La bronquitis crónica aumenta el riesgo de mortalidad en fumadores habituales

Pam Harrison

Conflictos de interés

8 de marzo de 2022

La bronquitis crónica no obstructiva conlleva más riesgo de mortalidad, pero solo en quienes siempre han fumado, no en quienes nunca lo han hecho, indica la primera revisión sistemática y metanálisis de este tipo.[1]

"La bronquitis crónica no obstructiva puede ser un precursor de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, ya que las personas con bronquitis crónica no obstructiva tienen tos productiva crónica, pero función pulmonar normal, aunque pueden evolucionar hacia enfermedad pulmonar obstructiva crónica", comentó a Medscape Noticias Médicas el Dr. Spyridon Fortis, profesor clínico asociado de medicina de University of Iowa Hospitals and Clinics, en Iowa City, Estados Unidos.

"Mi hipótesis es que la bronquitis crónica no obstructiva en personas expuestas al tabaquismo puede estar asociada a la progresión hacia enfermedad pulmonar obstructiva crónica y por ese motivo tienen más riesgo de muerte", señaló.

El estudio fue publicado en versión electrónica el 9 de febrero en Chest.

Estudios sobre la población general

En la revisión y el metanálisis se incluyeron ocho estudios. "Todos los estudios eran ensayos prospectivos de población general", señalaron los autores. En cinco de ellos la bronquitis crónica se definió como la producción de esputo de menos de 3 meses de duración; en los otros tres formaba parte de una definición más amplia de los síntomas respiratorios, como la disnea y las sibilancias. Los autores señalaron que los ocho estudios se consideraron de alta calidad.

"Los resultados globales agrupados mostraron una asociación significativa entre la bronquitis crónica no obstructiva y la mortalidad por todas las causas", informaron. En especial, el riesgo de mortalidad fue 37% mayor para los pacientes con bronquitis crónica no obstructiva que para los pacientes sin la enfermedad, con un hazard ratio (HR) de 1,37 (intervalo de confianza de 95% [IC 95%]: 1,26 a 1,50), informaron los autores.

Sin embargo, en los tres estudios en que la bronquitis crónica formaba parte de una definición más amplia de cualquier síntoma respiratorio, la bronquitis crónica no obstructiva se asoció con un aumento ligeramente inferior de 28% de la mortalidad, con un hazard ratio de 1,28 (IC 95%: 1,10 a 1,48), añadieron. En los estudios en que la bronquitis crónica no obstructiva no formaba parte de una definición más amplia se asoció con un riesgo de mortalidad ligeramente superior, de 40%, con un hazard ratio de 1,40 (IC 95%: 1,26 a 1,56). Solo en cuatro estudios se estratificaron los resultados según el antecedente de tabaquismo.

En los estudios que sí se estratificaron, la bronquitis crónica no obstructiva se asoció con un aumento de 49% del riesgo de mortalidad en los fumadores habituales, con un hazard ratio de 1,49 (IC 95%: 1,35 a 1,64), informaron el Dr. Fortis y sus colaboradores. En cambio, la bronquitis crónica no obstructiva no se asoció a un mayor riesgo de mortalidad en los no fumadores, con un hazard ratio de 1,22 (IC 95%: 0,90 a 1,66).

Como señalaron los autores, la bronquitis crónica es una afección típica de los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica que resulta de una combinación de sobreproducción de moco y disminución de la eliminación de moco en las vías respiratorias. "La hipersecreción de moco y la estasis pueden aumentar el riesgo de infecciones respiratorias y obstruir principalmente las vías respiratorias de pequeño calibre, lo que ocasiona más síntomas respiratorios", explicaron los autores.

Asociaciones complejas

La falta de asociación entre la mortalidad y la bronquitis crónica no obstructiva en los que nunca habían fumado puede indicar una enfermedad diferente con una causa benigna, como la rinitis alérgica, en la que el tratamiento no es crítico, señalaron los autores. Por otra parte, en los fumadores activos y en los exfumadores la bronquitis crónica no obstructiva puede indicar una enfermedad pulmonar crónica que aún no ha evolucionado a enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Este hallazgo también puede deberse al hecho de que el análisis de subgrupos de los que nunca habían fumado tenía un número menor de participantes e incluso un número menor de participantes con bronquitis crónica que el análisis de subgrupos de los que siempre habían fumado y, por tanto, la potencia estadística para demostrar una asociación era más baja, destacaron los autores.

Añadieron que la bronquitis crónica no obstructiva también puede estar asociada a la progresión de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, lo que a su vez aumenta el riesgo de mortalidad. Dicho esto, la relación entre la bronquitis crónica no obstructiva y la mortalidad identificada en el metanálisis actual puede no ser causal. Como explicaron los investigadores, la bronquitis crónica no obstructiva puede estar confundida por la exposición al tabaco.

Por ejemplo, los fumadores con enfermedad pulmonar obstructiva crónica presentan datos de rigidez arterial sistémica (un factor predictivo de la mortalidad por causas cardiovasculares), pero esto no es así en los que nunca han fumado y cuya enfermedad pulmonar obstructiva crónica se debe a otras causas.[2] Por tanto, la exposición al tabaquismo puede dar lugar a una bronquitis crónica no obstructiva, pero también es un factor de riesgo de muerte por causas cardiovasculares y de cáncer de pulmón.

Por otra parte, la bronquitis crónica no obstructiva puede reflejar el hecho de que los fumadores activos y los exfumadores ya tienen una enfermedad pulmonar crónica, solo que aún no ha avanzado a enfermedad pulmonar obstructiva crónica, conjeturaron los autores. Dado que la bronquitis crónica no obstructiva es un factor de riesgo de mortalidad, "esta población debería considerarse un grupo elegible para posibles intervenciones terapéuticas", recomendaron los autores. Y lo más importante, los esfuerzos para que los pacientes dejen de fumar deberían centrarse en aquellos con bronquitis crónica no obstructiva a fin de detener la progresión de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

La mejora de los criterios de diagnóstico también puede ayudar a identificar la enfermedad pulmonar obstructiva crónica en una etapa más temprana, cuando las intervenciones pueden ser más eficaces.

El Dr. Fortis ha recibido becas de Fisher & Paykel y ha sido consultor de Genentech.

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