CASO CLÍNICO

5 minutos de pediatría: Paciente de 6 meses con neoplasia en ojo

Dr. Jesús Hernández Tiscareño

Conflictos de interés

5 de julio de 2021

Los quistes dermoides son neoplasias cutáneas benignos, cuya presencia es motivo de alarma para los padres, ya que 40% son aparentes al momento del nacimiento y 70% en los primeros 5 años de vida. Se desarrollan a partir del atrapamiento de la epidermis a lo largo las líneas de fusión embrionaria.[1]

En 1955, Meyer definió tres variedades histológicas de quistes dermoides: el quiste epidermoide, el quiste dermoide verdadero y el quiste teratoide. En los tres tipos existe una cavidad de pared fibrosa tapizada por epitelio con actividad queratinizante. Lo que caracteriza a los quistes dermoides es la presencia de esbozos de anexos cutáneos, como glándulas sudoríparas, glándulas sebáceas o folículos pilosos, que faltan en los quistes epidermoides. Los quistes teratoides pueden tener además tejido muscular, óseo, cartilaginoso, dentario, etcétera, porque derivan de las tres capas embrionarias (ectodermo, mesodermo y endodermo).[2]

Aunque la historia clínica y el examen físico son esenciales para el diagnóstico de quiste dermoide, el reporte patológico es el que confirma el diagnóstico. Los quistes dermoides se encuentran generalmente en la cabeza, el cuello o la cara, aunque también pueden presentarse en otras partes del cuerpo, la región periorbitaria es el sitio mas comúnmente reportado.[3] Los quistes tienden a crecer lentamente alcanzando un diámetro de 1 cm a 4 cm o más.

Las complicaciones más frecuentes son episodios de inflamación e infección con celulitis o abscesos y, con menor frecuencia, afecciones graves como osteomielitis y meningitis si hay comunicación intracraneana. Otras posibles complicaciones son la erosión del hueso subyacente por la presión que ejerce la neoplasia y cuando se localiza en la región periorbitaria puede causar desplazamiento de párpados o proptosis. Generalmente los quistes dermoides son asintomáticos y no pasan de hacer una muesca en el periostio del hueso subyacente, sin embargo aquellos que se localizan en la línea media o presentan un hoyuelo con o sin protrusión de pelo o material sebáceo pueden tener comunicación intracraneana hasta en 50% de los casos.[1]

El tratamiento adecuado consiste en la resección cirúrgica del quiste dermoide, independientemente de su ubicación. Este procedimiento se lleva a cabo en pacientes desde 1 mes hasta 63 años de edad. Debido a la variada ubicación de estas neoplasias los pacientes acuden a una amplia variedad de médicos para su atención, incluidos cirujanos pediátricos, otorrinolaringólogos, cirujanos plásticos, oftalmólogos, neurocirujanos y médicos de atención primaria, todos los cuales necesitan estar al tanto de las técnicas de diagnóstico, por lo que son necesarios estudios preoperatorios para su resección.

Es importante reconocer esta patología y derivar de forma adecuada y oportuna al especialista.[3]

Para más contenido siga a Medscape en Facebook, Twitter, Instagram y YouTube.

Contenido relacionado

Comentario

3090D553-9492-4563-8681-AD288FA52ACE
Los comentarios están sujetos a moderación. Por favor, consulte los Términos de Uso del foro

procesando....