El riesgo de fibrilación auricular aumenta en el primer año de cáncer de mama

Patrice Wendling

Conflictos de interés

1 de diciembre de 2021

Nueva evidencia de que las mujeres con cáncer de mama enfrentan un mayor riesgo de fibrilación auricular proviene de un estudio multiétnico de más de 85.000 mujeres estadounidenses mayores.[1]

La incidencia de fibrilación auricular de nueva aparición fue de 0,6%, 2,1% y 3,3% a los 30 días, 6 meses y 1 año después del diagnóstico de cáncer de mama, en comparación con 0,2%, 0,9% y 1,8%, respectivamente, en los pacientes pareados sanos que eran mujeres sin cáncer de mama.

La tasa de una nueva fibrilación auricular fue más alta en los primeros 60 días después del diagnóstico de cáncer, aumentando 0,6% cada 30 días y 0,3% cada 30 días a partir de entonces durante un año de seguimiento.

La mayor incidencia de fibrilación auricular se asoció con una mayor mortalidad cardiovascular, pero no con la mortalidad relacionada con el cáncer, informó el autor principal, el Dr. Avirup Guha, del Case Western Reserve University, en Cleveland, Estados Unidos, en el Congreso de la American Heart Association (AHA) de 2021.

La fibrilación auricular es la arritmia más típica observada en pacientes con cáncer, con una incidencia que varió de 1,3% a 4,6% en cohortes anteriores de pacientes con cáncer de mama canadienses y daneses, anotó.

Para examinar la carga en Estados Unidos, el Dr. Guha y sus colaboradores utilizaron la base de datos Surveillance, Epidemiology, and End Results de Medicare para identificar a 85.423 mujeres de al menos 66 años en el momento del diagnóstico de cáncer de mama, entre 2007 y 2014 y parearon los casos 1:1 con beneficiarios de Medicare sin cáncer.

En total, 2.993 mujeres desarrollaron fibrilación auricular de nueva aparición después del diagnóstico de cáncer de mama, 9.425 tenían fibrilación auricular antes del diagnóstico de cáncer y 73.005 no tenían fibrilación auricular en el seguimiento de 1 año, según los resultados, también publicados en European Heart Journal.

La fibrilación auricular de nueva aparición fue más frecuente en mujeres mayores, aquellas con factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión, diabetes e ictus previo y entre las mujeres de raza negra. La incidencia de fibrilación auricular estandarizada por edad fue de 49,9 por 1.000 personas-año en mujeres de raza blanca frente a 58,8 por 1.000 personas-año en mujeres de raza negra en 2014.

"Este hallazgo es contrario a lo que se conoce en la población general, donde se sabe que la incidencia de fibrilación auricular es mayor en las mujeres blancas en comparación con las mujeres de raza negra. Aunque no se explica completamente por nuestros datos, las mujeres de raza negra tienen una mayor probabilidad de expresión de receptores de estrogéno y progesterona, y de tener una etapa más avanzada de un diagnóstico de cáncer de mama, que pueden ser factores contribuyentes", escribieron los autores.

Las mujeres que no se sometieron a cirugía (23,5 frente a 10,4%; p < 0,001) o radiación (66,5 frente a 52,3%; p < 0,001) como tratamiento de primera línea tuvieron un mayor riesgo de desarrollar fibrilación auricular, al igual que las que tenían enfermedad avanzada frente a enfermedad en estadio temprano al momento del diagnóstico (estadio IV: 14,8% frente a estadio I: 6,3%; p < 0,001).

Después de controlar los factores de riesgo tradicionales, el estadio del cáncer se destacó como un factor de riesgo significativo para fibrilación auricular, con hazard ratio ajustado (HRa) de 1,51, 2,53 y 4,21 para los estadios II, III, IV, respectivamente, en comparación con la enfermedad en estadio I, señaló el Dr. Guha.

Sorprendentemente, el cáncer de mama del lado izquierdo y el subtipo de cáncer de mama basados en el estado del receptor (HER2Neu/HR) no se asociaron con el riesgo de fibrilación auricular, señalaron los autores.

El riesgo de fibrilación auricular fue menor en las mujeres tratadas inicialmente con radiación implantada, también conocida como braquiterapia, que con radiación de haz (HRa: 0,51; intervalo de confianza de 95% [IC 95%]: 0,37 a 0,70). Este es un hallazgo novedoso y posiblemente se deba a una dosis cardiaca más baja de los implantes de radiación en la mama, señalaron los autores.

