En un estudio se cuestiona la necesidad de repetir las pruebas de lipoproteína(a)

Richard Mark Kirkner

Conflictos de interés

23 de febrero de 2022

La repetición de las pruebas de lipoproteína(a) para evaluar el riesgo cardiovascular de un paciente no parece aportar ninguna información útil adicional por lo que una única medida inicial de la concentración molar de lipoproteína(a) podría ser suficiente para ayudar a definir el riesgo en el curso de la vida, según un amplio análisis de una base de datos nacional del Reino Unido.[1]

Se trata de un estudio observacional prospectivo de aproximadamente 500.000 personas de mediana edad, reclutadas entre 2006 y 2010 con un seguimiento continuo, en el que se examinó la correlación entre las medidas de concentración molar de lipoproteína(a) al inicio y en el primer seguimiento, y la presentación de arteriopatía coronaria en 16.017 individuos de una cohorte del UK Biobank.

Los resultados mostraron que hubo pocos cambios en las mediciones de la concentración molar de lipoproteína(a) desde el momento inicial hasta una media de 4,4 años después, pero sí se encontró una asociación entre el uso de estatinas y el aumento significativo de lipoproteína(a) en personas con niveles iniciales elevados. El estudio fue publicado en versión electrónica el 14 de febrero en Journal of the American College of Cardiology.

Las medidas de la concentración molar de lipoproteína(a) al inicio y en el seguimiento "están muy correlacionadas, 85% de los valores se repiten con una diferencia de 25 nmol/l entre sí", dijo en una entrevista el autor principal, Dr. Pradeep Natarajan, maestro en educación médica, del Massachusetts General Hospital, en Boston, Estados Unidos. "La concentración de lipoproteína(a) de seguimiento no aportó información adicional más allá de la lipoproteína(a) inicial para predecir eventos".

Además, el estudio mostró que el tratamiento con estatinas no produjo cambios significativos en los niveles de concentración molar de lipoproteína(a). Los pacientes que tomaban estatinas y que tenían una lipoproteína(a) inicial superior a 70 nmol/l "tenían concentraciones moderadas en el seguimiento, pero esto no cambiaba de forma ostensible los riesgos de enfermedad cardiovascular aterosclerótica", agregó el Dr. Natarajan. "En el caso de los pacientes sin enfermedades cardiovasculares clínicas que no toman medicamentos que modifiquen notablemente la lipoproteína(a), es poco probable que las evaluaciones adicionales de esta aporten información adicional para el pronóstico, más allá de la medición de la lipoproteína(a) inicial".

El primer autor, Mark Trinder, M. Sc., añadió: "Estos resultados indican que, mientras no se den tratamientos que alteren sustancialmente la lipoproteína(a), una única medición precisa de la concentración molar es un método eficaz para informar sobre el riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica". Trinder es doctorando en el Centre for Heart Lung Innovation de la University of British Columbia, en Vancouver, Canadá, y becario visitante en genética médica y poblacional, y en la Iniciativa de Enfermedades Cardiovasculares del Broad Institute del Massachusetts Institute of Technology y la Harvard University, en Cambridge, Estados Unidos.

Este estudio pretende ser único por dos motivos: se informó sobre mediciones repetidas de lipoproteína(a) en la población general más que de un ensayo clínico y se evaluó la influencia de las estatinas en la concentración molar de lipoproteína(a) en vez de la masa de esta.

"La concentración molar de lipoproteína(a) tiene por objeto mitigar las dificultades de los ensayos de masa, que son influidos por el tamaño del ensayo", declaró el Dr. Natarajan. Sin embargo, señaló que en los principales ensayos clínicos de fármacos de investigación para reducir la lipoproteína(a), en concreto el ensayo HORIZON (NCT04023552), se está utilizando la masa de lipoproteína(a) en lugar de la concentración molar.

"Existe una correlación imperfecta entre ambos. En función de los resultados de este ensayo y de otros, y de la evaluación de los ensayos tanto de masa como de concentración molar, podremos entender mejor el camino a seguir. Estas cuestiones y los múltiples ensayos han resultado ser un reto para la comunidad clínica y para la científica por igual", agregó el Dr. Natarajan.

Santica Marcovina, doctora en ciencias, Ph. D., coautora del comentario invitado, declaró en una entrevista que la principal contribución del estudio a la literatura es el hallazgo de que la concentración molar de lipoproteína(a) parece ser estable independientemente del uso de estatinas.[2]

"Este importante hallazgo aporta pruebas de que no es necesario realizar mediciones longitudinales de la lipoproteína(a) en la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica y que la medición una sola vez en la vida puede permitir a los médicos evaluar de forma fiable si sus pacientes tienen o no un riesgo relacionado con la lipoproteína(a)", dijo Marcovina, directora sénior de Ciencias de Laboratorio Clínico en Medpace Reference Laboratories, en Cincinnati, Estados Unidos.

La investigadora señaló que este estudio proporciona una estrategia implementable para los cardiólogos. "Teniendo en cuenta los beneficios clínicos, el costo relativamente bajo de la medición de la lipoproteína(a) y el hecho de que las mediciones solo deben realizarse una vez en la gran mayoría de los individuos, todo apunta a la implementación del cribado general de la lipoproteína(a) lo antes posible".

El Dr. Natarajan tiene relaciones económicas con Amgen, Apple, AstraZeneca, Boston Scientific, Blackstone Life Sciences, Genentech and Novartis. Marcovina, Ph. D., ha proporcionado consultoría a Roche, Denka y Novartis, y ha recibido apoyo para investigación de parte de Amgen a través de Medpace.

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