La obesidad materna se vinculó con más riesgo de cáncer colorrectal en la descendencia

Linda Carroll

Conflictos de interés

1 de septiembre de 2021

La obesidad en una mujer embarazada puede aumentar el riesgo de cáncer colorrectal en su hijo, señala nuevo estudio.[1]

Un análisis de datos de 18.000 binomios madre-hijo de Child Health and Development Studies (CHDS) revela un aumento de más del doble en el riesgo de cáncer colorrectal en adultos cuyas madres tenían obesidad durante el embarazo, de acuerdo con el estudio publicado en Gut.

De 68 casos de cáncer colorrectal en la descendencia adulta, a casi la mitad (48%) se le estableció el diagnóstico antes de los 50 años, señalaron los autores.

"Lo más destacable que encontramos es que los eventos a una edad temprana parecen ser factores de riesgo importantes para el cáncer colorrectal", manifestó la primera autora del estudio, Caitlin Murphy, profesora asociada en el Departamento de Promoción de la Salud y Ciencias de la Conducta en University of Texas Health Science Center's School of Public Health, en Houston, Estados Unidos. "Nadie ha pensado en esto. Demostramos que estos eventos son importantes".

Lo que motivó el estudio fueron las características demográficas dinámicas del cáncer colorrectal.

"Al igual que muchos otros, realmente nos hemos alarmado por las tasas crecientes de cáncer colorrectal en adultos más jóvenes. Nadie sabe por qué. Pero cuando vemos que las tasas más elevadas se dan en la generación X, esto nos dice que las exposiciones a una edad temprana pueden desempeñar un papel", destacó Murphy.

Para analizar más a fondo si la obesidad materna podría estar implicada en el riesgo de cáncer colorrectal, Murphy y sus colaboradores revisaron datos de Child and Health Development Studies del Public Health Institute, en Oakland, Estados Unidos, que reclutó a casi todas (98%) las mujeres embarazadas afiliadas al Kaiser Foundation Health Plan entre junio de 1959 y septiembre de 1966, que recibieron atención prenatal.

Se efectuó seguimiento a un total de 18.751 nacidos vivos de 14.507 madres a través de Child and Health Development Studies. Al inscribirse, las madres proporcionaban información demográfica relacionada con la salud durante entrevistas en persona. Los investigadores resumían la información clínica, lo que incluyó consultas prenatales, trastornos diagnosticados y medicación prescrita, de las historias clínicas de las madres a partir de los 6 meses previos al embarazo hasta el parto y el nacimiento. Murphy y su equipo efectuaron seguimiento a las participantes en Child and Health Development Studies mediante el enlace anual con el Departamento de Vehículos Motorizados de California, el Department of Vital Statistics de California y el California Cancer Registry.

Los investigadores rastrearon nuevos casos de diagnóstico de cáncer colorrectal en la descendencia adulta durante el 2019 mediante el enlace con el California Cancer Registry, uno de los registros de cáncer más grandes de Estados Unidos.

Durante el periodo de estudio, a 68 descendientes se les diagnosticó cáncer colorrectal durante un seguimiento de 738.048 años-persona. La obesidad materna, definida como índice de masa corporal de 30 o más, se asoció con un aumento del riesgo de cáncer colorrectal (hazard ratio ajustado [HRa]: 2,51) en la descendencia. Uno de cada cinco descendientes con diagnóstico de cáncer colorrectal durante el seguimiento tenía un antecedente familiar de cáncer colorrectal.

El aumento de peso total modificó la asociación de la tasa del aumento de peso temprano en la descendencia (exceso de riesgo relativo debido a la interacción [RERI]: 4,37), señalaron los autores, lo que indica que el crecimiento discordante desde la etapa temprana hasta la etapa tardía del embarazo aumenta el riesgo. Se observó una mayor asociación con el peso de nacimiento ≥ 4.000 g (HRa: 1,95), que no alcanzó la significancia estadística.

El equipo de investigadores indicó que una limitación del estudio fue que las asociaciones podrían confundirse por factores compartidos entre madre y niño, como dieta y microbioma, que no se midieron en Child and Health Development Studies. En el estudio tampoco se midió el índice de masa corporal de la descendencia hasta la edad adulta.

"El nuevo estudio ʹsin duda hace reflexionarʹ. Pero no creo que debería preocupar a las madres que han aumentado mucho de peso durante el embarazo", comentó el Dr. Michael Buckstein, especialista en cánceres digestivos y profesor asociado en el Departamento de Oncología Radioterápica de la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos.

"Pese a que se utilizó una gran base de datos anónima, está plagado de problemas. El hecho de que tenga tantos factores de confusión y datos faltantes desvirtúa algunos de los hallazgos", destacó el Dr. Buckstein.

Uno de los problemas es que solo una pequeña proporción de las participantes en el estudio tienen información sobre antecedentes familiares. Otro problema potencial es que "supuestamente algunas de las exposiciones que el niño tiene in utero probablemente estaban ahí cuando el niño estaba creciendo", añadió.

Tampoco hay información sobre el peso de la persona que adquirió el cáncer, lo cual desde luego es sobremanera importante. "Sin mencionar la infinidad de otros factores (que no se pueden tener en cuenta). Es una pieza del rompecabezas, pero sin duda no todo", destacó el Dr. Buckstein.

Este estudio indica que las exposiciones a una edad temprana (prenatal) pueden afectar el riesgo de una persona de desarrollar cáncer colorrectal, señaló Francesmary Modugno, investigadora del Women's Cancer Research Center del UPMC Hillman Cancer Center y el Magee-Women's Research Institute, en Pittsburgh, Estados Unidos.

"La exposición in utero se ha relacionado con una serie de desenlaces en la salud para el lactante tanto a corto como a largo plazo. La asociación de obesidad materna con el diagnóstico subsiguiente de cáncer colorrectal en la descendencia, en especial antes de los 50 años de edad, parece indicar que algo del entorno prenatal en mujeres con obesidad y con sobrepeso puede influir en el desarrollo de cáncer colorrectal en la descendencia. La conclusión práctica aquí es que el mantenimiento de un peso corporal sano en mujeres que desean tener niños es otra forma de contribuir a la salud y el bienestar de la descendencia", agregó la investigadora.

El estudio solo añade otro motivo para asesorar a las madres futuras para que hagan todo lo que esté de su parte para alcanzar un índice de masa corporal sano, agregó Modugno. "Asesorar a las mujeres que desean embarazarse para que mantengan un peso saludable brindará apoyo a un embarazo más sano y desenlace más saludable tanto para el lactante como para la madre. El riesgo reducido de cáncer de colon puede tener tal desenlace tanto para el bebé como para la madre", concluyó.

Traducido y adaptado por el equipo de Medscape en español.

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