TENDENCIA CLÍNICA

Pérdida de la audición

Ryan Syrek

Conflictos de interés

18 de junio de 2021

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Asociaciones recientemente demostradas y refutadas entre la pérdida de la audición y otros trastornos y procedimientos, así como nueva información sobre evaluaciones auditivas en adultos y de tratamientos de niños, dieron lugar a la Tendencia clínica de esta semana.

Resultados de una nueva investigación publicada en Journal of the American Geriatrics Society establecen un vínculo entre osteoporosis y pérdida de la audición, según se midió por la autonotificación cada 2 años durante un periodo de hasta 34 años (ver infografía). Quienes sufrieron una fractura vertebral también resultaron con más riesgo. Los investigadores ajustaron factores clave, tales como edad, raza/origen étnico y uso de hormonas orales. Aunque un estudio diferente había mostrado un posible vínculo entre la utilización de bisfosfonato y la prevención de la pérdida de la audición inducida por el ruido en ratones, el uso del tratamiento con bisfosfonato no redujo el riesgo en mujeres.

En lo que respecta a los mecanismos que intervienen en la asociación, los autores señalan que además de afectar sitios esqueléticos más prominentes, la pérdida ósea podría extenderse a estructuras del oído. "La masa ósea en sitios periféricos se correlaciona con la masa ósea en sitios centrales, como la cadera y la columna vertebral, con coeficientes de correlación de entre 0,6 y 0,7", explicaron. "Es plausible que la desmineralización ósea sistémica pudiera afectar al hueso temporal, la cápsula ótica y los huesecillos del oído medio". La pérdida de la audición previamente se había vinculado con otros trastornos óseos patológicos, como otosclerosis y enfermedad de Paget.

Aunque ahora se ha respaldado la conexión entre la pérdida de la audición y la osteoporosis, no ha ocurrido así con una asociación significativa con la pérdida de la audición sensorioneural súbita y la vacunación contra COVID-19. Análisis de datos de Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos no ha identificado ningún vínculo entre las vacunas de ARN mensajero y la alteración de la audición. Una revisión de la información del Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS) de las 86,5 millones de dosis de vacunas administradas del 14 de diciembre de 2020 al 2 de marzo de 2021, mostró un total de 40 casos de pérdida de la audición sensorioneural. Un análisis de sensibilidad determinó que la máxima incidencia potencial fue de 4,1 por 100.000 por año, la que todavía es más baja que la incidencia documentada de pérdida de la audición sensorioneural en la población general.

En una encuesta reciente se examinó si los médicos de atención primaria indagaban sistemáticamente la pérdida de audición de los pacientes. De acuerdo con la encuesta, a la mayoría de los adultos su médico no les había preguntado si tenían la alteración. Solo 20% de los pacientes de 50 a 80 años respondieron que su médico les había preguntado acerca de su audición en los últimos dos años. Entre los que calificaron su audición como regular o deficiente, solo 26% respondió que se les había preguntado. Los hombres tuvieron más probabilidades que las mujeres de que se les hubiese preguntado (24% frente a 17%), y los adultos de 65 a 80 años de edad tuvieron más probabilidades que los adultos más jóvenes de que se les hubiese preguntado (25% frente a 16%).

En lo que respecta a la pérdida de la audición en lactantes, un nuevo estudio mostró que los lactantes con pérdida de la audición sensorioneural aislada a consecuencia de infección congénita por citomegalovirus pueden beneficiarse del tratamiento con valganciclovir. En otro estudio multicéntrico a gran escala se evaluó la pérdida de la audición inducida por cisplatino en niños. La prevalencia más alta fue en pacientes menores de 5 años. Después de tener en cuenta la dosis acumulada de cisplatino, el estudio mostró que las dosis fraccionadas más altas se asociaban significativamente con el riesgo de pérdida de la audición.

Las inquietudes en torno a las causas y el tratamiento de la pérdida de la audición en pacientes pediátricos y en adultos, junto con nueva investigación significativa, dieron lugar a la Tendencia clínica de esta semana.

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