¿Plantea la dermatitis atópica un mayor riesgo de contraer COVID-19?

Doug Brunk

Conflictos de interés

5 de enero de 2022

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Según la mejor evidencia disponible, los pacientes con dermatitis atópica no parecen afrontar más riesgo de contraer COVID-19 o de ser hospitalizados a causa de la infección por el virus.[1]

"Esta es un área que seguirá evolucionando y una mayor comprensión mejorará el asesoramiento en materia de salud que proporcionamos a nuestros pacientes", indicó el Dr. Jacob P. Thyssen, Ph. D., en una sesión de Revolutionizing Atopic Dermatitis. "La recomendación general por ahora es continuar los tratamientos sistémicos de la dermatitis atópica durante la pandemia, pero el riesgo de adquirir COVID-19 es diferente para diversos fármacos".

De acuerdo con el Dr. Thyssen, profesor de dermatología en la University of Copenhagen, en Dinamarca, la guía inicial sobre el tratamiento que emitieron la European Task Force on Atopic Dermatitis (ETFAD), la European Academy of Allergy and Clinical Immunology (EAACI) y el International Eczema Council (IEC) afirma que los pacientes con dermatitis atópica que reciben biofármacos o inmunosupresores deben continuar el tratamiento si no están infectados por el SARS-CoV-2. Por ejemplo, en su declaración, el International Eczema Council afirma que "no recomienda la interrupción temporal de los tratamientos sistémicos de la dermatitis atópica que afectan al sistema inmunitario en pacientes sin COVID-19 o en aquellos con la infección, pero que están asintomáticos o solo tienen síntomas leves".

La guía de la European Academy ofAllergy and Clinical Immunology recomienda que en los pacientes con dermatitis atópica que contraen COVID-19 se interrumpa el tratamiento biológico durante un mínimo de dos semanas hasta que se hayan recuperado o que tengan una prueba negativa para el SARS-CoV-2.[2]

"Sin embargo, si el paciente tiene una enfermedad respiratoria más grave, el consejo para los dermatólogos es que consulten con un especialista en infectología o un neumólogo. Esto queda fuera del dominio de nuestra especialidad. Pero en lo que respecta a la dermatitis atópica no hay motivo para suspender el tratamiento siempre y cuando el paciente tenga síntomas leves o esté asintomático. Los pacientes con dermatitis atópica tratados con inmunosupresores pueden tener un mayor riesgo de complicaciones de la COVID-19. El tratamiento con fármacos inmunosupresores tradicionales aumenta el riesgo de infecciones. ¿Pero qué hay de la COVID-19?", añadió el Dr. Thyssen.

Los tratamientos de inmunosupresión sistémica habituales para la dermatitis atópica con azatioprinaciclosporinametotrexato suprimen el sistema inmunitario durante 1 a 3 meses, continuó el Dr. Thyssen. "Sabemos que la respuesta a la vacunación está reducida cuando utilizamos estos fármacos. La vida media de dupilumab es de 12 a 21 días. Se requieren unas 13 semanas para que dupilumab se elimine por completo del organismo, pero es un tratamiento tan dirigido que no lleva a ninguna inmunosupresión general".

Mientras tanto, la vida media de los inhibidores de JAK, como baricitinib, es de alrededor de 13 horas. "Es un supresor inmunitario más general porque tiene efectos fuera del objetivo en una dosis alta, pero es mucho más específico que los inmunosupresores tradicionales. Ahora contamos con inhibidores de JAK1 y JAK2 para la dermatitis atópica, que no interfieren en las respuestas a la vacuna en el mismo grado que los inmunosupresores usuales", señaló.

Para evaluar el riesgo de COVID-19 en pacientes con dermatitis atópica, los investigadores del Center for Dermatology Research de la University of Manchester, en Reino Unido, realizaron un estudio transversal de 13.162 pacientes de dermatología atendidos en Reino Unido entre junio de 2018 y febrero de 2021.[3] De los 13.162 pacientes, 624 (4,7%) tenían dermatitis atópica. Observaron que 4,8% de los pacientes sin un antecedente de COVID-19 tenía dermatitis atópica, en comparación con 3,4% con un antecedente de COVID-19. El riesgo de COVID-19 en pacientes con dermatitis atópica fue similar al de los controles (odds ratio ajustado [ORa]: 0,67).

