Programa de mensajes de texto refuerza el cumplimiento del tratamiento en trastorno por déficit de atención/hiperactividad

Fran Lowry

Conflictos de interés

8 de junio de 2021

Un programa innovador de mensajes de texto que recuerda a los pacientes con trastorno por déficit de atención/hiperactividad tomar su medicación y les advierte sobre los riesgos del incumplimiento terapéutico aumenta significativamente el apego al tratamiento en niños y adultos, señala nueva investigación.[1]

En un estudio pediátrico, 85% de los participantes que recibieron un mensaje de texto volvieron a surtir sus recetas en tiempo oportuno, en comparación con 62% de los que recibieron tratamiento habitual y ningún mensaje de texto. En un segundo estudio de adultos, 81% del grupo que recibió un mensaje de texto volvió a surtir sus recetas frente a 36% de los del grupo sujeto al tratamiento habitual.

Dr. Joseph Biederman

"Los pacientes no van a apegarse por completo al tratamiento si no comprenden cuáles son las implicaciones de no tomar sus pastillas", comentó a Medscape Noticias Médicas el autor principal, Dr. Joseph Biederman, de los Programas clínicos y de investigación en psicofarmacología pediátrica y trastorno por déficit de atención/hiperactividad en adultos en el Massachusetts General Hospital, y profesor de psiquiatría en la Harvard Medical School, en Boston, Estados Unidos.

Señaló que el programa de mensajes de texto también proporciona información, apoyo, estímulo y orientación.

"Les recordamos ponerse en contacto con su médico conforme se vayan a vencer las renovaciones de las recetas, y si nos dicen que no, les decimos la importancia de hacerlo", indicó el Dr. Biederman.

Los hallazgos fueron presentados en el Congreso Anual de la American Society of Clinical Psychopharmacology (ASCP) de 2021.

Cumplimiento terapéutico deficiente

"El cumplimiento de la medicación para el trastorno por déficit de atención/hiperactividad es extremadamente deficiente, entre los peores en medicina, pese al hecho de que es muy delicado y tenemos excelentes tratamientos que las personas pueden tomar. Esta es la primera tragedia, y no se comprende del todo", señaló el Dr. Biederman.

Añadió que el olvido es una característica del trastorno por déficit de atención/hiperactividad. Además, el cumplimiento terapéutico puede ser difícil y molesto cuando los pacientes requieren múltiples prescripciones, dijo.

Otro factor que contribuye al incumplimiento terapéutico es el prejuicio persistente o estigma asociado con el trastorno por déficit de atención/hiperactividad, destacó el especialista.

"Hay mala publicidad en torno al trastorno por déficit de atención/hiperactividad. No son buenos comentarios, solo desastre, pesadilla, catástrofe, etcétera. Todo lo que las personas leen en los medios disponibles son malas cosas sobre el trastorno por déficit de atención/hiperactividad, y esto se suma al estigma y a la información incorrecta", señaló.

Para combatir estos factores, el Dr. Biederman y su equipo llevaron a cabo dos estudios sobre la eficacia de una nueva intervención centrada en el trastorno por déficit de atención/hiperactividad y basada en mensajes de texto.

Un estudio incluyó 87 participantes de 6 a 12 años de edad y el otro incluyó a 117 de 18 a 55 años. Los dos grupos provenían de ámbitos de atención primaria y se les prescribió un fármaco estimulante para el tratamiento del trastorno por déficit de atención/hiperactividad.

Como comparación, los investigadores utilizaron pacientes pediátricos de edad y sexo equiparables y pacientes adultos de edad, raza y sexo equiparables de los mismos ámbitos de atención primaria. También les habían prescrito estimulantes, pero no habían recibido la intervención de mensajes de texto.

Recordatorios oportunos

Los resultados demostraron que 85% de los participantes pediátricos que recibieron mensajes de texto volvieron a surtir sus recetas, en comparación con 65% de los que no obtuvieron la intervención (odds ratio [OR]: 3,46; IC 95%: 1,82 a 6,58; p < 0,001).

Entre los adultos, 81% del grupo con la intervención volvió a surtir sus recetas, frente a 36% del grupo de comparación (OR: 7,54; IC 95%: 4,46 a 12,77; p < 0,001).

"En el análisis del número de pacientes necesario a tratar, por cada cinco pacientes pediátricos que reciben los mensajes de texto, podemos mantener a uno cumpliendo la medicación estimulante. En adultos esto corresponde a 1 de cada 3 que recibieron la intervención de mensajes de texto", añadió el Dr. Biederman.

