Presentan nueva calculadora de la Organización Panamericana de la Salud para la estimación del riesgo cardiovascular global

Matías A. Loewy

24 de junio de 2021

BUENOS AIRES, ARG. Una nueva calculadora en línea, impulsada por la iniciativa HEARTS de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y basada en tablas publicadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2019 permite estimar de manera sencilla el riesgo a 10 años de infarto agudo de miocardio, ictus y muerte por causas cardiovasculares en seis regiones de las Américas: Andina, Caribe, Central, Norte, Sur y Tropical.

Dr. Pedro Orduñez

"Considero que ahora podemos decir que tenemos en las manos un instrumento robusto que nos ayuda a evaluar el riesgo cardiovascular y mejorar el cuidado de nuestros pacientes", aseguró el Dr. Pedro Orduñez, asesor regional para la prevención y control de enfermedades cardiovasculares de la OPS y líder de la iniciativa HEARTS en las Américas, durante un encuentro virtual en el que se presentó la herramienta.

La calculadora está basada en tablas de riesgo elaboradas por la OMS en 2019 para 21 regiones del globo a partir de una extensa revisión de 85 cohortes que involucraron 376.177 individuos y 19.333 eventos cardiovasculares registrados durante un seguimiento de 10 años.[1] Las tablas fueron recalibradas y validadas para la población de las distintas regiones, incluyendo las Américas.

Dr. Carlos Tajer

Las tablas de 2019 "partieron de modelos multivariados, pero con complejos ajustes para cada región, de acuerdo con la carga de enfermedad y otros parámetros, sin ninguna fórmula para estimarlo", indicó a Medscape en español el Dr. Carlos Tajer, jefe de cardiología del Hospital de Alta Complejidad El Cruce, en Florencio Varela, Argentina, quien lideró el proyecto para transformar esas tablas de colores en calculadoras validadas simples de usar que funcionan para cada una de las seis regiones de las Américas, con o sin datos de laboratorio de colesterol.

El Dr. Marc Jaffe, jefe de endocrinología del Kaiser Permanente Medical Center en San Francisco, Estados Unidos, añadió: "Es un instrumento fantástico. Toma todos los conocimientos del experto y los pone a nivel de un conocimiento generalizado, por lo que puede ayudar en muchos lugares, sobre todo en entornos de atención primaria".

Según la página de la OPS que describe la calculadora y precisa instrucciones para su uso, la difusión de esta herramienta puede ayudar a los médicos a calcular de forma rápida el riesgo cardiovascular y a dialogar con los pacientes para analizar en qué medida el riesgo puede ser modificado.[2] También intenta ayudar a personas inquietas por su salud, facilitando que puedan estimar la necesidad de una consulta médica cuando indica que el riesgo no es bajo.

Sin embargo, la calculadora "no sustituye el juicio clínico y tampoco significa automedicarse. Nos guía a tomar una mejor decisión en el ámbito clínico", aclaró el Dr. Orduñez.

La calculadora representa una actualización del CardioCal de 2014 y se puede acceder a ella a través del navegador de la computadora o descargar la aplicación en iOS o Android .[3] También incluye protocolos individualizados de 12 países cuyos ministerios de salud han definido esquemas estandarizados para el tratamiento de la hipertensión y protocolos genéricos de la OMS para el resto, así como un recordatorio de medicación y sendas calculadoras para determinar o estimar el índice de masa corporal y el volumen de filtrado glomerular.

El riesgo cardiovascular se expresa en porcentaje y también en cinco categorías, cada una de ellas con un color: bajo (< 5%), moderado (5% a < 10%), alto (10 a < 20%), muy alto (20 a < 30%) y crítico (≥ 30%).

¿Por qué usarla?

