Efecto de la suplementación con vitamina D en la psicosis temprana

Megan Brooks

Conflictos de interés

7 de enero de 2022

Los niveles bajos de vitamina D son frecuentes en pacientes con un primer episodio de psicosis, pero la suplementación no parece mejorar los síntomas mentales o físicos, muestran nuevos datos.[1]

"Trabajos anteriores, propios y ajenos, han demostrado que las personas con psicosis, incluso poco después de su primer diagnóstico, tienen niveles bajos de vitamina D, pero no se sabía si la suplementación con vitamina D en personas con psicosis temprana mejoraría los desenlaces de salud", comentó a Medscape Noticias Médicas la investigadora del estudio, Dra. Fiona Gaughran, del Institute of Psychiatry, Psychology & Neuroscience del King's College London, en Londres, Reino Unido.

"Si bien no demostramos un beneficio de la suplementación durante 6 meses, las tasas muy altas de deficiencia e insuficiencia de vitaminas pueden tener impactos negativos en la salud a más largo plazo que no hemos medido, por lo que es importante crear conciencia sobre la necesidad de optimizar los niveles de vitamina D en personas con psicosis", destacó la Dra. Gaughran.

Los resultados del ensayo clínico aleatorizado se publicaron en versión electrónica el 28 de diciembre en JAMA Network Open.

Enfoque reflexivo, resultado negativo

Los participantes incluyeron 149 adultos con máximo 3 años desde la primera presentación de un trastorno psicótico funcional. La edad promedio de la cohorte fue de 28 años, 60% era de sexo masculino, 44% de raza negra o de otro grupo minoritario racial y étnico y 56% de raza blanca.

Setenta y cinco participantes fueron asignados al azar para recibir 120.000 unidades internacionales (UI) de colecalciferol o un placebo equivalente administrado por los investigadores en dosis mensuales con una jeringa oral.

"Elegimos una dosis de 120.000 UI mensuales (equivalente a 4.000 UI diarias) que se esperaba que aumentara de forma segura los niveles de vitamina D. El régimen se analizó con expertos y se tomó en cuenta que una preparación diaria agregaría a la carga de medicación significativa que ya llevan las personas con psicosis", señaló la Dra. Gaughran.

La suplementación con vitamina D, como se administró en este estudio, fue segura y dio lugar a un aumento significativo de las concentraciones de 25-hidroxivitamina D.

Sin embargo, no hubo diferencias significativas entre la vitamina D y el placebo en el desenlace primario de la puntuación total de la Escala de Síndrome Positivo y Negativo (PANSS) a los 6 meses (diferencia de medias: 3,57; intervalo de confianza de 95% [IC 95%]: -1,11 a 8,25; p = 0,13).

Tampoco se encontró un beneficio aparente de la suplementación con vitamina D en ningún desenlace secundario, incluidas las subpuntuaciones PANSS de función global y depresión o factores de riesgo cardiometabólicos.

"Respecto a la práctica clínica, actualmente no podemos recomendar tratamientos mensuales con 120.000 unidades internacionales de colecalciferol en un primer episodio de psicosis", señalaron los investigadores.

La prevalencia de insuficiencia y deficiencia de vitamina D fue alta en la población: 74,6% en general y 93,4% entre las minorías étnicas.

"Por tanto, la muestra estaba bien adaptada para detectar cualquier beneficio potencial que pudiera haber surgido al corregir esto. Sin embargo, incluso en este subgrupo, no hubo evidencia para apoyar la hipótesis principal" de que la suplementación con vitamina D mejoraría los desenlaces en pacientes con psicosis temprana, indicaron los investigadores.

Sugirieron que los estudios futuros analicen la asociación de la vitamina D con los resultados relacionados con el cerebro basándose en periodos de tratamiento de más de 6 meses y administrados como tratamientos diarios en lugar de administración en bolo.

"Las futuras estrategias de salud pública deben reconocer la alta prevalencia de insuficiencia y deficiencia de vitamina D en personas con psicosis y considerar cualquier ajuste razonable que pueda ser necesario para abordar esto más allá de la orientación de la población general", concluyó la Dra. Gaughran.

El estudio fue financiado por Stanley Medical Research Institute y recibió el apoyo del National Institute for Health Research (NIHR) Maudsley Biomedical Research Center, King's College London y NIHR Applied Research Collaboration (ARC) South London. La Dra. Gaughran informó haber recibido honorarios por conferencias de Otsuka Lundbeck fuera del trabajo presentado. Una lista completa de los conflictos de interés del autor está disponible en el artículo original.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....