El cáncer hematológico aumenta el riesgo de complicaciones en el parto

Jaleesa Baulkman

Conflictos de interés

26 de julio de 2021

El riesgo de complicaciones intrahospitalarias y malos resultados en el parto fue mayor en las mujeres embarazadas con diagnósticos de cáncer actuales o históricos, sugiere una nueva investigación.[1]

El estudio, publicado en Mayo Clinic Proceedings, encontró que las mujeres con diagnósticos de cáncer actuales e históricos tenía mayor riesgo de muerte, lesión renal e ictus durante las hospitalizaciones por parto, en comparación con aquellas sin cáncer. En cuanto a los resultados del parto, este grupo también tenía mayor riesgo de parto prematuro y hemorragia posparto. Aquellos con diagnóstico actual de cáncer tuvieron aumento de 1,7 veces en las probabilidades de un parto prematuro, en comparación con las mujeres sin cáncer.

"Nuestro estudio encontró que las metástasis aumentaron las probabilidades de mortalidad, parto por cesárea, parto prematuro y muerte fetal", anotaron los investigadores. "Junto con investigaciones anteriores que informan que las mujeres embarazadas tienen más probabilidades de ser diagnosticadas con una enfermedad avanzada, esto implica que las mujeres embarazadas con cáncer recién diagnosticado tienen un pronóstico desfavorable".

Sin embargo, aunque las mujeres con cáncer previo tenían mayores probabilidades de mortalidad, los investigadores señalaron que no era estadísticamente significativo.

"El estudio realmente no mostró aumento de la mortalidad para las mujeres con diagnóstico previo de cáncer. Y la razón podría ser porque no la hay o la razón podría ser porque es un evento tan raro. Se necesitarían 100 millones de nacimientos para evaluar eso. Por tanto, sería prudente en esa interpretación", destacó el Dr. Justin Chura, especialista en oncología ginecológica, que no participó en el estudio.

Los investigadores analizaron más de 43 millones de hospitalizaciones por parto de mujeres con o sin diagnósticos de cáncer actuales o históricos entre enero de 2004 y diciembre de 2014. Encontraron que los diagnósticos de cáncer más comunes eran hematológicos, tiroideos, cervicales, de piel y de mama.

De los cinco cánceres más comunes, la prevalencia de todas las complicaciones maternas y los resultados negativos del parto fue la más alta entre las mujeres con cánceres hematológicos. Tenían más probabilidades de experimentar miocardiopatía peripartolesión renal aguda y arritmia, en comparación con otros cánceres. La hemorragia posparto, la mortalidad materna y el desprendimiento de placenta también fueron más probables en las personas con este tipo de cáncer.

"Me sorprendió que fueran los cánceres hematológicos los que empeoraran cuando lo hicieron por tipo de cáncer", señaló el Dr. Chura, jefe de cirugía y director de oncología ginecológica y cirugía robótica en Centers of America's Eastern Regional Medical Center, en Filadelfia, Estados Unidos. "Creo que esta es una información útil para asesorar a nuestros pacientes y también para identificar la cohorte con mayor riesgo".

Los hallazgos también sugirieron que las personas con cáncer de piel tenían las mayores probabilidades de sufrir ictus, mientras que las mujeres con cáncer de cuello uterino y de mama tenían más probabilidades de sufrir lesión renal aguda y parto prematuro.

El Dr. Chura añadió que los tratamientos contra el cáncer pueden tener impacto en la salud de una mujer cuando está dando a luz. Por ejemplo, si a una mujer se le diagnostica cáncer de cuello uterino, los médicos pueden realizarle una biopsia en cono en la que extirpan una gran parte del cuello uterino y aún así la dejan con la capacidad de concebir y quedar embarazada. Sin embargo, esos pacientes tienen mayor riesgo de parto prematuro.

Para las mujeres con un cáncer hematológico como linfoma no Hodgkin, la radiación del tórax puede causar algún daño posterior a los músculos del corazón "y el estrés del embarazo ejerce más presión sobre el corazón que puede provocar complicaciones cardiacas para esa paciente", destacó el Dr. Chura.

"Hay efectos potenciales a largo plazo de la radiación y la quimioterapia", añadió.

Estudios anteriores han demostrado que la quimioterapia puede afectar el embarazo y el parto. Un estudio de 2019 publicado en Journal of Cancer también encontró que 59 mujeres embarazadas con cáncer tenían mayor mortalidad en comparación con aquellas sin la enfermedad a largo plazo.[2] Mientras tanto, otro estudio de 2018 publicado en Cancer encontró que las mujeres que concibieron menos de un año después de comenzar la quimioterapia tenían mayor riesgo de parto prematuro, en comparación con las que concibieron más de un año después de comenzar la quimioterapia.[3]

El estudio también encontró que las sobrevivientes de cáncer que concibieron más de un año después de terminar la quimioterapia con o sin radiación no tenían mayor riesgo de un parto prematuro que aquellas sin cáncer.

El Dr. Chura agregó que el nuevo estudio podría obligar a los médicos a pensar en los efectos a largo plazo de sus terapias contra el cáncer y hacerlos más aptos para pensar en cómo hacer que la terapia contra el cáncer sea menos tóxica con menos consecuencias para la salud a largo plazo, sin dejar de curar a los pacientes.

"La mayoría de los oncólogos, cuando tratan con pacientes más jóvenes, se concentran mucho en curar el cáncer en cuestión, pero no necesariamente piensan dentro de cinco o diez años. Este estudio podría ayudar a informar o al menos hacernos conscientes de las consecuencias a largo plazo de nuestras terapias contra el cáncer", concluyó el especialista.

Este contenido fue originalmente publicado en MDEdge, parte de la Red Profesional de Medscape.

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