Las mujeres que se sometieron a una cirugía más compleja, como la mastectomía radical modificada, en comparación con una más simple, como la tumorectomía, tuvieron una mayor incidencia de fibrilación auricular (HRa: 1,55; IC 95%: 1,31 a 1,85). La pérdida de sangre o el desequilibrio de electrólitos asociados con una cirugía más prolongada y el impacto de la fibrosis cardiaca en el cáncer en etapa tardía pueden explicar el hallazgo, sugieren los autores.

En particular, el uso de fármacos para el corazón (beta-bloqueantes, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina/bloqueantes del receptor de angiotensina y espironolactona/eplerenona) se asoció con un menor riesgo de fibrilación auricular en mujeres con cáncer de mama en todos los grados (valor de p de la prueba conjunta > 0,05 para las tres clases de fármacos).

Mortalidad aumentada

La muerte por cualquier causa fue mayor en las mujeres con fibrilación auricular de nueva aparición después del diagnóstico de cáncer. Al año, 62,2% de las mujeres que desarrolló fibrilación auricular en los primeros 30 días estaban vivas, en comparación con aproximadamente 85,0% de las mujeres que tenían fibrilación auricular antes del diagnóstico de cáncer. "Este mayor riesgo está relacionado con la mortalidad cardiovascular, pero no con la mortalidad específica por cáncer de mama", dijo el Dr. Guha.

La mortalidad cardiovascular fue tres veces mayor en las mujeres con fibrilación auricular incidente en los primeros 30 días (HRa: 3,00; IC 95%: 1,28 a 7,00), pero no en aquellas con fibrilación auricular antes del diagnóstico de cáncer (HRa: 1,36; IC 95%: 1,00 a 1,84).

La causa de muerte cardiovascular en pacientes con fibrilación auricular incidente fue insuficiencia cardiaca (63,3%), embolia sistémica (16,7%), ictus isquémico (16,7%) y arrítmico (13,3%).

En un análisis exploratorio, el uso de anticoagulantes se asoció con una menor mortalidad por todas las causas en mujeres con fibrilación auricular incidente (HRa: 0,43; IC 95%: 0,21 a 0,89).

"El presente estudio apoya el uso de anticoagulantes en el cáncer de mama, ya que la fibrilación auricular se asoció más con la mortalidad cardiovascular que con la mortalidad por cáncer", escribió en un editorial adjunto el Dr. José L. Merino, Ph. D., del Hospital Universitario La Paz, Universidad Autónoma de Madrid, en Madrid, España.[2]

"Esto tiene implicaciones importantes para el médico, que debe sentirse más tranquilo al seguir las recomendaciones generales para la prevención tromboembólica de la fibrilación auricular en esta población. Esto último es particularmente relevante porque hoy en día las pacientes con cáncer de mama con fibrilación auricular a menudo no reciben anticoagulación a pesar de tener la indicación para ello", destacó.

El Dr. Merino señaló que los resultados generales no son generalizables a todos los pacientes con cáncer, dada la edad avanzada de la cohorte, pero se unió al Dr. Guha para pedir una gestión integrada con especialistas de cardiooncología y protocolos, como el proyecto EHRA-PATHS, para atender a los pacientes con cáncer de mama.

Comentando para Medscape Noticias Médicas, el Dr. Deepak Bhatt, maestro en salud pública del Brigham and Women's Hospital Heart & Vascular Center, en Boston, Estados Unidos, señaló: "Este es un análisis muy interesante que destaca una asociación pasada por alto: un mayor riesgo de fibrilación auricular en mujeres después de que se les diagnostica cáncer de mama".

Parte de este exceso de riesgo fue impulsado por factores de riesgo cardiaco convencionales, pero la etapa del cáncer de mama también pareció aumentar el riesgo, agregó. "Este último hallazgo puede deberse a que el cáncer eleva el riesgo cardiovascular en formas que recién ahora estamos comenzando a estudiar y apreciar".

"Asociaciones intrigantes, como en este estudio, son parte de la razón por la que la cardiooncología está creciendo tan rápidamente. Sospecho que la investigación futura encontrará muchas vías interconectadas de trombosis e inflamación que impulsan no solo el riesgo cardiovascular, sino también el riesgo de cáncer", concluyó el Dr. Bhatt.

El estudio fue apoyado en parte por subvenciones de los National Institutes of Health y por la subvención Harold Amos de la American Heart Association-Robert Wood Johnson Foundation. El Dr. Guha cuenta con el apoyo de una subvención de American Heart Association-Strategically Focused Research Network en disparidades en cardiooncología. El Dr. Merino informó subvenciones y honorarios personales de Abbott, Boston Scientific, Medtronic, Microport y Sanofi.

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