COMENTARIO

La vida de los médicos no es un cuento de hadas y sin embargo...

Dr. Lawrence Cuvelier

Conflictos de interés

3 de enero de 2022

BRUSELAS, BEL. Cuando imaginamos la profesión de médico general, como estudiante e incluso como ciudadano, hay muchos tópicos y poca realidad. Y ciertamente no pensamos en los paralelismos que pueden surgir entre las tensas situaciones psico-médico-sociales que enfrentan los médicos generales y los escenarios de ciertos cuentos de hadas, imaginados para enfrentar miedos y emociones. La realidad del sufrimiento que ataca el médico puede ir más allá de la ficción.

Dr. Lawrence Cuvelier

Los médicos generales son vistos como maestros de la vida o de la muerte o como oscuros burócratas, secuaces de los especialistas y la administración. A los jóvenes les gustan los diagnósticos y los actos técnicos excepcionales. Esto agudiza sus conocimientos y habilidades frente a patologías agudas. Es mucho más largo y difícil aprender a relacionarse con pacientes vulnerables, aquellos que se han visto debilitados por su condición social y aquellos que están debilitados por la vejez y la enfermedad. No tenemos menos que una vida profesional para aprender. Y así, la nueva versión del final feliz: "Se casaron y tuvieron muchos hijos", en este caso, "se graduó y se sintió invulnerable", es en realidad solo ficción.

Sin embargo, cuando pensamos en los cuentos de hadas no podemos evitar, como Bruno Bettelheim, establecer la conexión entre lo que experimentamos y la forma en que estos cuentos imaginarios deconstruyen nuestros miedos. Todas las situaciones más espantosas que se relatan en los cuentos de hadas, nos pasamos la vida encontrándolas. A continuación se describen algunos ejemplos.

"Pulgarcito" cuenta la historia de la pobreza y el abandono infantil

¿Cómo no pensar en dos de mis pacientes criados por la seguridad social francesa, ambos sin hogar? O esa otra persona a quien traté por alcoholismo y adicción al juego, que teme ir a un hogar, para que no le recuerde la vida en los orfanatos de su infancia. La imagen del ogro evoca el maltrato con el que se esmaltó la juventud de estos pacientes.

"Caperucita Roja" se refiere inequívocamente al miedo a la sexualidad y a un depredador sexual 

En el cuento el depredador logra engatusar a una niña a jugar su juego con un discurso agradable "corremos para ir a la casa de la abuela...".

Pienso en una paciente engañada por el administrador de una gran finca, que sufrió su yugo durante la adolescencia. Treinta años después de los hechos compartió conmigo por primera vez lo que constituye la explicación de todos sus contratiempos: la pérdida de la confianza en sí misma, la necesidad de huir perpetuamente, vagar mucho y solo tener perros como confidentes... años de construir confianza que los diques de su pudor acaban por ceder… El único al que le ha repetido las raíces de sus traumas es a su trabajador social. Nunca quiso confiar en el psiquiatra cuando estuvo hospitalizada. 

Este caso también demuestra la importancia de la multidisciplinariedad, la de no trabajar en silos, de no creer que solo un especialista resolverá todos los problemas. Los psicólogos de primera línea afirman que ya no trabajan en colaboración con los médicos generales para ampliar su financiación. Qué pena…

"Piel de asno" evoca el incesto

En la historia se presenta a un padre, que también es el soberano de su reino, sacrificando el asno que proporciona la riqueza de su país para poder casarse con su hija que se escapa con la piel de burro a la espalda para ocultar su belleza y acepta trabajar como sirvienta en una granja remota. 

En mi experiencia como médico, es raro que este tipo de persona pueda conocer al príncipe azul, ¿a cuántos de ellos no vemos refugiándose en la bulimia o la anorexia para no afrontar lo indecible? 

Esto me recuerda a este paciente que envié al psicólogo y que no podía confiar... Cada vez que iba allí su rostro se inundaba de lágrimas. Sin embargo, el hecho de finalmente hablar de ello lo hizo evolucionar gradualmente y le permitió encontrar un poco de serenidad. Durante las inundaciones se ofreció como voluntario para ayudar a las víctimas.

"El traje nuevo del emperador" describe con gran precisión las ilusiones y las  noticias falsas 

En esta fabulosa historia, farsantes irrumpen en el palacio del emperador y lo convencen de que le van a confeccionar una prenda mágica que solo las personas inteligentes podrán ver. Los tontos y los incapaces no verán nada. Los farsantes exigen juegos caros para confeccionar el traje, pero cuando el Ministro de las Fuerzas Armadas, el Primer Ministro y luego el Emperador vienen a visitar el taller, ven a los trabajadores moviéndose frente a telares que parecen vacíos. Nadie se atreve a señalar esta rareza, por temor a revelar su propia incompetencia. 

Cuando llega el día de la fiesta anticipando la promesa de la famosa prenda, los farsantes, siempre persuasivos, se extasían ante una tela que no existe. El emperador deambula por la ciudad y nadie se estremece entre los espectadores, cada uno de los cuales se siente demasiado cauteloso para admitir que solo ve a un hombre desnudo. Solo cuando los niños exclaman, sin avergonzarse de pasar por idiotas, que el emperador anda desnudo como un gusano, la población se da cuenta del engaño. 

No hace falta decir que ahora los farsantes se han instalado en las redes sociales. Un célebre abogado parisino afirma otorgar su protección legal a todos aquellos que desobedezcan las medidas anti-COVID-19 por la modesta suma de 10 euros. Con 37.000 suscriptores, no habrá perdido el tiempo...

El Dr. Lawrence Cuvelier es vicepresidente de GBO, este contenido originalmente fue publicado en el sitio web de GBO y el autor autorizó su publicación en MediQuality, parte de la Red Profesional de Medscape.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....