Cuando los médicos están atentos, el cáncer de ovario da señales

Ronnie Cohen

Conflictos de interés

4 de febrero de 2022

Todos los profesionales de la salud han oído que el cáncer de ovario es un "asesino silencioso". Pero no lo es, demuestra un nuevo estudio.[1]

"Nuestros datos refutan la popular frase de que el cáncer de ovario es un 'asesino silencioso'", comentó el autor principal, Dr. John K. Chan, ginecólogo oncólogo del California Pacific Medical Center, en San Francisco, Estados Unidos.

El especialista y sus colaboradores revisaron las historias clínicas de 419 mujeres que fueron tratadas por cáncer de ovario de alto riesgo en etapa temprana. Antes de su diagnóstico, 72% había informado al menos un síntoma revelador de la enfermedad y 32% había reportado múltiples síntomas.

Los síntomas informados con mayor frecuencia fueron distensión abdominal, dolor abdominal o pélvico y aumento del tamaño abdominal. Las pacientes también informaron sangrado vaginal anormal, así como problemas urinarios y gastrointestinales.

"Uno quiere encontrar estos síntomas desde el principio, cuando estos cánceres son más tratables. Para cuando se propaga, ya es demasiado tarde", manifestó el Dr. Chan a Reuters Health.

El estudio, publicado en Obstetrics & Gynecology, es el último de un cuerpo de investigaciones de décadas que demuestra que las mujeres con cáncer de ovario, incluyendo a la mayoría que tiene enfermedad en etapa temprana, informan los síntomas a sus proveedores de atención médica, escribió la ginecóloga oncóloga, Dra. Barbara Goff en un editorial adjunto.[2]

"Todos necesitamos tener un alto índice de sospecha en pacientes sintomáticas para evitar retrasos en el diagnóstico", dice el editorial.

"Las mujeres con enfermedad en etapa temprana tienen tasas de sobrevida que son más del doble que las de mujeres con enfermedad en etapa avanzada, por tanto, reconocer los síntomas y realizar las pruebas de diagnóstico adecuadas sigue siendo muy importante en nuestros esfuerzos por mejorar los resultados", escribió la Dra. Goff, profesora y catedrática de obstetricia y ginecología de University of Washington, en Seattle, Estados Unidos.

Investigaciones anteriores han demostrado que 89% de las mujeres con cáncer de ovario en etapa temprana reporta síntomas antes del diagnóstico, dice el editorial. La Dra. Goff señaló que sospecha que 72% de las mujeres que informaron síntomas en el estudio de la Dra. Chan podría ser una subestimación, porque algunos proveedores de atención médica podrían haber olvidado registrar los síntomas informados.

El cáncer de ovario es el segundo cáncer ginecológico más frecuente en Estados Unidos y mata a más mujeres que cualquier otro cáncer reproductivo femenino. Este año el cáncer de ovario será el causante de la muerte de aproximadamente 13.000 mujeres en Estados Unidos, según la American Cancer Society.

Las tasas de sobrevida para la enfermedad en etapa temprana pueden llegar a 90%, en comparación con tasas tan bajas como 10% para la enfermedad en etapa avanzada, dice el editorial. La mayoría de los cánceres de ovario se diagnostica en etapas avanzadas.

La Dra. Goff ha estado investigando para refutar la idea de que el cáncer de ovario mata en silencio desde finales de la década de 1990, cuando conoció a un grupo de mujeres que le dijeron que los médicos habían descartado los síntomas del cáncer de ovario que informaron, señaló.

En un estudio del año 2000 publicado en Cancer, la Dra. Goff y sus colaboradores confirmaron lo que habían sugerido varios estudios más pequeños: los libros de texto médicos estaban equivocados y las mujeres con carcinoma de ovario sí experimentan síntomas.[3]

Los diagnósticos erróneos siguen siendo frecuentes, escribió la Dra. Goff en el nuevo editorial.

En su estudio publicado en Cancer en el año 2000, 30% de 1.725 mujeres con cáncer de ovario informó que los médicos les prescribieron tratamiento para otras afecciones además del cáncer de ovario. De las mujeres encuestadas, 15% fue diagnosticado con colon irritable, 12% con estrés, 9% con gastritis, 6% con estreñimiento y 6% con depresión. Los médicos habían asegurado a 12% que no pasaba nada.

En 2017 el American College of Obstetricians and Gynecologists instó a las mujeres y a sus obstetras y ginecólogos a "mantener un nivel adecuado de sospecha cuando se presenten signos y síntomas relevantes potencialmente sospechosos de cáncer de ovario".[4]

Entonces, ¿por qué persiste la etiqueta de "asesino silencioso"? Porque es pegadizo, dijo el Dr. Chan. "Es llamativo, algo de lo que la gente habla".

Asimismo, los esfuerzos para desarrollar una prueba de cribado confiable para el cáncer de ovario no han llevado a ninguna parte, y el diagnóstico de cáncer de ovario depende de un procedimiento quirúrgico importante.

"No existe una prueba de detección, a diferencia de las mamografías para el cáncer de mama, las colonoscopias para el cáncer de colon. Cáncer de ovario, no tenemos nada. Lo intentamos y fallamos", indicó el Dr. Chan.

"Sin un cribado para encontrar esto tempranamente, muchas personas se sienten derrotadas", dijo.

"La gente quiere creer que la tecnología puede superar algunos tratamientos médicos básicos. Todos quisiéramos una prueba; todos pensaron que podríamos hacer una prueba", agregó la Dra. Goff.

"Es realmente una cuestión de escuchar los síntomas de las personas y hacer un examen. Como en la buena medicina antigua", finalizó.

Traducido y adaptado por el equipo de Medscape en español.

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