Los objetivos del tratamiento para los tumores neuroendocrinos son muy diferentes que para otros cánceres

Pam Harrison

Conflictos de interés

14 de septiembre de 2021

Los pacientes con tumores neuroendocrinos no metastásicos pueden vivir por años y tienen más probabilidades de fallecer por una causa no relacionada con el cáncer que por su cáncer, indican nuevos datos de un estudio retrospectivo de una cohorte basada en la población.[1]

"Los tumores neuroendocrinos son únicos en dos aspectos. En primer lugar, tienen un crecimiento lento, lo que significa que los pacientes pueden vivir por años con un tumor neuroendocrino aun cuando se haya diseminado a más de un órgano", comentó a Medscape Noticias Médicas la primera autora, Dra. Julie Hallet, de University of Toronto, en Toronto, Canadá.

"En segundo lugar, son capaces de producir hormonas que pueden hacer que las personas afectadas por ellos se sientan bastante mal, pero debido a que pueden vivir por mucho tiempo aun con la enfermedad activa, esto significa que los objetivos del tratamiento para los tumores neuroendocrinos son muy diferentes que para otros cánceres; a menudo no podemos curar el cáncer, pero es posible controlar el volumen tumoral, así como la cantidad de hormonas que produce el tumor", destacó.

"Nuestros resultados demuestran que algunos pacientes con tumores neuroendocrinos no metastásicos tienen más probabilidades de fallecer por otras causas que por el tumor neuroendocrino y es decisivo informar de esto a los pacientes y tomar decisiones en relación con el tratamiento, pues es importante asegurarse de que este no conlleve más riesgo que el propio tumor neuroendocrino", comentó la Dra. Hallet.

Por ejemplo, pacientes que tienen tumores neuroendocrinos pequeños en el páncreas, el estómago o el recto podrían ser objeto de seguimiento en vez de someterlos a procedimientos quirúrgicos invasivos, pues el riesgo de mortalidad quirúrgica podría ser más alto que el riesgo de mortalidad por el propio tumor neuroendocrino, explicó.

El estudio fue publicado en el número de agosto de Journal of the National Comprehensive Cancer Network.

En su comentario sobre los hallazgos, la Dra. Whitney Goldner, vicepresidenta del panel de la guía de la National Comprehensive Cancer Network para los tumores neuroendocrinos, consideró que los hallazgos "esclarecen de manera importante" el problema complejo de predecir la sobrevida a largo plazo y los factores relacionados con la misma en pacientes con tumores neuroendocrinos.

"Los tumores neuroendocrinos son un grupo muy heterogéneo de tumores malignos, por lo que requieren recomendaciones de tratamiento individualizado para cada sitio de tumor primario y es útil conocer los diferentes patrones de mortalidad específica y no específica del cáncer en relación con el sitio primario del tumor, así como otros factores que contribuyen", señaló la Dra. Goldner.

Asimismo, la especialista añadió que los nuevos resultados ayudarán a fundamentar futuras guías relacionadas con el seguimiento y el tratamiento de diferentes tumores neuroendocrinos y permitirá a los médicos abordar de manera más precisa el asesoramiento sobre estos en sitios específicos.

Criterio principal de valoración

En el estudio se analizaron datos de 8.607 pacientes con diagnóstico de tumores neuroendocrinos establecido entre enero de 2001 y diciembre de 2015. El sitio del tumor primario más común fue broncopulmonar en 22,8% de la cohorte, seguido de intestino delgado (19,3%) y recto (14,4%). Un poco más de 42% de la cohorte tenía metástasis.

"Nuestro criterio principal de valoración fue el deceso después del diagnóstico de tumores neuroendocrinos, clasificado como específico de cáncer o no debido a cáncer", señalaron la Dra. Hallet y sus colaboradores.

