COVID-19 en Iberoamérica: mosaico de situaciones, evolución y pronóstico

Matías A. Loewy; Mônica Tarantino;  Carla Nieto Martínez; Pablo Hernández Mares

16 de julio de 2021

En este contenido

Brasil

¿Cómo va la curva de casos?

Aunque Brasil ocupa el tercer puesto en cantidad mundial de contagios confirmados (casi 19 millones) y quintuplica la media global de muertes acumuladas por millón de habitantes (2.500 frente a 500), los indicadores apuntan a disminución lenta y gradual en la curva de casos y decesos desde los últimos cinco días de junio, tendencia que los expertos atribuyen al impacto de la vacunación. El jueves 8 la media de los últimos siete días era de 1.481 muertes, el primer registro por debajo de 1.500 desde hace 122 días, según la estimación de un consorcio de medios de prensa creado en junio de 2020 para monitorear la situación de COVID-19 en Brasil debido a las dificultades de acceso a los datos impuestas por el gobierno federal.

La tendencia se produce después de aumentos preocupantes en las infecciones y muertes. Los últimos cuatro meses de 2021 concentraron más de la mitad de las muertes desde el inicio de la pandemia. El 20 de junio de 2021 el país registró 2.063 muertes en siete días, la media móvil más alta desde los máximos observados entre finales de febrero y finales de marzo de este año. A partir del 21 de enero, el número promedio de muertes en siete días se mantuvo por encima de las 1.000, con un pico entre el 5 y el 6 de abril: 4.211 muertes en 24 horas.

"Afortunadamente la reanudación del crecimiento observada en mayo se detuvo y muchos estados reanudaron la caída. Pero el número de casos semanales sigue siendo muy alto, con tasas de confirmación de SARS-CoV-2 en torno a 95% de los casos de síndrome respiratorio agudo severo en los que se identifica virus respiratorios", señaló a Medscape en español Marcelo Gomes, Ph. D., investigador de salud pública de la Fundação Oswaldo Cruz (Fiocruz) y coordinador del boletín infogripe que monitorea las infecciones respiratorias en todo el país.[7]

¿Cómo se evalúa la gestión de la vacunación en el país?

El pasado 30 de junio, el ministro de Salud, el Dr. Marcelo Queiroga, celebró la aplicación de 100 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19. En la primera semana de julio de 2021, 38,19% de la población había recibido la primera dosis de alguna vacuna y 13,60% tenía su esquema completo con una o dos dosis. Las principales vacunas aplicadas a la fecha son las de AstraZeneca (46,5% de las dosis) y la de Sinovac (40%), ambas en su mayoría fabricadas parcialmente en el país.

"Todavía tenemos un largo camino por delante. Son muy pocos inmunizados para un país que tiene la tradición de Brasil de creer en la vacuna y la capilaridad del Sistema Único de Saúde (SUS) que ha vacunado a más de 1,8 millones de personas en un día", evaluó la epidemióloga Carla Domingues, Ph. D., doctora en medicina tropical y excoordinadora del Programa Nacional de Inmunización (PNI) de 2011 a 2019. Con un inicio lento, el récord de vacunas aplicadas diarias se alcanzó el 16 de junio de 2021: 1.453.008 dosis.

Hay más desafíos. según el Ministerio de Salud, al menos 3,5 millones de personas no regresaron a los puestos de salud para tomar la segunda dosis. Entre las razones se encuentran la escasez de vacunas, la confusión sobre el intervalo y la difusión de información falsa sobre las vacunas.

¿Cuáles son las medidas que se implementaron para controlar la pandemia?

En la teoría, Brasil tenía todas las condiciones para enfrentar el nuevo coronavirus con acciones coordinadas y una planificación estratégica basada en políticas apoyadas por la ciencia. Eso no es lo que sucedió. La falta de políticas unificadas y eficaces, y el intercambio de ministros de Salud, cuatro desde el inicio de la pandemia, ha tenido consecuencias.

