Mini-examen clínico: Manejo de la tromboembolia pulmonar

Reinaldo Hamamoto

Conflictos de interés

21 de junio de 2022

Los inhibidores directos de la trombina (dabigatrán) y los inhibidores del factor Xa (rivaroxabán, apixabán o edoxabán) son anticoagulantes de primera línea para el tratamiento de la tromboembolia pulmonar de bajo riesgo. Los anticoagulantes orales directos mostraron efectos farmacodinámicos más predecibles, menos interacciones alimentarias y farmacológicas y menos necesidad de monitorización de la coagulación en comparación con los antagonistas de la vitamina K.[1,3,6,7,8,9,10,11,12]

La anticoagulación inicial con heparina depende del tratamiento oral de elección y de si se considera la trombólisis. El tratamiento de corta duración con heparina de bajo peso molecular o heparina no fraccionada es aceptable para los pacientes tratados con rivaroxabán o apixabán, mientras que se requiere un tratamiento de cinco días para los que reciben dabigatrán y edoxabán.[1,2,13]

Los antagonistas de la vitamina K han sido la norma de referencia en la anticoagulación oral durante más de 50 años y se recomiendan para los pacientes con válvulas mecánicas y fibrilación auricular. También se recomiendan heparina de bajo peso molecular y anticoagulantes orales directos como tratamiento de primera línea para los pacientes con tromboembolia venosa y cáncer activo.[14,15,16,17,18]

Para más información sobre la tromboembolia pulmonar, lea aquí.

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