La contaminación atmosférica es la segunda causa principal de cáncer de pulmón

Liam Davenport

Conflictos de interés

22 de septiembre de 2021

La contaminación del aire es la segunda causa principal de cáncer de pulmón a nivel mundial, después del tabaquismo, señalan los resultados de un nuevo análisis. Los investigadores hacen un llamado para una acción concertada.[1]

Los nuevos datos demuestran que la tasa de decesos por cáncer pulmonar atribuibles a la contaminación atmosférica varía ampliamente entre los países. Serbia, Polonia, China, Mongolia y Turquía son de los más afectados. El análisis demuestra una asociación entre los decesos por cáncer de pulmón y la proporción de energía nacional que se produce a partir del carbón.

"Sin embargo, el tabaquismo y la contaminación del aire son causas importantes de cáncer de pulmón y ambos deben eliminarse para ayudar a prevenir esta enfermedad y salvar vidas", comentó la presentadora del estudio, Dra. Christine D. Berg, excodirectora del National Lung Screening Trial.

"Como profesionales del cáncer de pulmón podemos mitigar los efectos de la contaminación del aire como causa del cáncer pulmonar al hablar a favor de las normas de energía limpia", indicó.

La Dra. Berg presentó el nuevo análisis el 9 de septiembre en la World Conference on Lung Cancer (WCLC) de 2021, organizada por la International Association for the Study of Lung Cancer (IASLC).

Recibió con beneplácito la reciente declaración emitida por la International Association for the Study of Lung Cancer en apoyo al Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul, que tuvo lugar el 7 de septiembre. Fue un llamado a la acción que resaltó la necesidad de más esfuerzos para mejorar la calidad del aire a fin de proteger la salud humana.

Los hallazgos del nuevo análisis son "deprimentes", comentó el Dr. Joachim G. J. V. Aerts, Ph. D., del Departamento de Enfermedades Pulmonares del Erasmus University Medical Center, en Róterdam, Países Bajos.

Ahora está claro que la contaminación atmosférica tiene un impacto no solo en la incidencia de cáncer de pulmón, sino también en su pronóstico, añadió.

De hecho, investigación previa demostró que cada incremento de 10 mg/m3 de partículas de 2,5 mg de tamaño se asoció con un aumento de 15% a 27% en la mortalidad por cáncer de pulmón.[2] No hubo diferencias en las tasas entre mujeres y hombres.

Una cuestión clave, señaló el Dr. Aerts, es aclarar si sería beneficiosa la reducción de la contaminación del aire.

Las iniciativas para reducir la contaminación del aire en las últimas décadas en Reino Unido no han dado lugar a una disminución de los decesos por cáncer de pulmón. Esto se debe al aumento de la esperanza de vida; los individuos han estado expuestos a la contaminación por más tiempo, aun cuando sean niveles más bajos, puntualizó.

Debido a los confinamientos durante la pandemia de COVID-19, se han reducido considerablemente los viajes. Esto ha dado por resultado una disminución espectacular de la contaminación del aire "y ha traído consigo una disminución en el número de niños nacidos con bajo peso al nacer", destacó el Dr. Aerts.

Cabe esperar que también se observe un beneficio en relación con otras enfermedades, añadió.

El llamado a la acción para reducir la contaminación atmosférica tiene "gran importancia", añadió, agregando que la atención debe enfocarse en medidas preventivas globales, nacionales, locales y personales.

"Es momento de unir fuerzas para 'limpiar el aire'", agregó.

La presentación de la Dra. Berg tuvo una recepción cálida en los medios sociales.

Fue "fabulosa", comentó el Dr. Eric H. Bernicker, director de oncología torácica médica en el Houston Methodist Cancer Center, en Houston, Estados Unidos.

"Los oncólogos torácicos deben añadir la contaminación del aire a las cosas por las que abogan; tenemos voz y voto importantes aquí", añadió.

Es "muy importante comprender que la contaminación del aire es un carcinógeno humano", comentó Ivy Elkins, una sobreviviente de cáncer de pulmón y defensora y cofundadora del EGFR Resisters Lung Cancer Patient Group.

"¡Todo lo que necesitas son pulmones para contraer cáncer de pulmón!", destacó.

Contribución de la contaminación atmosférica al cáncer de pulmón

En su presentación, la Dra. Berg resaltó que el cáncer de pulmón es la principal causa de fallecimientos por cáncer en todo el mundo, aunque la distribución entre los países "depende de los patrones de tabaquismo históricos y actuales y de las características demográficas de la población".

En general, datos del GLOBOCAN 2018 indican que a nivel anual hay aproximadamente 2,1 millones de nuevos casos de cáncer de pulmón y casi 1,8 millones de decesos por cáncer de pulmón en el mundo.[3]

En un estudio reciente se estimó que a nivel mundial 14,1% de los fallecimientos por cáncer de pulmón, inclusive en personas que nunca han fumado, está vinculado directamente con la contaminación del aire.[4]

La Dra. Berg destacó que esto determina que sea "la segunda causa principal de cáncer de pulmón" después del tabaquismo.

La cifra es un poco más baja en Estados Unidos, donde alrededor de 4,7% de los decesos anuales por cáncer de pulmón son directamente atribuibles a la contaminación. Sin embargo, con "los incendios forestales vamos a ver que la contaminación del aire es cada vez más una carga", predijo.

Asimismo, señaló que la International Agency for Research on Cancer clasifica la contaminación del aire exterior, en especial por partículas, como un carcinógeno humano con base en los datos de una asociación con el cáncer de pulmón.

Se considera que los depósitos directos y los efectos locales de las partículas conducen a daño oxidativo e inflamación crónica leve. Estos a su vez dan lugar a cambios moleculares que afectan al ADN y la transcripción de genes e inhiben la apoptosis, todo lo cual da por resultado el desarrollo de lesiones cancerosas, explicó.

Sintetizando varias estimaciones sobre la carga global de enfermedad, la Dra. Berg y sus colaboradores calcularon que en 2019 la tasa de fallecimientos por cáncer de pulmón atribuibles a partículas en personas de 50 a 69 años fue más alta en Serbia (36,88 decesos atribuibles por 100.000).

Después fue Polonia, con una tasa de 27,97 por 100.000, seguida de China con 24,63 por 100.000, Mongolia, con 19,71 por 100.000 y Turquía, con 19,2 por 100.000.

Las principales fuentes de contaminación del aire en los países más afectados fueron transporte, cocinar alimentos en interiores y fuentes de energía, dijo.

En Serbia 70% de la producción de energía fue a partir del carbón. Esta cifra fue de 74% en Polonia, 65% en China, 80% en Mongolia, 35% en Turquía y 19% en Estados Unidos.

En la fecha del análisis solo 17,3% de los adultos estadounidenses era fumador y la concentración de partículas de 2,5 mm en el aire fue de 9,6% mg/m3. Estas dos tasas son muy inferiores a las observadas en países más gravemente afectados.

"Sin embargo, 40% de la energía ahora proviene de gas natural, que sigue siendo un contaminante y una fuente de metano. Es un gas de efecto invernadero muy potente" concluyó la Dra. Berg.

No se refirió ninguna financiación para el estudio. La Dra. Berg tiene relaciones con GRAIL Inc. y Mercy BioAnalytics, LLC. El Dr. Aerts tiene relaciones con Amphera, AstraZeneca, Bayer, BIOCAD, BMS, Eli-Lilly y Roche.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....