El consumo frecuente de alimentos ultraprocesados se asocia a enfermedad intestinal inflamatoria

Dra. Bianca Bach

Conflictos de interés

19 de agosto de 2021

Cuantos más alimentos ultraprocesados consuman las personas mayor será su riesgo de desarrollar una enfermedad intestinal inflamatoria. Esta es la conclusión de un amplio estudio de cohortes prospectivo y multinacional publicado en BMJ.[1]

El mayor riesgo de enfermedad intestinal inflamatoria que se observó de forma similar tanto para la colitis ulcerosa como para la enfermedad de Crohn, no parecía estar relacionado con los alimentos iniciales. El estudio no identificó como factores de riesgo la carne, los productos lácteos, los alimentos con almidón, las frutas, las verduras o las legumbres.

Puede que no sea el alimento en sí mismo el que conlleve el riesgo, sino la forma en que se procesa. Dr. Neeraj Narula

Los autores, dirigidos por el Dr. Neeraj Narula, gastroenterólogo, de la McMaster University en Hamilton, Canadá, sugieren que "puede que no sea el alimento en sí el que conlleve el riesgo, sino la forma en que se procesa". Por ejemplo, los investigadores encontraron un mayor riesgo cuando se consumen alimentos fritos. Esto incluye muchos alimentos precocinados, como las papas fritas o los nuggets de pollo.

Los aditivos también pueden ser responsables

Un consumo elevado de sal, como el que se produce al comer aperitivos salados, que los investigadores analizaron observando la excreción de sodio en la orina, no se asoció a un mayor riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal. Es posible que los aditivos, como los emulsionantes y los conservantes, desempeñen un papel. Hay que seguir investigando qué factores del procesamiento de los alimentos son esenciales para el riesgo de enfermedad intestinal inflamatoria.

El Dr. Stephan Martin, del West-German Centre of Diabetes and Health de la Asociación de Hospitales Católicos de Düsseldorf, está de acuerdo. "Lo malo de todo esto es que ni siquiera se sabe cuál es la causa. Ahora habría que tomar componentes individuales y luego observar qué están haciendo realmente", comentó a Medscape.

No le sorprende que surjan problemas de salud "cuando ahora se introducen en los alimentos productos químicos que el cuerpo nunca ha visto, sólo para hacerlos más duraderos o para que tengan menos grasa".

El diabetólogo y experto en nutrición subrayó que entre los alimentos ultraprocesados no solo se encuentran los que se consideran poco saludables desde el principio, como la pizza preparada o los bocadillos grasos, sino también los que se promocionan como saludables, como los productos bajos en grasa o light, que en última instancia solo adquieren las propiedades deseadas mediante un procesamiento especial de los productos de partida o aditivos.

Recolección de datos con cuestionarios

El presente estudio se basa en los datos de la cohorte Epidemiología Rural Urbana Prospectiva (PURE). Se incluyeron 116.087 adultos con edades entre 35 y 70 años de 21 países de ingresos bajos, medios y altos de 7 regiones del mundo entre 2003 y 2014: Europa, Norteamérica, Sudamérica, África, Oriente Medio, Asia del Sur, el Sudeste Asiático y China.

Al inicio del estudio los participantes completaron cuestionarios sobre la frecuencia de su consumo de diferentes alimentos, cada uno de los cuales había sido validado específicamente para el país en cuestión. Cada tres años se les preguntó si se les había diagnosticado colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn en ese tiempo.

El problema con los estudios de nutrición es que solo se pregunta una vez. El estilo de vida no puede analizarse como un fármaco. Dr. Stephan Martin

El requisito previo para participar en el estudio era al menos un ciclo de seguimiento de este tipo. Se excluyeron las personas que desarrollaron enfermedad intestinal inflamatoria durante el primer año de observación. De este modo se evitaba que los cambios iniciales en la dieta debidos a cualquier síntoma gastrointestinal que luego condujera a un diagnóstico de enfermedad intestinal inflamatoria distorsionaran los resultados.

"Por supuesto, se trata aquí de un estudio de observación. El problema con los estudios dietéticos es que solo se pregunta una vez, por ejemplo: ʹ¿Cuánta carne come?ʹ. No sé si eso es realmente fiable. Pero ese es el problema fundamental de tales estudios. El estilo de vida no se puede analizar como un fármaco", reconoció el Dr. Martin.

