"Modelo español de trasplantes" en Latinoamérica

Clarinha Glock

Conflictos de interés

16 de noviembre de 2021

Cuando en 2010 la 63 Asamblea Mundial de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó la resolución World Health Assembly (WHA) nº 63.22 instando a los estados miembros a que adoptaran medidas para que la donación de órganos después del fallecimiento alcanzara su potencial terapéutico máximo, protegiendo a los donadores vivos, España ya había empezado a aplicar cambios que la colocarían como líder mundial en donaciones y trasplantes de órganos, tejidos y células.[1]

"La clave del éxito de nuestro modelo está en las reformas en el sistema de gestión y organización del proceso", explicó la Dra. Beatriz Domínguez-Gil, directora general de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) de España, una agencia vinculada al Ministerio de Sanidad español, creada en 1989 para impulsar la reorganización del sistema de donación y trasplante en este país.

La creación de la Organización Nacional de Trasplantes formó parte de este proceso. Diez años antes se había promulgado la Ley de Trasplantes en este país, que garantizaba el acceso universal a través del sistema sanitario público y preveía el consentimiento presumido para la donación de órganos, señaló la Dra. Domínguez-Gil, que también es presidenta de la Red-Consejo Iberoamericano de Donación y Trasplantes (RCIDT) y representa a España en la Red de Autoridades Competentes de la Comisión Europea en materia de trasplante de órganos, tejidos y células y es miembro del grupo de trabajo para trasplantes organizado por la OMS.

Pero lo que realmente creó una diferencia no fueron las campañas de concientización a la población sobre la donación de órganos ni la Ley de Trasplante, sino el acuerdo para aplicar lo que ahora se denomina "modelo español de trasplantes" en las 17 comunidades autónomas españolas. Desde antes de la creación de la Organización Nacional de Trasplantes hasta 2019, el país pasó de 14 a 49 donadores por millón de habitantes y aunque otras regiones del mundo se han acercado a estas cifras (p. ej., Santa Catarina y Paraná, ambos en Brasil), España sigue en el liderazgo mundial de órganos, en comparación con otros países.

Inicialmente el sistema español se basó en la gestión de un proceso muy complejo como es la donación después del deceso. "Si el sistema no está preparado para la búsqueda sistemática de estas circunstancias no se produce la donación. Es preciso identificar los casos, asegurar la conservación adecuada de los órganos, confirmar el diagnóstico de muerte encefálica, realizar una entrevista familiar y disponer de profesionales capacitados para que se desarrolle todo el proceso", destacó la especialista.

La Dra. Domínguez-Gil detalló que la Organización Nacional de Trasplantes dedica un millón de euros anuales a la formación continua de profesionales que participan directa o indirectamente en este proceso. "En España hay un sistema de remuneración adaptado a las características del programa de donación y trasplante que garantiza la cobertura de los gastos relacionados con los recursos humanos y materiales necesarios para el desarrollo de estas actividades".

En los hospitales habilitados para trasplante hay unidades con coordinadores específicos, casi siempre intensivistas. Mediante el Programa de Garantía de Calidad en el Proceso de Donación, la Organización Nacional de Trasplantes hace una auditoría de todos los fallecimientos en unidades de cuidados intensivos, identificando a las personas que cumplen los requisitos para la donación, si la persona estaba registrada como donador y si no, por qué causa. De este modo obtiene indicadores a nivel nacional. Otro aspecto importante es llegar a la población: "Lo hacemos a través de los medios de comunicación, estando siempre disponibles para entrevistas, aclarando dudas y fomentando la información en donación y trasplante", destacó la especialista.

Una vez consolidado este modelo exitoso y reproducible, España está ahora en otra etapa, con tres líneas de acción. La primera es el trasplante de órganos entre adultos de edad avanzada tanto donadores como receptores, denominado old for old (de adultos de edad avanzada para adultos de edad avanzada).

"Más de 50% de nuestros donadores tiene 60 años o más, 28% más de 70 años y 5% más de 80 años. Son personas que fallecen por accidente vascular cerebral. Estamos logrando trasplantar, con buenos resultados, órganos de personas de más edad para receptores también más adultos de edad avanzada, algo que todavía se hace muy poco en Latinoamérica, pero que se realiza con frecuencia en Europa, que tiene una población envejecida", explicó.

La segunda línea es el desarrollo de técnicas de donación de órganos de personas en asistolia.[2] En general, después de una parada cardiorrespiratoria los órganos quedan sin riego sanguíneo, se deterioran rápidamente y no pueden emplearse para trasplante. España logró un aumento de este tipo de donadores utilizando dispositivos de oxigenación por membrana extracorpórea para conservar los órganos en el cuerpo antes de la extracción y también aparatos ex vivo, para conservar el órgano después de extraerlo.