Los autores de otro estudio transversal publicado en mayo evaluaron las historias clínicas del seguro médico de 269.299 pacientes a quienes se les hizo la prueba de SARS-CoV-2 en los centros médicos de la University of California.[4] De ellos, 3,6% resultó positivo en la prueba de SARS-CoV-2. En los 5.387 pacientes con dermatitis atópica, la tasa de infección fue de 2,9%, es decir, inferior a la de los pacientes sin la enfermedad (3,7%; p = 0,0063). La hospitalización y la mortalidad no aumentaron en pacientes con dermatitis atópica.

Otro estudio, un ensayo de casos y controles de más de 4,6 millones de pacientes de una organización para el mantenimiento de la salud (HMO) en Israel, reveló que factores como administración de corticoesteroides sistémicos, edad más avanzada, enfermedades cardiovasculares concomitantes, síndrome metabólicoenfermedad pulmonar obstructiva crónica fueron predictores independientes de hospitalización relacionada con COVID-19.[5] El síndrome metabólico y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica predijeron de forma independiente la mortalidad como consecuencia de la COVID-19, no así alguna variable relacionada con la dermatitis atópica.

"Por consiguiente, no hay que temer que nuestros pacientes con dermatitis atópica tengan más propensión a contraer COVID-19 o que tengan una evolución grave, pero algunos fármacos aumentarían ligeramente el riesgo", destacó el Dr. Thyssen.

En otro análisis los investigadores evaluaron los datos obtenidos por SymphonyHealth de la base de datos de investigación de COVID-19 para evaluar el riesgo de infección por COVID-19 en adultos con dermatitis atópica.[6] La cohorte con dermatitis atópica incluyó 39.417 pacientes y la cohorte sin dermatitis atópica incluyó 397.293 pacientes. De los pacientes con dermatitis atópica, a 8.180 se les prescribió prednisona, a 2.793 dupilumab, a 714 metotrexato y a 512 ciclosporina. El riesgo de COVID-19 aumentó ligeramente en la cohorte de pacientes con dermatitis atópica, en comparación con la cohorte de pacientes sin la patología (incidence rate ratio ajustado [IRRa]: 1,18; p < 0,0001).

"Puede haber varias explicaciones para esto. Sigo pensando que debemos mantener que la dermatitis atópica en sí misma no es un factor de riesgo de COVID-19, pero que algunos de los fármacos pueden aumentar ligeramente el riesgo".

En otros resultados, los investigadores observaron que el tratamiento con dupilumab frente a ningún fármaco sistémico disminuía el riesgo de COVID-19 en 34% (IRRa: 0,66; p < 0,001), al igual que metotrexato en 18% (IRRa: 0,82; p = 0,32). Sin embargo, en comparación con la falta de medicación sistémica, el uso de prednisona aumentó ligeramente el riesgo de COVID-19 (IRRa: 1,13; p = 0,03) al igual que el uso de ciclosporina (IRRa: 1,20; p = 0,32) y azatioprina (IRRa: 1,61; p = 0,16).

Más recientemente, los investigadores evaluaron los registros de 1.237 pacientes con dermatitis atópica moderada a grave (de 9 a 95 años de edad) para valorar la gravedad de los síntomas de COVID-19 autodeclarados en quienes recibieron dupilumab frente a otros tratamientos.[7]

De los 1.237 pacientes con dermatitis atópica, 632 recibieron dupilumab, 107 recibieron tratamientos sistémicos y 498 tratamiento limitado o ninguno. Los pacientes tratados con dupilumab fueron menos propensos a referir síntomas de COVID-19 moderados a graves, en comparación con los pacientes que estaban recibiendo otros tratamientos sistémicos u otros tratamientos limitados o ningún tratamiento.

Vacunas y dermatitis atópica

El Dr. Thyssen señaló que la relación riesgo-beneficio de las vacunas contra la COVID-19 actualmente aprobadas es mejor que el riesgo de una infección por el SARS-CoV-2. "La dermatitis atópica no es contraindicación para la vacunación. La vacuna contra la COVID-19 no provoca empeoramiento de la dermatitis atópica, pues la respuesta a la vacunación está orientada principalmente a Th1". Añadió que los inmunosupresores sistémicos y los inhibidores de JAK utilizados para tratar la dermatitis atópica pueden atenuar la respuesta a la vacunación, pero no cabe esperar ninguna atenuación con dupilumab. "La vida media de los inhibidores de JAK es tan corta que la vacunación seguida de una semana de pausa del tratamiento es una buena estrategia para los pacientes".

El Dr. Thyssen manifestó que es conferenciante, miembro del consejo asesor o investigador de Asian, Arena, Almirall, AbbVie, Eli Lilly & Co., LEO Pharma, Pfizer, Regeneron y Sanofi-Genzyme.

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