La esclerosis múltiple pediátrica se vinculó con trastornos autoinmunitarios en familias

Megan Brooks

Conflictos de interés

27 de agosto de 2021

Las tasas de enfermedades autoinmunitarias, incluidos los trastornos tiroideos y la esclerosis múltiple, figuran entre las más altas en familias de pacientes con esclerosis múltiple pediátrica, en comparación con familias sin la afección, señala nueva investigación.[1]

"El hallazgo refuerza el hecho de que probablemente existan factores de riesgo genéticos superpuestos para la autoinmunidad en general, pero la enfermedad autoinmunitaria específica que adquiere una persona depende de las exposiciones a lo largo del tiempo", comentó a Medscape Noticias Médicas el autor principal, Dr. Benjamin M. Greenberg, del Departamento de Neurología y Pediatría de la University of Texas Southwestern, en Dallas, Estados Unidos.

El estudio fue publicado el 5 de agosto en la versión electrónica de Neurology: Neuroimmunology and Neuroinflammation.

Prevalencia más alta

El estudio de casos y controles incluyó 495 niños y adolescentes (mediana de edad: 16 años; 65% integrado por mujeres) con esclerosis múltiple o síndrome clínicamente aislado y 709 pacientes sanos (mediana de edad: 15 años; 59% integrado por mujeres). Todos fueron reclutados en 17 clínicas que participaban en un estudio de factores de riesgo ambiental para la esclerosis múltiple pediátrica.

En los análisis sin ajuste la prevalencia de un antecedente familiar de enfermedades autoinmunitarias fue significativamente más elevada en los niños con esclerosis múltiple que en sus compañeros sanos (68,1% frente a 49,5%: p < 0,001).

Los trastornos cuyas prevalencias fueron significativamente más altas en el grupo de casos frente al grupo de control fueron diabetes de inicio en la infancia (6,3% frente a 2,7%; p = 0,002), diabetes de inicio en el adulto (44,6% frente a 29,8%; p < 0,001), trastornos tiroideos (20,0% frente a 13,4%; p = 0,002), artritis reumatoide (15,6% frente 9,25%; p < 0,001), esclerosis múltiple en familiares que no eran de primer grado (13,7% frente a 4,1%; p < 0,001) y lupus eritematoso sistémico (5,7% frente a 3,1%; p = 0,029).

En análisis ajustados en los cuales se excluyó el antecedente de esclerosis múltiple en familiares en primer grado, la probabilidad de tener un familiar con una enfermedad autoinmunitaria fue aproximadamente el doble de alta en el grupo de casos (odds ratio [OR]: 2,27; IC 95%: 1,71 a 3,01; p < 0,001).

En los análisis ajustados adicionales, la probabilidad de algún antecedente familiar de esclerosis múltiple (en familiares que no eran en primer grado) fue 4 veces más alta en pacientes con la enfermedad que en las personas de control (OR: 4,16; IC 95%: 2,57 a 6,75; p < 0,001).

Además hubo un aumento de más de tres tantos en las probabilidades de esclerosis múltiple para familiares en segundo grado de pacientes con esclerosis múltiple pediátrica, en comparación con las personas de control (OR: 3,47; IC 95%: 1,36 a 8,86; p = 0,009).

El odds ratio fue de 2,64 (IC 95%: 1,43 a 4,89; p = 0,002) cuando el análisis se restringió a familiares maternos y de 6,37 (IC 95%: 2,97 a 13,66; p < 0,001) cuando se restringió a familiares paternos.

"Las implicaciones clínicas son limitadas cuando se atiende a los pacientes actuales pero profundas al desarrollar las estrategias para prevenir las enfermedades autoinmunitarias", destacó el Dr. Greenberg.

"Identificar a los individuos en riesgo será la piedra angular de los esfuerzos de salud pública para prevenir las enfermedades autoinmunitarias. Esto puede alcanzarse a través de las campañas de vacunación dirigidas, suplementación de vitamina D o evitación de factores desencadenantes potenciales", añadió.

"Genes en común"

En su comentario sobre el estudio para Medscape Noticias Médicas, la enfermera Julie Fiol, vicepresidenta asociada de acceso de atención médica de la National MS Society, manifestó que aunque la esclerosis múltiple no es heredada, "hay muchos genes en común" que previamente se han identificado y que contribuyen a la susceptibilidad al desarrollo de la patología.

"Este estudio ofrece evidencia adicional de que los niños que desarrollan esclerosis múltiple probablemente tienen mayor carga de genes de riesgo para la enfermedad", señaló Fiol.

"Encontrar mayores tasas de otros trastornos autoinmunitarios o inmunomediados en la familia puede indicar factores de riesgo genético compartidos. Esto podría ayudar a los investigadores a buscar genes comunes que se relacionan con la pérdida de la tolerancia inmunitaria del cuerpo a sus propios tejidos y órganos", añadió.

Fiol señaló que debido a que la esclerosis múltiple pediátrica es relativamente infrecuente, la National MS Society ha estado financiando un consorcio de centros de esclerosis múltiple pediátrica durante más de una década con el fin de "reunir un volumen de datos decisivo" para estudiar este trastorno y dilucidar mejor su causa.

"Este estudio es uno de docenas de este grupo que están esclareciendo los factores de riesgo para la esclerosis múltiple y el tratamiento óptimo de esta población", dijo Fiol.

"Aunque es demasiado pronto, con base en este estudio, establecer recomendaciones para la detección sistemática de la esclerosis múltiple en familias con un antecedente de enfermedades autoinmunitarias, los hallazgos podrían ser útiles para los médicos al momento de diagnosticar la enfermedad", finalizó.

La financiación para la investigación fue proporcionada por el National Institute of Neurological Disorders and Stroke y la National Multiple Sclerosis Society. El Dr. Greenberg y Fiol han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....