Rituximab mejora los síntomas de la esclerosis sistémica en la piel y los pulmones

Neil Osterweil

Conflictos de interés

11 de noviembre de 2021

Rituximab redujo eficazmente la esclerosis cutánea y pareció tener un efecto benéfico sobre la enfermedad pulmonar intersticial en pacientes con esclerosis sistémica en un ensayo clínico aleatorizado.[1]

A las 24 semanas de seguimiento, hubo una mejora significativa en las puntuaciones de grosor total de la piel entre los pacientes que recibieron cuatro infusiones de rituximab una vez a la semana, en comparación con los pacientes que recibieron infusiones de placebo. Entre los pacientes que recibieron rituximab también hubo mejoras pequeñas pero significativas en el porcentaje de capacidad vital forzada. Entre los pacientes que recibieron placebo, la capacidad vital forzada empeoró, informaron el Dr. Ayumi Yoshizaki, de University of Tokyo, en Tokio, Japón, y sus colaboradores.

"Se considera que la esclerosis sistémica tiene muchas necesidades médicas insatisfechas debido a su mal pronóstico y la falta de tratamientos satisfactorios y efectivos", dijo en el Congreso Anual del American College of Rheumatology Convergence 2021, que se realizó en línea.

"Varios estudios clínicos han sugerido que la terapia de depleción de células B con el anticuerpo anti-CD20 rituximab es eficaz en el tratamiento de la fibrosis cutánea y pulmonar de la esclerosis sistémica. Sin embargo, ningún ensayo aleatorizado controlado con placebo ha podido confirmar la eficacia de rituximab en la esclerosis sistémica", dijo el Dr. Yoshizaki.

Un reumatólogo que actualmente lleva a cabo un ensayo iniciado por un investigador en el que los pacientes con esclerosis sistémica están recibiendo tratamiento con rituximab seguido de belimumab comentó a Medscape Noticias Médicas que encontraba los datos "muy interesantes".

"Hay muchas razones para pensar que las células B podrían ser importantes en la esclerosis sistémica y de hecho, es por eso que nuestro grupo había realizado anteriormente un ensayo iniciado por un investigador con belimumab hace años", señaló el Dr. Robert Spiera, director de Scleroderma, Vasculitis, and Myositis Center del Hospital for Special Surgery, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos.[2]

Ensayo aleatorizado

El Dr. Yoshizaki y sus colaboradores realizaron el ensayo DESIRES, aleatorizado y controlado con placebo en cuatro hospitales de Japón para evaluar la seguridad y eficacia de rituximab para el tratamiento de la esclerosis sistémica.[1]

En el ensayo iniciado por el investigador, se incluyeron pacientes de 20 a 79 años que cumplían con los criterios de clasificación de la American College of Rheumatology y la European Alliance of Associations for Rheumatology para la esclerosis sistémica y que tenían una puntuación de piel en la Escala de Rodnan Modificada (mRSS) ≥ 10 y una esperanza de vida ≥ 6 meses. Los participantes fueron asignados al azar para recibir infusiones con rituximab 375 mg/m2 o placebo una vez a la semana durante 4 semanas. Los pacientes y los médicos estaban cegados a la asignación del tratamiento.

El ensayo incluyó a 56 pacientes (51 mujeres, cinco hombres). De todos los pacientes incluidos, 27 de 28 los asignados para recibir rituximab y 22 de los 28 asignados para recibir placebo se sometieron al menos a una infusión y completaron 24 semanas de seguimiento.

El cambio absoluto en la Escala de Rodnan Modificada a las 24 semanas después del inicio del tratamiento, que fue el criterio de desenlace principal, fue de -6,30 en el grupo de rituximab, en comparación con +2,14 en el grupo placebo, una diferencia de -8,44 (p < 0,0001).

En un análisis de subgrupos, rituximab fue superior al placebo independientemente de la duración de la enfermedad, el tipo de enfermedad (esclerosis sistémica cutánea difusa o cutánea limitada), la recepción previa de corticosteroides sistémicos o inmunosupresores, o de tener niveles de proteína C reactiva < 0,3 mg/dl o ≥ 0,3 mg/dl.

Sin embargo, no hubo un beneficio significativo con rituximab para los pacientes con Escala de Rodnan Modificadainicial ≥ 20 o para aquellos sin enfermedad pulmonar intersticial al inicio del estudio.

También hubo evidencia de que rituximab redujo la fibrosis pulmonar. Para los pacientes asignados al fármaco activo, el cambio absoluto en la capacidad vital forzada a las 24 semanas fue de + 0,09% del valor previsto, en comparación con -3,56% para los pacientes que recibieron placebo (p = 0,044).

Los investigadores también observaron evidencia radiográfica de mejoría pulmonar. El cambio absoluto en el porcentaje de campo pulmonar ocupado con sombras intersticiales fue del -0,32% en el grupo de rituximab, frente a + 2,39% en el grupo de placebo (p = 0,034). Sin embargo, no hubo diferencias significativas entre los grupos en el cambio absoluto en la capacidad de difusión del pulmón para el monóxido de carbono.

Los eventos adversos que ocurrieron con más frecuencia con rituximab incluyeron mucositis oral, diarrea y disminución del recuento de neutrófilos y glóbulos blancos.

Resultados convincentes

"Lo que pienso que hizo el estudio japonés fue brindar una prueba de concepto mucho más convincente que la que existe", manifestó el Dr. Spiera a Medscape Noticias Médicas.

"Ha habido algunas experiencias preliminares que han sido alentadoras con rituximab en la esclerodermia, la mayoría de las cuales han sido de etiqueta abierta", agregó.

También se refirió a un estudio retrospectivo de EUSTAR, el grupo europeo de ensayos e investigación sobre esclerodermia, que indicó que los pacientes que habían recibido previamente rituximab parecían haber tenido mejores resultados que los pacientes que habían sido tratados con otras terapias.[3]

El Dr. Spiera agregó que aun cuando estaba contento de ver los datos de un ensayo aleatorizado y controlado con placebo en esta población, se sentía incómodo con la idea de dejar a los pacientes sin tratamiento durante 6 meses.

"Desde el punto de vista de alguien que quiere saber qué estrategias podrían ser prometedoras, esto es genial para nosotros, pero no hubiera diseñado el estudio de esa manera", destacó.

Los resultados del estudio se publicaron anteriormente en The Lancet Rheumatology.[4]

El estudio fue apoyado por subvenciones de Japan Agency for Medical Research and Development y Zenyaku Kogyo Company. El Dr. Yoshizaki ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente. El Dr. Spiera ha recibido una subvención/apoyo para la investigación y ha sido consultor de Roche/Genentech, estuvo involucrado en la creación de rituximab y ha recibido compensaciones de otras empresas.

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