El sistema circadiano está implicado en el empeoramiento nocturno del asma

Marilynn Larkin

Conflictos de interés

30 de septiembre de 2021

NUEVA YORK, USA. El sistema circadiano desempeña un papel importante en el empeoramiento nocturno del asma, independientemente del sueño y otros ciclos diarios de conducta o ambientales, según demostraron experimentos de laboratorio en 17 pacientes con la enfermedad.[1]

"Hasta ahora nunca se había resuelto si este empeoramiento nocturno del asma es causado por conductas nocturnas (acostarse y dormir), exposiciones a factores ambientales nocturnos (temperaturas más frías y alergenos en la ropa de cama) o efectos del reloj interno del cuerpo (sistema circadiano)", comentaron a Reuters Health el Dr. Frank Scheer, del Brigham and Women's Hospital, en Boston, y el Dr. Steven Shea, del Oregon Institute of Occupational Health Sciences, en Portland, ambos en Estados Unidos

"Utilizamos de referencia dos protocolos circadianos complementarios y altamente controlados en el laboratorio que permiten investigar la influencia separada del sistema del reloj circadiano endógeno, aislado de las influencias ambientales y de la conducta, como los ciclos de sueño/vigilia, reposo/actividad, oscuridad/luz y ayuno/comida", explicaron.

"Los dos protocolos demostraron el mismo resultado: que la función pulmonar y la resistencia de las vías respiratorias están sujetas a una fuerte influencia del ritmo circadiano y que alcanzan su máxima actividad durante la noche circadiana. Las implicaciones clínicas fueron resaltadas por el uso de medicación de rescate también bajo control del reloj circadiano y alcanzaron su punto máximo durante la noche biológica", señalaron.

Según se comunicó en Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, el equipo estudió a 17 pacientes con asma que no estaban tomando esteroides, pero que utilizaron broncodilatadores en dos protocolos durante los cuales se vigilaron de manera continua función pulmonar, síntomas de asma y uso del broncodilatador.

En el protocolo de "rutina constante" los participantes invirtieron 38 horas continuamente despiertos, en una postura constante y bajo condiciones de iluminación tenue, con refrigerios idénticos cada dos horas.

En el protocolo de "desincronía forzada" los participantes se sometieron a un ciclo recurrente de sueño/vigilia de 28 horas durante una semana en condiciones de iluminación tenue, con todos los comportamientos programados de manera uniforme en el transcurso del ciclo.

Los dos protocolos revelaron un efecto de los ritmos circadianos, observándose la función más baja durante la noche biológica, alrededor de las 4:00 a. m.; el hallazgo "reveló una exacerbación nocturna del asma por lo general inadvertida u oculta por el sueño", señalaron los autores.

Además descubrieron un ritmo circadiano en el uso del broncodilatador de rescate con base en los síntomas, según el cual el uso del inhalador era cuatro veces más probable durante la noche circadiana que durante el día.

Utilizando un modelo matemático, encontraron influencias aditivas sobre el asma del sistema circadiano más efectos del sueño y de otros comportamientos o ambientales, lo que indica que estos factores en conjunto pueden contribuir a empeorar el asma.

Los Dres. Scheer y Sea señalaron: "El descubrimiento de una influencia clave del reloj biológico en la gravedad del asma puede ayudar a desarrollar nuevos enfoques terapéuticos para el asma, como modificar el horario de la medicación (cronoterapia) para minimizar los efectos secundarios y maximizar la eficacia, reorientar fármacos/tratamientos en curso para dirigirlos a objetivos cronológicos o corriente abajo y desarrollar nuevos fármacos dirigidos al sistema circadiano o a objetivos corriente abajo del sistema circadiano con el fin de limitar el descenso nocturno de la función pulmonar inducido por el ritmo circadiano".

"Los hallazgos también tendrían relevancia para los trabajadores de turnos nocturnos que están despiertos y activos en horarios circadianos inusuales. Desearíamos determinar cuáles individuos están en riesgo particular", concluyeron.

El Dr. Garret FitzGerald, decano asociado para Investigación Traslacional y director del Institute for Translational Medicine and Therapeutics en la University of Pennsylvania Perelman School of Medicine, comentó a Reuters Health que los autores "han desentrañado los detalles de un fenómeno por mucho tiempo reconocido".

"Pudieron separar las contribuciones independientes y complementarias de los ritmos biológicos endógenos, como los controlados por relojes moleculares, de los ritmos de sueño y conductuales que reflejan cambios ambientales en el ciclo de 24 horas. Aclaran la evidencia para la segregación, pero la coincidencia de estos ritmos ofrece la posibilidad de intervenciones terapéuticas diferentes y complementarias, como el horario de tratamiento farmacológico y actividades como el ejercicio", agregó.

"Esta investigación refinada ilustra la potencia de fenotipificar profundamente pequeños números de individuos para revelar mecanismos y refinar hipótesis que se puedan evaluar a escala en estudios de población y en estudios clínicos prospectivos", concluyó el Dr. FitzGerald.

Traducido y adaptado por el equipo de Medscape en español.

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