctica real, que solo 20% de los pacientes interrumpió su uso al año de seguimiento, pero principalmente por una falla primaria y que una proporción relevante de pacientes que alcanzó la remisión recayó, pero con la intensificación de dosis logró la remisión, estos resultados no eran tan buenos en los ensayos controlados", señaló el especialista.

En cuanto a los desafíos que enfrentaron a lo largo de la investigación, el Dr. Barreiro mencionó que la revisión de las historias clínicas de los 463 pacientes fue el mayor de ellos, particularmente por el seguimiento tan largo. Añadió que una posible limitación del estudio es que las historias clínicas son poco heterogéneas y que no se comprobó que todos los pacientes contaran con una colonoscopia.

"Las limitaciones están asociadas con el diseño retrospectivo de SUSTAIN, además de la posibilidad de que falten datos en las historias clínicas. Para superar la posible heterogeneidad en la evaluación clínica se pidió a los médicos que proporcionaran los valores de puntuación del índice de Harvey-Bradshaw (HBI) en cada visita. Además no pudimos evaluar la curación de la mucosa", agregó.

"Esto refleja la práctica clínica del mundo real, en la que generalmente no se realizan estudios endoscópicos si los pacientes muestran una buena respuesta después de la inducción, sin embargo, nuestro estudio mantiene sus puntos fuertes: que demostró la eficacia y seguridad de ustekinumab en pacientes con enfermedad de Crohn", finalizó.

Acerca de los siguientes pasos de esta investigación, el coautor del estudio indicó que se realizan análisis de predicción basándose en inteligencia artificial para saber cómo se comportan los pacientes individualmente. Con ello se pretende detectar por qué los pacientes inmunosupresores respondieron de tal manera o los tratados con corticoesteroides de otra.

"Estamos echando mano a esa investigación y esperamos publicarla en breve, queremos identificar los factores predictores y el empleo de técnicas para encontrar qué pacientes pueden responder mejor y cuáles tienen menor oportunidad de responder a ustekinumab", añadió.

Finalmente, el especialista resaltó que haber realizado un estudio multicéntrico hace posible que sea extrapolable. "El gran número de pacientes y el seguimiento tan pronunciado abren la posibilidad a extrapolar el uso de ustekinumab, porque es aplicable a cualquier población que vaya de moderada a grave que haya fracasado con otros tratamientos", concluyó.

Mejorar la calidad de vida de pacientes con enfermedad de Crohn: el mayor reto

En España la incidencia de la enfermedad de Crohn es de 7,5 por cada 100.000 personas-año y aunque la mortalidad es baja, afecta a poblaciones jóvenes e incluso a menores de edad, lo que supone un reto mayor, porque al ser una afección crónica, impacta en la calidad de vida de los pacientes.[2]

Dr. Iago Rodríguez

El Dr. Iago Rodríguez, gastroenterólogo adscrito al Hospital Galdakao en Galdakao, España, y miembro de la junta directiva del Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (GETECCU) advirtió que el número de casos de enfermedad de Crohn ha aumentado en los últimos años, no solo en Europa, sino en Latinoamérica y se prevé que incremente más, por lo que se requieren tratamientos especializados que mejoren la calidad de vida de los pacientes.

"Quizá no haya cifras elevadas de fallecimientos por enfermedad de Crohn, pero vemos que jóvenes de entre 20 y 30 años, que están en su etapa de vida laboral, son los más afectados, vemos más niños y adultos mayores con la enfermedad, con una sintomatología que muchas veces los aísla, porque al presentar diarreas cotidianas, inflamación de los intestinos con dolor fuerte, sangrado, entre otros, es casi imposible que convivan. El reto más grande es que no sabemos la causa de la enfermedad y eso nos obliga a identificar qué tratamiento es ideal para cada paciente, solo así podemos contribuir a que su calidad de vida sea la mejor posible".

El experto explicó que la enfermedad de Crohn es similar a la colitis ulcerosa y que ambas se encuadran dentro del término de enfermedad intestinal inflamatoria. Destacó que la enfermedad de Crohn es crónica, con una predisposición a que haya ciertas inflamaciones a nivel de intestino, lesiones de carácter inflamatorio en el intestino, que es más habitual que ocurra en los tramos finales del intestino delgado y también pueden aparecer lesiones de diferente gravedad en cualquier parte del intestino delgado o grueso, en estómago o esófago.

Reiteró que ante la falta de síntomas específicos, el diagnóstico es otro obstáculo frente a esta afección, porque a pesar de que los pacientes tengan inflamaciones a nivel de intestino, estas pueden pasar desapercibidas y es hasta que tienen diarrea continua, sangrado, dolor abdominal, pérdida de peso, malestar general, anemia y cansancio extremo que acuden al médico.

"Si bien las técnicas diagnósticas han mejorado muchísimo y el diagnóstico se hace más rápido, aún así, desde los primeros síntomas hasta que se reconoce la enfermedad pasan seis meses. Cuanto más tardemos en diagnosticar, habrá un peor pronóstico, esas personas necesitarán más ingresos hospitalarios, más cirugías. En cambio, el diagnóstico precoz reduce el impacto en los síntomas y en la calidad de vida, pero también mejora a largo plazo el pronóstico de la enfermedad", destacó.

Es ante este panorama que el gastroenterólogo afirmó que los resultados del estudio SUSTAIN son importantes, porque amplía el espectro de atención para los pacientes con enfermedad de Crohn y el hecho de que ustekinumab logre la remisión o reducción de síntomas, no solo beneficiará la parte física de las personas que viven con enfermedad de Crohn, sino que se reflejará en un mejor desenvolvimiento social.

"Sabemos que ningún tratamiento es eficaz 100%, pero disponer de diferentes tratamientos es un avance significativo. Este estudio nos indica que usteskinumab puede ser la opción de muchos pacientes que no han encontrado un tratamiento funcional y mejorar su calidad de vida, que se ve limitada por los síntomas. Claro que los datos son alentadores, pero en medio de una crisis derivada por la pandemia, es necesario que este tipo de tratamientos sean más accesibles, porque por muy eficaz y seguro que sea ustekinumab, si los pacientes no pueden acceder a él, poco importarán los resultados del estudio multicéntrico", concluyó.

El estudio SUSTAIN fue apoyado por Janssen-Cilag España. Este patrocinador tuvo un papel parcial en el diseño del estudio, el análisis y la interpretación de los datos. La redacción médica y la asistencia editorial para la preparación de este artículo fueron financiadas por Janssen-Cilag España.

El Dr. Barreiro declaró que ha recibido apoyos a la investigación y por ponencias de Janssen-Cilag y asistencia a congresos por parte de esta compañía. El Dr. Rodríguez ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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