"Estas técnicas permiten conservar los órganos y evaluarlos antes de que lleguen al receptor", afirmó la Dra. Domínguez-Gil.

La tercera línea es ampliar a los servicios de urgencias el espacio de donadores, que normalmente se limita a las unidades de cuidados intensivos. "Establecemos una vía de colaboración de modo que si una persona está en una situación de muerte inminente o fallece en un servicio de urgencias hospitalario, se notifica al coordinador de trasplante", explicó la médica.

Para lograrlo, los especialistas de urgencias deben recibir formación continua con conocimiento de los protocolos y documentos necesarios y con capacidad para realizar una evaluación de los resultados. La sistematización de estas medidas generó una serie de recomendaciones para facilitar la donación y el trasplante de órganos y para reproducir el modelo en otros países.[3]

Los cursos difunden las buenas prácticas para ampliar las donaciones y los trasplantes en Latinoamérica

Los médicos y los gestores sanitarios latinoamericanos implicados en el trasplante de órganos y tejidos tienen la oportunidad de conocer de cerca el exitoso modelo español y de intercambiar conocimientos con los especialistas. La experiencia de España y de otras regiones que adoptaron el modelo está siendo analizada en cursos y seminarios organizados por la Organización Nacional de Trasplantes y por la Red-Consejo Iberoamericano de Donación y Trasplantes en colaboración con la Organización Panamericana de Salud (OPS).

Mediante el Programa Máster Alianza de la Organización Nacional de Trasplantes, los profesionales de Latinoamérica y de otros países permanecen durante 2 meses en España participando en los cursos de formación y viviendo la rutina de un hospital español, en el cual están tutelados por un coordinador de trasplantes con experiencia. Estos conocimientos se reproducirán después en la práctica en sus países de origen.

Creada en 2005, la Red-Consejo Iberoamericano de Donación y Trasplantes tiene como objetivo reforzar los sistemas nacionales para la organización, regulación y formación de los profesionales relacionados con la donación y el trasplante de órganos, tejidos y células. "La colaboración establecida entre España y Latinoamérica mediante la Red-Consejo Iberoamericano de Donación y Trasplantes permitió desarrollar legislaciones, estructurar sistemas de coordinación en estos países y aumentar 100% la actividad de donación en esta región", afirmó la Dra. Domínguez-Gil.

"Los efectos de la adopción del modelo español en Brasil lograron una experiencia muy positiva en Santa Catarina", confirmó el Dr. Joel Andrade, coordinador de la Central de Trasplantes de este estado, que participó en la edición de 2008 del Programa Máster Alianza y participa en la organización de los cursos de la Red-Consejo Iberoamericano de Donación y Trasplantes y de la OPS. Incluso durante la pandemia de COVID-19, dos estados brasileños consiguieron mantener un nivel alto de donación y trasplante: el estado de Paraná finalizó 2020 con el mejor índice del país, 41,5 donaciones por millón de habitantes, seguido por Santa Catarina, con 39,4 donaciones por millón de habitantes. En los últimos años los dos estados siguen repitiendo este liderazgo. Para el Dr. José Luis Bustos, vicepresidente del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), en Argentina, organismo responsable de regular, coordinar y supervisar las actividades de donación y trasplante de órganos, tejidos y células en este país, la falta de donadores en algunos países de Latinoamérica como Paraguay, República Dominicana y Bolivia, refleja otras carencias: de estructura hospitalaria, de recursos humanos e incluso de decisión política. "Son varios factores", afirmó el Dr. Bustos.

Este médico destacó que la organización del sistema sanitario, el seguimiento, la capacitación de los profesionales y la comunicación, son pilares básicos para garantizar el funcionamiento adecuado del proceso de donación y trasplante. En este contexto surgió el Registro Mercosur de Donación y Trasplante (DONASUR), un registro de las actividades de donación y trasplante de Mercosur, que después se extendió a 17 países latinoamericanos. "Al trazar la relación entre donaciones y trasplantes, el DONASUR ofreció transparencia al sistema", afirmó. Para difundir las buenas prácticas y aumentar el número de donaciones y trasplantes en esta región este médico está organizando un curso virtual en colaboración con la OPS. Dividido en módulos, está previsto que empiece a principios de 2022 y se prolongue durante los próximos 5 años, incorporando todos los pilares del proceso. En la primera fase irá dirigido a gestores y responsables de la toma de decisiones en el área de la salud.

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