Consecuencias psiquiátricas de COVID-19 persistente: cómo prepararse

Pauline Anderson

Conflictos de interés

9 de junio de 2021

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La creciente evidencia apunta a un componente psiquiátrico significativo de COVID-19 y los expertos están preocupados por la afluencia de sobrevivientes que presentan problemas persistentes de salud mental y cuál es la mejor manera de prepararse.[1]

Los médicos deben saber que los pacientes que han tenido COVID-19 con frecuencia desarrollan síntomas psiquiátricos, indicó a Medscape Noticias Médicas la Dra. Silvia S. Martins, Ph. D., profesora asociada de epidemiología en Mailman School of Public Health, de la Columbia University, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos.

"Debería haber más exámenes de detección para todos los pacientes que se recuperan de una infección por COVID-19 para detectar ansiedad, trastorno por estrés postraumático y depresión, así como la derivación a servicios, incluida la psicoterapia y la medicación según sea necesario", añadió la Dra. Martins, quien junto con sus colaboradores descubrió alta tasa de estos síntomas en pacientes que tenían la enfermedad.

La pandemia de COVID-19 ha tenido enorme costo social, emocional y de salud pública. Ha trastornado vidas y causado estrés, miedo e incertidumbre por la pérdida de salud e ingresos, sin mencionar el aislamiento forzado.

Además un número significativo de pacientes que contraen COVID-19 continúa presentando síntomas después de la fase aguda de la enfermedad. Este síndrome pos-COVID-19 o COVID-19 persistente no está bien definido; los expertos citan una variedad de síntomas que persisten durante semanas o meses.

Estos síntomas continuos pueden incluir tos, fatiga y dolor crónico, así como síntomas psiquiátricos. Según lo informado por Medscape Noticias Médicas, un estudio observacional de más de 230.000 registros de salud de pacientes en Estados Unidos reveló que 1 de cada 3 sobrevivientes de COVID-19 recibió un diagnóstico psiquiátrico o neurológico dentro de los 6 meses posteriores a contraer el virus.

Los diagnósticos psiquiátricos más comunes fueron trastornos de ansiedad, trastornos del estado de ánimo, trastornos por abuso de sustancias e insomnio.

Síntomas importantes incluso en casos leves

Otro estudio mostró que incluso aquellos con COVID-19 leve pueden experimentar síntomas psiquiátricos independientemente de los diagnósticos psiquiátricos previos. Los resultados revelaron que 26% de la muestra de casi 900 pacientes reportó depresión, 22% reportó ansiedad y 17% síntomas de estrés postraumático 2 meses después de dar positivo para el virus. Este hallazgo es importante porque la mayoría de las personas que contraen COVID-19 tiene enfermedad leve.

Dr. Mauricio Castaldelli-Maia

"Vimos niveles muy altos de síntomas clínicamente significativos de depresión, ansiedad y estrés postraumático en personas que tenían enfermedad leve", dijo a Medscape Noticias Médicas el investigador del estudio, Dr. Mauricio J. Castaldelli-Maia, Ph. D., becario posdoctoral del Departamento de Epidemiología de la Mailman School of Public Health, Columbia University, en Nueva York, Estados Unidos.

Atribuye estos síntomas en parte a largos periodos de aislamiento, incluso de familiares en el mismo hogar, en espacios reducidos típicos de las grandes ciudades, como São Paulo, Brasil.

Dr. Vivian Pender

El aislamiento social puede tener gran impacto en las personas que dependen de las conexiones y relaciones sociales, comentó a Medscape Noticias Médicas la Dra. Vivian Pender, presidenta de la American Psychiatric Association (APA) y profesora clínica de psiquiatría del Weill Cornell Medical Center, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos.

"El hecho de que no hayamos podido ver a nuestros colegas, nuestros amigos, nuestra familia, y en el caso de los psiquiatras, incluso a nuestros pacientes, ha pasado factura a todos, y eso genera más estrés, más ansiedad", puntualizó.

Las encuestas nacionales muestran que los síntomas psiquiátricos ocurren después de COVID-19 aguda. Una encuesta reveló que más de 50% de los 3.900 encuestados que habían tenido COVID-19 informó tener al menos síntomas moderados de depresión mayor.[2]

¿Subtipo de depresión único?

Otra encuesta, programada para su publicación a finales de este año, muestra que entre los pacientes que han tenido COVID-19 los factores de riesgo de depresión, así como ciertos síntomas de depresión, difieren algo de los síntomas típicos del trastorno depresivo mayor, manifestó a Medscape Noticias Médicas el investigador principal, Dr. Roy Perlis, profesor de psiquiatría de la Harvard Medical School, en Boston, Estados Unidos.

Esto podría sugerir un elemento neurobiológico. Los investigadores están especulando si los problemas psiquiátricos persistentes que ocurren después de tener COVID-19 están relacionados con el impacto psicosocial de la enfermedad o con procesos patológicos, como la inflamación, que afectan el cerebro.

Aunque las tasas de síntomas psiquiátricos posteriores a COVID-19 varían de un estudio a otro, "parecen ser bastante duraderas", señaló Faith Gunning, Ph. D., vicepresidenta de investigación del Departamento de Psicología de la Weill Cornell Medicine, que se especializa en neuropsicología clínica.

"Así que no son solo una respuesta breve" a la enfermedad, hecho que apunta a la posible necesidad de tratamiento, señaló a Medscape Noticias Médicas. "En algunos trabajos que están empezando a surgir, parece que los síntomas persisten, al menos para un subconjunto relativamente grande de individuos".

Aunque la depresión generalmente afecta al doble de mujeres que hombres, estas nuevas encuestas muestran que después de COVID-19 "esa diferencia no es tan clara", destacó Gunning.

No está claro por qué es así, pero podría deberse al estrés financiero que puede afectar en mayor medida a los hombres, agregó. "Hay tanto que todavía estamos aprendiendo".

¿Mayor riesgo de suicidio?

Otros investigadores, incluido el Dr. Leo Sher, profesor de psiquiatría de la Icahn School of Medicine en Mount Sinai y director de psiquiatría para pacientes hospitalizados del James J. Peters Veterans' Administration Medical Center, en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, están preocupados por las altas tasas de síntomas psiquiátricos entre los pacientes con COVID-19 persistente que aumentan el riesgo de ideas y conductas suicidas.

Los estudios de tendencias suicidas en sobrevivientes de COVID-19 "se necesitan con urgencia", comentó el Dr. Sher en un artículo publicado en el Monthly Journal of the Association of Physicians.[3]

"Necesitamos estudiar qué factores pueden aumentar el riesgo de suicidio entre los sobrevivientes de COVID-19 durante y después de la recuperación. También debemos investigar si existe mayor riesgo de suicidio a largo plazo entre los sobrevivientes de COVID-19", añadió el Dr. Sher.

COVID-19 no es la única enfermedad respiratoria viral que se asocia con problemas de salud mental a largo plazo. La investigación muestra que los sobrevivientes del brote de 2003 del síndrome respiratorio agudo severo experimentaron aumento del malestar emocional que persistió durante al menos un año, al igual que los pacientes que en 2015 fueron diagnosticados con coronavirus que causa el síndrome respiratorio del Medio Oriente.

Algunos expertos creen que los médicos deben evaluar a los pacientes para detectar síntomas de salud mental después de la fase aguda de COVID-19 y ofrecer atención temprana y prolongada.

"La intervención temprana de salud mental, como la psicoterapia y los grupos de apoyo, podría desempeñar un papel importante en la prevención de incidentes de salud mental para quienes tienen COVID-19", concluyó el Dr. Castaldelli-Maia.

Los autores han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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