Seguimiento durante casi 10 años

Durante una mediana de seguimiento de 9,7 años, 467 participantes desarrollaron enfermedad intestinal inflamatoria, 90 de ellos con enfermedad de Crohn y 377 con colitis ulcerosa. Tras ajustar los posibles factores de influencia, como tabaquismo, índice de masa corporal, alcohol o lugar de residencia, el riesgo de desarrollar enfermedad intestinal inflamatoria era 1,82 veces mayor si se ingerían más de 5 raciones diarias de alimentos muy procesados.

En la enfermedad de Crohn el riesgo se multiplicó por 4,5 en el caso de las porciones ≥ 5 y por 1,45 en el de la colitis ulcerosa, en comparación con las personas que comían menos de un alimento altamente procesado al día. Los hazard ratio de 1 a 4 raciones diarias fueron de 1,67 en general, 2,72 para la enfermedad de Crohn y 1,55 para la colitis ulcerosa.

El aumento del riesgo también se detectó para los grupos individuales de alimentos procesados, como platos de carne, refrescos, alimentos endulzados con azúcar refinado y alimentos y bocadillos salados.

Los autores señalaron que debido a la distribución de la edad de los participantes en el PURE (entre 35 y 70 años), el estudio podría no tener suficiente potencia para evaluar adecuadamente los factores de riesgo de desarrollar la enfermedad de Crohn. Suele manifestarse en personas más jóvenes. "Tampoco está claro si los resultados pueden generalizarse a los pacientes que desarrollan la enfermedad intestinal inflamatoria a una edad más temprana (infancia o adolescencia)".

En última instancia, tampoco se puede descartar que haya otros factores de influencia que no se registraron en el estudio o que aún se desconocen.

El enfoque se aleja de los macro y micronutrientes

El Dr. Martin valoró como "totalmente emocionante" el nuevo enfoque sobre los alimentos ultraprocesados: "El año pasado hubo grandes análisis en los que se demostró un aumento de la mortalidad cardiovascular. El estudio sobre la enfermedad intestinal inflamatoria aporta ahora un nuevo aspecto". El médico ve con satisfacción el hecho de que "se esté abriendo una nueva puerta y que ya no se preste atención únicamente a los micronutrientes y macronutrientes", por ejemplo, a la cantidad de proteínas, carbohidratos o grasas que contienen los alimentos.

"También veo esto como un problema importante de obesidad. Culpar solo al consumo de grasas y carbohidratos de que las personas engorden en todo el mundo es ciertamente incorrecto. Porque probablemente hay otras sustancias en los alimentos que hacen que todo sea muy desfavorable", agregó. También se sabe que los edulcorantes artificiales, por ejemplo, hacen que el intestino sea más permeable.

Según el estudio, los alimentos procesados, especialmente los productos cárnicos y los refrescos, se consumen con mayor frecuencia en Norteamérica, Europa y Sudamérica. Los postres con azúcar refinada los consumen principalmente los sudamericanos, seguidos por los habitantes de Oriente Medio y el Sudeste Asiático. Los bocadillos y los alimentos salados se consumen predominantemente en Norteamérica y el Sudeste Asiático, mientras que el mayor consumo de sodio se observó en China.

"Por favor coman lo que comía su abuela"

Se sabe que una dieta de tipo occidental, típicamente rica en proteínas, grasas, sal y azúcar, pero baja en frutas, verduras y fibra, está asociada a un mayor riesgo de enfermedad intestinal inflamatoria. Esto probablemente también esté relacionado con los cambios en el microbioma. En el estudio no se tuvieron en cuenta los posibles cambios en las dietas de las distintas regiones a lo largo del tiempo, por ejemplo, debido a un estilo de vida cada vez más occidental.

Tenemos un problema global porque la gente compra alimentos precocinados. Dr. Stephan Martin

"Tenemos un problema mundial porque la gente compra productos precocinados". Siempre dice a sus pacientes: "Por favor coman lo que comía su abuela". Esa comida es "más original", subrayó el Dr. Martin.

En el futuro el médico también ve más responsabilidad por parte de los gobiernos para "exigir que los productos adicionales se analicen mucho más en los estudios". Sin embargo, al mismo tiempo ve obstáculos: "No hay investigación en este campo. Y cuando se realiza una investigación, la hace solo la industria y no hay investigación pública. La mayor parte se destina a la investigación molecular. Y las cosas de la vida cotidiana se quedan en el camino. No hay ningún instituto que lo haga".

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Comentario

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