Los agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón son una buena opción de tratamiento para la diabetes de tipo 2

Lorraine L. Janeczk 

Conflictos de interés

24 de septiembre de 2021

NUEVA YORK, USA. Independientemente de su estructura molecular exacta, los agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón (GLP-1) tienen beneficios cardiacos y renales y reducen la mortalidad por todas las causas en la diabetes de tipo 2, según muestra una nueva revisión sistemática y metanálisis.[1]

"Los efectos cardioprotectores de los agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón humano derivados de la exendina-4, que incluyen disminuciones del riesgo de ingreso hospitalario por insuficiencia cardiaca y peor función renal, representan una oportunidad de tratamiento importante para reducir la morbilidad y la mortalidad en pacientes con diabetes de tipo 2", afirmaron los investigadores en su artículo publicado en The Lancet Diabetes and Endocrinology.

El Dr. Naveed Sattar, de la University of Glasgow, en Glasgow, Reino Unido, y sus colaboradores, hicieron una búsqueda en la literatura de estudios aleatorizados controlados que incluyeron más de 500 pacientes adultos con diabetes de tipo 2. Los criterios principales de valoración fueron fallecimiento por causas cardiovasculares, ictus no mortal e infarto de miocardio no mortal y se incluyeron agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón tanto inyectables como orales.

Ocho estudios, con un total de más de 60.080 pacientes, cumplieron los criterios de inclusión y en el análisis se incorporaron nuevos datos del estudio AMPLITUDE-O.

En general, los agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón redujeron los eventos cardiovasculares adversos mayores en 14% (hazard ratio [HR]: 0,86; p < 0,0001), sin diferencias significativas entre la homología estructural del agonista u otros ocho subgrupos.

Los agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón también redujeron 12% la mortalidad por todas las causas (HR: 0,88; p = 0,0001), 11% los ingresos hospitalarios por insuficiencia cardiaca (HR: 0,89; p = 0,013) y 21% una variable renal compuesta (HR: 0,79; p < 0,0001), sin que aumentara el riesgo de hipoglucemia grave, problemas pancreáticos o retinopatía.

El Dr. Tanaz Moin, de la David Geffen School of Medicine at the University of California, en Los Ángeles, Estados Unidos, quien estudia las intervenciones terapéuticas en la diabetes, comentó: "Los agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón han transformado nuestro enfoque en el tratamiento de la diabetes al ofrecer nuevos mecanismos para lograr un mejor control de la glucemia y otros beneficios, como la reducción de peso y la protección frente a la mortalidad cardiovascular".

"Este estudio refuerza lo que ya sabemos que es uno de los principales beneficios de los agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón y proporciona más datos que respaldan su uso en pacientes con diabetes de tipo 2. Es tranquilizante ver que la incidencia de efectos secundarios, como hipoglucemia grave, pancreatitis y retinopatía, no fue diferente entre el tratamiento con agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón y el placebo", manifestó a Reuters Health el Dr. Moin, quien no intervino en el estudio.

"Este estudio tiene varias fortalezas, como son el número de estudios de alta calidad incluidos y las estimaciones de los efectos combinados entre varios subgrupos de interés. Sin embargo, los autores señalaron que no evaluaron el sesgo de publicación o los efectos secundarios digestivos", destacó.

El Dr. E. Dale Abel, profesor de medicina interna en el University of Iowa Carver College of Medicine, en Iowa City, Estados Unidos, manifestó a Reuters Health: "Los datos siguen apoyando la importancia de los agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón como una clase de antidiabéticos que tienen potentes cualidades cardioprotectoras".

"Encontrar un beneficio en la insuficiencia cardiaca y la nefropatía crónica fue inesperado, con base en los resultados previos de estudios anteriores", señaló el Dr. Abel, quien tampoco intervino en el estudio. "Los resultados indican que el efecto beneficioso en estos campos es más pequeño que los observados en estudios en que se utilizan inhibidores del cotransportador de sodio y glucosa de tipo 2, que se observaron robustamente en estudios más pequeños".

El Dr. Abel advirtió que puesto que es un metanálisis, "los resultados generales podrían estar sesgados por los resultados de los estudios añadidos más recientemente. Por consiguiente, aunque muy sugestivos, no demuestran que los efectos beneficiosos descritos sean igualmente aplicables a todas las clases".

En un editorial relacionado, el Dr. Darren K. McGuire, del University of Texas Southwestern Medical Center en Dallas, y la Dra. Neha J. Pagidipati, del Duke University Medical Center, en Durham, Carolina del Norte, escribieron:[2] "Lamentablemente los agonistas del receptor del péptido 1 similar al glucagón siguen infrautilizándose en la práctica clínica contemporánea. Parte de esta infrautilización sin duda se debe a la barrera de costo debido a que estos fármacos son demasiado costosos e inaccesibles para una gran proporción de los pacientes con diabetes de tipo 2".

Recomendaron que "los esfuerzos sistemáticos dirigidos a la educación y la implementación de estos agentes eficaces sean una prioridad para médicos, investigadores y financiadores por igual".

El Dr. Sattar no respondió a peticiones de comentario.

El estudio no fue financiado. Todos los autores declararon vínculos económicos con los laboratorios productores.

Traducido y adaptado por el equipo de Medscape en español.

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