REVISIÓN

Acné en hombres transgénero: definiciones y claves terapéuticas

Dra. Zaira Dennis Chávez López

Conflictos de interés

9 de noviembre de 2021

El término transgénero describe una situación donde la identidad de género de un individuo difiere de la anatomía sexual externa al nacer. Existen múltiples terapias adyuvantes para el paciente que desea llevar a cabo la transición de género, tales como terapia hormonal, depilación, terapia del habla e incluso cirugías afirmativas de sexo.[1]

Al referirnos a un hombre transgénero hablamos de una persona asignada al sexo femenino al nacer que no necesariamente se somete a realizar una transición médica o quirúrgica para identificarse plenamente a sí misma como hombre, a pesar de sentir una disonancia entre su identidad de género y el sexo que se le asignó al nacer. No todos los hombres transgénero tienen la misma idea de lo que significa "ser hombre" y por esto cada uno se siente cómodo en distintos estadios de su transición. Esto significa que no todos los hombres transgénero quieren tener una cirugía de reasignación genital ni todos desean tomar hormonas.[2]

Dependiendo de los objetivos de los pacientes, la terapia hormonal y los procedimientos de afirmación de género, tanto quirúrgicos como no invasivos, podrían mejorar la alineación de las características físicas de estos pacientes con el género que eligen expresar.[3]

Efectos dermatológicos del uso de testosterona

El tratamiento con testosterona, pilar de la terapia hormonal masculinizante, tiene varios objetivos, por ejemplo, producir el sentimiento interno de masculinidad que crea la hormona; otros consisten en promover el desarrollo de características sexuales secundarias masculinas y mejorar la percepción social de estos pacientes como hombres, lo que en última instancia sirve para mejorar su sentido de seguridad, confianza en sí mismos y síntomas de disforia de género.[4]

Algunos pacientes no tratan de ser percibidos como hombres, sino más bien como más masculino/andrógino. La testosterona estimula el crecimiento del vello facial y corporal e interviene en el aumento muscular, redistribución de la grasa con patrones masculinos, además de la profundización de la voz, aumento del clítoris y atrofia vaginal. La terapia masculinizante causa la supresión de estrógenos y con ello el posterior cese del sangrado uterino.[5]

Algunos pacientes experimentan aumento en la gravedad del acné en cara y espalda, incluso en algunos casos también se presenta alopecia androgenética, razón por la cual los dermatólogos pueden ser de gran utilidad tanto en la transición de género como en el manejo de los efectos adversos asociados a estas terapias.[6]

Acné

El acné vulgar constituye una enfermedad cutánea común y crónica caracterizada por la formación de comedones, pápulas, pústulas, nódulos y quistes. La obstrucción de folículos capilares, el aumento de la producción de sebo en la piel y la respuesta inflamatoria provocada por Cutibacterium acnes contribuyen a su desarrollo. Los andrógenos incrementan la producción de sebo por las glándulas sebáceas, lo cual puede llevar a la exacerbación del acné.[6,7]

Varios estudios refieren que el acné inducido por andrógenos en estos pacientes generalmente alcanza su punto máximo a los 6 meses de tratamiento y comienza a disminuir después del primer año.[7,8]

La literatura no es concluyente acerca de la incidencia de acné en hombres transgénero con reportes que varían de 0% a 94%. Van Dijk y sus colaboradores reportan un estudio en 193 hombres transgénero con edad media de 23 años que recibieron terapia hormonal androgénica evaluando al inicio y después de 3, 6 y 12 meses con reporte de un aumento progresivo de acné posterior al inicio de la terapia hormonal, alcanzando un pico máximo a los 6 meses y continuando alto en comparación con el valor basal después de 12 meses de terapia.[7]

Park y sus colaboradores presentan un estudio con 55 hombres transgénero donde como criterio de inclusión ningún paciente presentaba antecedente de haber padecido acné; en esta cohorte 9% de los pacientes desarrolló acné posterior a 3 meses en tratamiento hormonal y luego de 6 meses ya sumaban 18%; después de 24 meses 38% de los pacientes había desarrollado acné en algún momento dentro del periodo de estudio, revelando que el acné se asoció significativamente con niveles séricos de testosterona superiores a 630 ng/dl.[8]

La elección del tipo y la dosis de hormonas aún no se han establecido debido a la falta de ensayos controlados aleatorios y estudios comparativos, por lo que actualmente se utiliza una gran variedad de preparaciones hormonales, como testosterona undecanoato, enantato de testosterona y cipionato de testosterona, entre otros.