A los 5 años, 67,1% de los pacientes de la cohorte en general continuaba con vida, mientras que a los 10 años, 55,1% todavía vivía. En general, teniendo en cuenta a todos los pacientes en conjunto, el riesgo de fallecimiento específico de cáncer fue más elevado que el de deceso no debido a cáncer, informaron los autores. Por ejemplo, a los 5 años 27,3% de los pacientes había fallecido por una causa debida al cáncer, en comparación con solo 5,6% de los pacientes que habían fallecido por una causa no relacionada con cáncer. A los 10 años las tasas de mortalidad fueron de 34,5% frente a 10,3%, respectivamente.

Sin embargo, las tasas de fallecimientos relacionadas o no con el cáncer variaron dependiendo de que los pacientes tuvieran metástasis, señalaron los investigadores.

Entre los pacientes con enfermedad metastásica "los riesgos de fallecimiento debido al cáncer en gran medida superaron a los de deceso no debido a cáncer inmediatamente después del diagnóstico", afirmaron la Dra. Hallet y sus colaboradores. De hecho, solo después de 8 años a partir del diagnóstico el riesgo de causas de fallecimiento no relacionado con el cáncer superó un poco al de aquel relacionado con la enfermedad (11,7% frente a 10,2%, respectivamente) a los 10 años, añadieron.

También se observaron diferentes patrones de mortalidad dependiendo de que el tumor neuroendocrino primario hubiera ocurrido antes de que produjera metástasis.

Tabla 1. Mortalidad a 5 y 10 años según sitio de tumores neuroendocrinos primario

Sitio de tumores neuroendocrinos primario Tasa de mortalidad a 5 años Tasa de mortalidad a 10 años

Tumor neuroendocrino broncopulmonar

36,4%

42,7%

Tumor neuroendocrino pancreático

34,8%

48,4%

Tumor neuroendocrino colónico

21,4%

26,6%

Para los tumores neuroendocrinos no metastásicos, la incidencia acumulada y la mortalidad debida a cáncer fueron de hecho más bajas que la mortalidad por causas no debidas al cáncer. Por ejemplo, en el caso de los tumores neuroendocrinos gástricos no metastásicos, 10,4% de los pacientes había fallecido por una causa no relacionada con el cáncer, en comparación con solo 5,8% de los pacientes que fallecieron por una causa relacionada con el cáncer. A los 10 años, 18,9% de los pacientes con un tumor neuroendocrino gástrico no metastásico había fallecido de una causa no relacionada con cáncer, en comparación con 9% de los que fallecieron por una causa relacionada con el cáncer.

"Lo mismo se observó para los tumores neuroendocrinos del intestino delgado no metastásicos", informaron la Dra. Hallet y sus colaboradores. A los 5 años 13% había fallecido por una causa no relacionada con el cáncer, en comparación con 4,7% de los que habían fallecido por una causa debida al cáncer. A los 10 años, 22,4% de aquellos con un tumores neuroendocrinos del intestino delgado no metastásico había fallecido por una causa no relacionada con el cáncer, en comparación con 8,6% de los que habían fallecido por una causa debida al cáncer.

Se observó el mismo patrón para los pacientes con tumores neuroendocrinos colónico y rectal no metastásico.

Tabla 2. Tumores neuroendocrinos colónicos frente a rectales: mortalidad no relacionada con cáncer y relacionada con cáncer

 

No relacionada con el cáncer Relacionada con el cáncer

 

Tasa de mortalidad a 5 años

Tasa de mortalidad a 10 años

Tasa de mortalidad a 5 años

Tasa de mortalidad a 10 años

Tumor neuroendocrino colónico

6,4%

11,4%

4,1%

5,9%

Tumor neuroendocrino rectal

2,7%

6,6%

7,4%

9,3%

La Dra. Hallet declaró recibir honorarios por conferencias de parte de Ipsen Biopharmaceuticals y Novartis Oncology, así como apoyo a viáticos de Baxter Corporation. La Dra. Goldner declaró apoyo con beca o para investigación por parte de Roche Laboratories y Siemens Medical Solutions Diagnostics.

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