Uno de los episodios más trágicos fue el colapso sanitario que ocurrió en Manaos, Amazonas, a principios de enero de 2021, donde miles de personas murieron por falta de oxígeno y medicinas. Advertido de antemano, el Ministerio de Salud no ha tomado medidas. Los expertos también creen que la transferencia de pacientes de Manaos a otras ciudades fue uno de los impulsores de la difusión de la variante gamma o P.1 en todo el país (hoy representa 90% de todos los nuevos casos).

Otro defecto fue no haber hecho un bloqueo con vacunas (de Manaos) y el cierre de fronteras. "En ese momento, cuando aún no había una segunda ola clara, las vacunas recibidas de AstraZeneca deberían haberse dirigido a la región norte, junto con el cierre de fronteras", indicó la Dra. Domingues. La propagación llevó al colapso de los servicios de salud en todas las regiones del país al mismo tiempo.

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, ha abogado por el tratamiento preventivo de la COVID-19 con fármacos que no tienen ningún efecto contra la enfermedad, promueve aglomeraciones y aparece sin mascarilla en eventos callejeros. Las acciones y omisiones de las autoridades brasileñas para enfrentar la pandemia son ahora objeto de investigación por parte de una comisión de investigación parlamentaria integrada por senadores, la CPI (Comissão Parlamentar de Inquérito) de COVID-19. Las investigaciones ya han demostrado que la postura negacionista con respecto a la adquisición de vacunas encubrió intentos de fraude en los contratos, con una sobrefacturación del valor de las dosis.

¿Cuáles son las políticas actuales de testeo?

Brasil realiza pocas pruebas, un promedio de 7.857 pruebas por cada 100.000 habitantes, según datos del boletín epidemiológico del Ministerio de Salud. Además las cifras no son exactas y esto dificulta el seguimiento. "Tenemos capacidad ociosa para hacer 70.000 pruebas al día, pero no debemos estar haciendo ni siquiera 30.000", dijo el Dr. Gonzalo Vecina, médico sanitarista, profesor de la Universidad de São Paulo, la Fundación Getúlio Vargas y fundador de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA). La regla es ofrecer pruebas de antígenos y reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real en unidades básicas de salud, puerta de entrada al SUS, para las personas que tienen síntomas. Los asintomáticos no se testean.

"Desde abril de 2020 no hemos cambiado la esencia de las acciones fundamentales de control o la política de testeos", dijo el Dr. André Ribas, investigador de la Faculdade São Leopoldo Mandic, en Campinas, y consultor científico del monitor HubCovid.

Las pruebas masivas son fundamentales para rastrear y aislar contactos. "Desafortunadamente, en estas cosas Brasil fue pésimo. A nivel estatal no hay ningún ejemplo de seguimiento de contactos exitoso, es decir, preguntar a las personas infectadas con quiénes han tenido contacto", destacó el Dr. Pedro Hallal, profesor de la Escola Superior de Educação Física de la Universidade Federal de Pelotas, en Pelotas, y coordinador de Epicovid-19, el mayor estudio epidemiológico sobre coronavirus en Brasil.[8]

Pero hay iniciativas locales. En Fortaleza, en el norte del país, el rastreo de contactos es realizado por agentes de salud y es política de Estado. La práctica también se adopta en ciudades donde hay estudios sobre la eficacia de las vacunas en curso, como Serrana y Botucatu, en el Estado de São Paulo. Otro ejemplo es el Archipiélago Fernando de Noronha, que adoptó medidas estrictas para controlar los casos y vacunó a 99% de la población.

Los análisis de vigilancia genómica también están por debajo de lo necesario. "Brasil ha compartido, hasta el momento, alrededor de 22.604 secuencias en la plataforma GISAID, mientras que Estados Unidos, uno de los países que más secuencias realizó, compartió 618.880", dijo el Dr. Ribas.

¿Cuáles fueron los lineamientos para la educación?

La ineficiencia del mando en el área de la salud se repitió en la educación y profundizó las desigualdades. Millones de niños no tienen actividades escolares presenciales y carecen de computadoras o teléfonos móviles para recibir clases virtuales. Las escuelas privadas han mejorado las condiciones de ventilación y la seguridad de los docentes, entre otras, para reanudar las actividades.

