Sueño reparador en el hospital: ahorrar la vigilancia nocturna de los signos vitales

Nadine Eckert

Conflictos de interés

12 de enero de 2022

Debido a las frecuentes perturbaciones nocturnas, los pacientes hospitalizados suelen carecer de un sueño reparador. Sin embargo, un estudio reciente sugiere que los pacientes clínicamente estables podrían al menos ahorrarse los controles sistemáticos de los signos vitales. Un algoritmo basado en datos en tiempo real puede ayudar al médico que lo atiende a decidir a qué pacientes se les puede permitir dormir sin interrupciones.[1]

El Dr. Nader Najafi, del Departamento de Medicina de la University of California, en San Francisco, Estados Unidos, y sus colaboradores, informaron en JAMA Internal Medicine que el uso de la herramienta ha reducido significativamente el número de controles nocturnos. Como resultado, no se produjeron más traslados a la unidad de cuidados intensivos ni se dispararon las alarmas cardiacas con mayor frecuencia.

El sueño es crucial para la salud. Irónicamente, los hospitales, a los que la gente acude para curarse, se encuentran entre los lugares más difíciles para dormir. Dr. Hyung J. Cho

"El sueño es crucial para la salud. Irónicamente, los hospitales, a los que la gente acude para curarse, se encuentran entre los lugares más difíciles para dormir", escribió el Dr. Hyung J. Cho, del Departamento de Medicina de la Grossman School of Medicine en New York University, en un editorial.[2] El ruido ambiental, los reconocimientos nocturnos, las habitaciones compartidas, un entorno desconocido, las extracciones de sangre a primera hora de la mañana y los frecuentes controles de los signos vitales impiden que las personas duerman adecuadamente durante la noche.

Al menos un factor de perturbación eliminado

En su estudio, el Dr. Najafi y sus colaboradores intentaron eliminar al menos uno de estos factores perturbadores, la comprobación frecuente de los signos vitales. En el estudio, que tuvo lugar de marzo a noviembre de 2019 en un hospital universitario de atención terciaria, se incluyeron 1.699 pacientes en salas normales, no en cuidados intensivos.

Utilizando datos de los pacientes en tiempo real, los médicos tratantes recibían una notificación cuando existía una alta probabilidad de que los signos vitales nocturnos estuvieran dentro del rango normal en los pacientes. El médico podía entonces suspender los controles nocturnos de los signos vitales o desactivar las notificaciones durante cierto periodo.

Número de controles nocturnos reducidos con éxito

En el grupo de intervención en el que se utilizó la herramienta, el número de controles nocturnos disminuyó significativamente. La media fue de 0,97 frente a 1,41 en el grupo de control con atención estándar.

La reducción de la frecuencia de los controles no afectó a la seguridad de los pacientes: En ambos grupos, 5% de los pacientes tuvo que ser trasladado a la unidad de cuidados intensivos. Y el número de alarmas cardiacas no fue significativamente diferente, 0,2% en el grupo de intervención y 0,9% en el grupo de control.

Sin embargo, la reducción de la frecuencia de control nocturno no se asoció con una incidencia significativamente menor de delirio. Fue de 11% en el grupo de intervención y de 13% en el grupo de control.

Los cambios no siempre son fáciles de implementar

El Dr. Cho señaló en su editorial que el criterio de valoración primario podría haber sido diferente si la adherencia a la intervención hubiera sido mejor. "La diferencia numérica en los controles nocturnos de signos vitales fue significativa, pero todavía relativamente pequeña".

De hecho, la evaluación del estudio confirmó que los cambios en la vida diaria del hospital no siempre son fáciles de implementar. En 35% de los casos los signos vitales del paciente continuaron siendo controlados por la noche, a pesar de las diferentes instrucciones del médico para promover el sueño.

Los autores que rodean al Dr. Najafi sospechan que el personal de enfermería podría no haberse dado cuenta de que la orden había cambiado. Muchos empleados de los hospitales están acostumbrados a pensar que las mediciones periódicas de los signos vitales forman parte de las buenas prácticas.

Implicar al personal de enfermería

Por tanto, el Dr. Cho recomendó que el trabajo futuro adopte un enfoque interdisciplinario que incluya al personal de enfermería. Unas pantallas más fáciles de usar y unas alertas optimizadas en la historia clínica electrónica del paciente también podrían promover una mejor implementación de las órdenes.

Los controles menos frecuentes de los signos vitales serían bienvenidos por las enfermeras, pues reducirían su ya pesada carga de trabajo. Dr. Hyung J. Cho

Porque está seguro: "Los controles menos frecuentes de los signos vitales serían bienvenidos por el personal de enfermería, pues reduciría su ya elevada carga de trabajo".

A su vez, el equipo de autores dirigido por el Dr. Najafi concluyó, a partir de sus resultados, que el sistema de apoyo a la toma de decisiones puede utilizarse para identificar a los pacientes a los que se les puede dar una noche de sueño más reparador. Sugieren que otros aspectos de la atención hospitalaria que dependen de la estabilidad clínica de los pacientes, como el alcance de la monitorización cardiaca, también podrían beneficiarse potencialmente de dicha intervención.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....