Otras puntuaciones de riesgo cardiovascular, como la de Framingham, de la American Heart Association (AHA) o de la European Society of Cardiology (ESC), tienen la desventaja de no haber sido calibradas para países de ingresos medios o bajos, "por lo cual pueden subestimar o sobreestimar el riesgo", expresó el Dr. Thomas Gaziano, del Departamento de Salud Cardiovascular del Brigham & Women’s Hospital, Harvard Medical School, y el Departamento de Políticas y Gestión de Salud de la Harvard T.H. Chan School of Public Health, en Boston, Estados Unidos. El Dr. Gaziano admitió que los países que dispongan de datos de buena calidad podrían llevar adelante su propia puntuación de riesgo en lugar de basarse en el modelo de la OMS.

"El uso de calculadoras de riesgo es de gran utilidad en la conversación con los pacientes y la formación de los profesionales. Hay múltiples artículos que debaten la precisión pronóstica de las diferentes escalas de riesgo y los umbrales, si en determinadas poblaciones sobreestima o subestima. Pero es imposible abarcar la caracterización de riesgo en un solo modelo conceptual", señaló el Dr. Tajer, quien también fue presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y es uno de los directores del grupo GEDIC de estudio, docencia e investigación clínica, en Buenos Aires.

A modo de ejemplo, el Dr. Tajer indicó que el calculador europeo de riesgo de mortalidad HeartScore, lanzado inicialmente en 2004, "no incluye diabetes, pero aconsejan considerar que dado un riesgo determinado la diabetes lo duplica".

Los modelos (incluyendo el de la OMS) tampoco incluyen antecedentes familiares de eventos coronarios en familiares jóvenes, que es el principal factor de riesgo para menores de 60 años junto con el tabaquismo, agregó el Dr. Tajer.

"Es esencial recordar que ninguna herramienta es perfecta… esperar una perfecta es tardar demasiado", agregó el Dr. Jaffe, añadiendo que no se requiere usar la calculadora cuando ya se conoce que el paciente tiene alto riesgo de eventos cardiovasculares (por ejemplo, aquellos con enfermedad arterial coronaria, ictus isquémico o diabetes).

Dr. Daniel Piñeiro

El Dr. Daniel Piñeiro, expresidente de la Sociedad Argentina de Cardiología y presidente electo de la World Heart Federation (WHF) comentó a Medscape en español: "Todos los calculadores de riesgos, en todos los campos de la medicina, son malos, espantosos, horribles… pero comparados con no tener nada, ¡son muy buenos! Jean Paul Sartre decía que todos los padres somos malos padres, pero el peor es el padre ausente. Y el peor calculador es el que no se usa".

Según el Dr. Piñeiro, la nueva calculadora será una herramienta para empoderar tanto a los médicos como a los pacientes, "quienes podrán saber que determinada intervención va a tener tanto impacto en su riesgo".

Dr. Pablo Perel

El Dr. Pablo Perel, cardiólogo y profesor de epidemiología clínica de la London School of Hygiene and Tropical Medicine, en Londres, Reino Unido, integró el grupo de autores de las tablas de la OMS de 2019 y aseguró en diálogo con Medscape en español que esa estimación del riesgo cardiovascular global captura los principales factores de riesgo y es particularmente útil para guiar la decisión de tratar y la intensidad de las dos intervenciones farmacológicas más importantes (y con mayor deuda de uso en la región): contra la hipertensión arterial y el colesterol elevado.

"No hay que obsesionarse con las puntuaciones de riesgo, son una estrategia más", señaló el Dr. Perel, quien también es asesor científico de la World Heart Federation, en Ginebra, Suiza.

"Pero muchas veces nos quedamos en la publicación de un artículo científico y es muy útil que se haya desarrollado una aplicación para que cualquier profesional pueda poner los datos y obtener de manera sencilla una evaluación del riesgo a 10 años y recomendaciones claras de cómo tratar a esos pacientes", finalizó.

El Dr. Tajer es uno de los directores de grupo GEDIC que participó del desarrollo de la calculadora. Los doctores Piñeiro y Perel han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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