Los mensajes de texto recuerdan a los pacientes con trastorno por déficit de atención/hiperactividad tomar sus fármacos como se les prescriben, y también les recuerda las consecuencias de no tomar sus fármacos, señaló.

En otro estudio presentado en el congreso, el Dr. Biederman introdujo una nueva herramienta para ayudar a los médicos a determinar si un paciente con trastorno por déficit de atención/hiperactividad también tiene autorregulación emocional deficiente.

El trastorno por déficit de atención/hiperactividad se ha asociado con escasa tolerancia a la frustración, impaciencia e irascibilidad, señaló.

Sin embargo, la desregulación emocional "no es un trastorno del estado de ánimo. Algunas personas utilizan el término 'temperamental'. Estas son personas que sobrerreaccionan a las situaciones, y esto conlleva una amplia diversidad de dificultades", agregó el Dr. Biederman.

Orientación clínica

Los investigadores operacionalizaron la autorregulación emocional deficiente utilizando la subescala de desregulación emocional de ocho apartados de la escala de Barkley de conducta actual. Luego utilizaron curvas de eficacia diagnóstica para identificar el umbral óptimo en la escala de Barkley para la desregulación emocional que clasificaría a los pacientes en la categoría de autorregulación emocional deficiente de alto frente a bajo nivel.

"Queríamos dar alguna orientación a los profesionales clínicos, utilizando una escala de evaluación muy sencilla que fue desarrollada por el Dr. Barkley. En nuestra opinión, esta configura este síndrome de desregulación emocional e impulsividad emocional", señaló el Dr. Biederman.

El estudio incluyó 441 hombres y mujeres de 18 a 55 años recientemente derivados que cumplían con los criterios diagnósticos de la quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) para el trastorno por déficit de atención/hiperactividad.

Utilizando una puntuación umbral de 8 para representar altos niveles de autorregulación emocional deficiente, los investigadores identificaron 191 adultos de alto nivel en esta categoría y los restantes en la categoría de autorregulación emocional deficiente de bajo nivel.

Los que tenían autorregulación emocional deficiente de alto nivel tuvieron síntomas significativamente más graves de trastorno por déficit de atención/hiperactividad, disfunción ejecutiva, rasgos autistas, niveles de psicopatología y peor calidad de vida en comparación con los que tenían autorregulación emocional deficiente de bajo nivel.

El problema de la desregulación emocional en el trastorno por déficit de atención/hiperactividad es generalizado y afecta a muchas personas, señaló el Dr. Biederman.

"De 10% de pacientes pediátricos y 5% de pacientes adultos como mínimo con trastorno por déficit de atención/hiperactividad, 50% tiene desregulación emocional; estamos hablando de millones de personas. Y esto es muy delicado. Tener problemas de desregulación emocional es meterse en situaciones problemáticas", agregó.

Resultados promisorios

En su comentario sobre los hallazgos para Medscape Noticias Médicas, el Dr. Ira D. Glick, profesor emérito de psiquiatría y ciencias de la conducta de Stanford University School of Medicine, en Stanford, Estados Unidos, dijo que los nuevos estudios son importantes.

Dr. Ira Glick

Señaló que aunque el trastorno por déficit de atención/hiperactividad se ha vuelto más aceptado como una "enfermedad del cerebro" en los últimos 20 años, pacientes con el trastorno y sus familias a menudo no aceptan el diagnóstico.

"En cambio, tratan de restarle importancia. Dicen que solo es un ardid de los psiquiatras para hacer negocio o que esto es solo una conducta normal de los niños y que no necesitan fármacos", señaló el Dr. Glick, quien no intervino en la investigación actual.

"El Dr. Biederman trata de aclarar que el trastorno por déficit de atención/hiperactividad es una enfermedad del cerebro, y que los síntomas de autorregulación emocional deficiente son signos fundamentales de una enfermedad del cerebro", destacó.

El Dr. Glick también estuvo de acuerdo en que los mensajes de texto podrían ser muy útiles para estos pacientes.

"Los mensajes de texto podrían ser útiles, en especial en esta población que a menudo puede ser desorganizada u olvidadiza. Los resultados de este estudio fueron muy promisorios", finalizó.

El Dr. Biederman está en proceso de comercializar el programa de texto utilizado en el estudio. El Dr. Glick ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

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