"No hubo ninguna conducta por parte del Ministerio de Salud y los Departamentos de Salud municipales y estatales se encontraron bajo presión de los sindicatos del sector. No se discutió qué hacer para mejorar las escuelas para poder volver a las clases presenciales", indicó el Dr. Vecina, para quien el gobierno no enfrentó un debate debido a la falta de interés en mejorar las escuelas.

En un intento por avanzar en las discusiones y establecer reglas, el Consejo Nacional de Educación (CNE) preparó un documento con estudios sobre el impacto de la pandemia en los estudiantes y propuestas. Uno de los estudios estima que los estudiantes de los últimos años de la escuela primaria (6º a 9º grado) pueden haber retrocedido, en promedio, hasta cuatro años en lectura y portugués. El documento del Consejo Nacional de Educación fue enviado a los parlamentarios como un proyecto para la planificación del sector durante y después de la pandemia.

¿Cómo se proyecta el escenario para los próximos meses?

La mayor preocupación en este momento es la propagación de la variante delta (B.1.617.2) en el país, identificada por primera vez en la India. "Supone el mayor riesgo que los números vuelvan a subir. Sabemos que estás aquí, pero no si se está moviendo libremente por falta de secuenciación genómica. La probabilidad de propagarse rápidamente es media a alta. Debido a que la vacunación está avanzando, y si la vacuna puede manejar esta variante, es posible que las cifras no vuelvan a subir", advirtió el Dr. Pedro Hallal.

Brasil también está experimentando un proceso de "rejuvenecimiento" en los casos, con un claro cambio demográfico: los adultos más jóvenes y de mediana edad corresponden a una proporción cada vez mayor de los infectados y hospitalizados en salas y unidades de cuidados intensivos. Con el inicio de la vacunación de la población menor de 40 años en julio se espera mayor reducción en el impacto de la enfermedad.

El Dr. Diego Xavier, epidemiólogo de Fiocruz, comentó que a pesar de la tendencia a la baja en casos y decesos, la tercera fase de la enfermedad en el país debe caracterizarse por brotes en varios lugares, especialmente entre la población aún no vacunada. "Pero creemos que no será nada que se acerque a lo que ya hemos visto".

¿Qué se pudo haber hecho mejor en el país?

Los expertos consultados para este informe fueron unánimes en algunos puntos: acelerar la vacunación, hacer campaña para explicar la importancia de las medidas de protección no farmacológicas, como el uso correcto de mascarillas y el aislamiento social son aspectos que deben reforzarse para mejorar la lucha contra la pandemia.

"El gran desafío es vacunar rápidamente. Mientras esperamos la llegada de las vacunas que compramos tenemos que controlar el aumento de casos. Donde se agrava no hay otra medida que confinamientos por lo menos durante 14 días", destacó el Dr. Vecina.

Las omisiones también tuvieron su precio. Un estudio reciente del Dr. Hallal estimó que al menos 95.500 vidas se habrían salvado si los contratos de compra con Pfizer y CoronaVac no hubieran sido retrasados por el gobierno federal. La cifra se suma a otros estudios que mostraron que al menos 120.000 fallecimientos podrían haberse evitado entre marzo de 2020 y marzo de 2021. Recordando que COVID-19 mató a más brasileños en cuatro meses de 2021 que durante todo 2020.

"Brasil concentra 2,7% de la población, pero tiene 13% de los decesos", dijo el Dr. Hallal.

En el ítem vacunación, la Dra. Carla Domingues señaló que es posible vacunar mejor y más rápido por el criterio de la edad en lugar de elegir categorías de trabajadores esenciales, como lo hizo el gobierno federal. "Esto incluso retrasó la vacunación. En muchos lugares había vacunas, pero la población tenía dificultades para probar su actividad, era un proceso burocrático", expresó.

También criticó la falta de campañas de comunicación para ayudar a la población a entender que aun cuando tienen diferentes tasas de efectividad, las vacunas son muy similares en su rendimiento para disminuir la gravedad de los casos, hospitalizaciones y fallecimientos, que es el objetivo central de la campaña de vacunación. De esta confusión surgió incluso una figura que se hizo popular en el país, el somellier de la vacuna, personas que prefieren esperar a la disponibilidad de la vacuna que consideran la mejor.

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....