El objetivo es mantener las concentraciones séricas de testosterona en el rango fisiológico para los hombres; El monitoreo endocrino es importante para mantener las concentraciones séricas de aproximadamente 400 a 800 ng/dl (13,9 a 27,7 nmol/l). En los pacientes que reciben inyecciones de testosterona los niveles mínimos deben estar hacia el extremo inferior de este rango, mientras que los niveles máximos no deben exceder 1.000 ng/dl (34,7 nmol/l).[9]

Al igual que en el tratamiento de personas cisgénero (no transgénero), las terapias tópicas y los antibióticos sistémicos se consideran tratamientos de primera línea para el acné. Sin embargo, estos fármacos pueden ser insuficientes para el tratamiento completo de las lesiones de acné inducidas por andrógenos y a menudo se requiere una intensificación en las dosis.[10,11]

La administración de isotretinoína sistémica puede ser particularmente efectiva en el tratamiento del acné inducido por testosterona a través del antagonismo de los efectos de los andrógenos a nivel de la glándula sebácea, inhibiendo la proliferación y diferenciación de sebocitos, lo que resulta en atrofia y disminución de la producción de sebo.[12,13]

La terapia hormonal adyuvante para el control de acné puede ser útil en mujeres cisgénero, pero en el caso de los hombres transgénero puede interactuar con los efectos deseados de la testosterona, debido a esto, es importante llevar a cabo una conversación directa con el médico que supervisa el tratamiento hormonal masculinizante del paciente antes de iniciar cualquier tratamiento hormonal para el acné.[14,15]

Si se utilizan agentes hormonales, como etinilestradiol con norgestimato, noretindrona o drospirenona para combatir el acné en hombres transgénero, es importante posponerlos hasta que los efectos masculinizantes de la terapia hormonal hayan alcanzado su efecto máximo, lo que puede ocurrir hasta 2 años después del inicio de la testosterona.[15,16]

Padecimientos como la ictericia colestásica y la peliosis hepática se han asociado históricamente con preparaciones orales que utilizan andrógenos 17-alquilados, que por tanto, ya no se emplean. No obstante, es justificada la vigilancia frecuente en pacientes que reciben una combinación de cualquier formulación de testosterona con isotretinoína.[17,18]

Actualmente la evidencia no respalda la asociación entre depresión y uso de isotretinoína. No obstante, las tasas de depresión en las personas transgénero siguen siendo más altas que las de personas cisgénero, por lo cual es importante proporcionar vigilancia y seguimiento de síntomas depresivos, especialmente en personas transgénero que experimentan efectos adversos de la terapia hormonal.[19] La evidencia actual sugiere efectos positivos del tratamiento con isotretinoína en los síntomas de ansiedad y depresión.[20]

El riesgo de teratogenicidad es un factor que debe tomarse en cuenta, ya que la terapia hormonal masculinizante no ha sido evaluada en términos de su eficacia como anticonceptivo, por lo que los hombres transgénero todavía se consideran en riesgo de embarazo, incluso aunque ya no presenten menstruación.[21,22]

Punto clínico

Es importante señalar que la identidad de género no implica orientación sexual o comportamiento. Por esta razón, es imprescindible realizar una historia clínica cuidadosa antes de iniciar cualquier tratamiento para el acné con potencial teratogénico. La creación de un entorno inclusivo para todas las identidades de género puede sentar las bases para una relación abierta entre médico y paciente.

Siga a la Dra. Zaira Dennis Chávez López de Medscape en español en Instagram @dra.dennisderma.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Contenido relacionado

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....